¡Feliz Navidad!

Ipocrito nos regala este maravilloso dibujo sorpresa para felicitarnos las fiestas.

¡Muchas gracias a todos por leernos un año más!

Espero que estéis disfrutando de la nueva saga.

Esta semana no tendremos capítulo, porque la Señora Batosai y yo estamos en Hokkaido unos días de vacaciones. Disculpad las molestias.

¡DBSNL volverá la semana que viene!

Dibujado por Ipocrito

No hay capítulo

Lo siento mucho, pero por compromisos que he tenido esta semana, me ha sido imposible acabar el capítulo 369.

DBSNL volverá la semana que viene.

Gracias por vuestra paciencia.

Aquí tenéis un dibujazo de Ipocrito para que se haga más amena la espera 😉

Dibujado por Ipocrito

ESPECIAL DBSNL /// El Campeón // Universos 3, 5, 6 y 7 / Parte III: Dinamita

El Campeón // Parte III: Dinamita

“Solo estoy aquí por su seguridad, señora.”

Mark despide a su hija, que se marcha a clase con la vecina y su pequeño amigo.

Mark se sienta en su sillón, bourbon en mano, y se prepara para echar una siesta.

El teléfono suena. Mark suspira. Lo ignora hasta que la llamada termina.

Mark cierra los ojos, tranquilo.

RING. Suena de nuevo el teléfono.

– “Maldita sea…” – refunfuña Mark. – “¿Qué te pasa ahora, Ger…?”

Pero al agarrar el móvil se da cuenta de que no es su agente; número oculto.

– “¿Dígame?” – responde Mark.

– “¡Hey!” – exclama la voz ronca de su jefe. – “Tengo un trabajo para ti.”

– “Señor, son las 8 de la mañana…” – responde Mark, extrañado.

– “Paga extra. Vístete bien y ven al club.” – responde rápidamente Cash, antes de colgar.

En poco más de media hora, Mark, vestido con pantalón negro, jersey beige, chaqueta de cuero negra y su fedora de la suerte, se encuentra acompañando a una bella mujer por las tiendas más caras de Orange City.

La mujer, de figura esbelta y cabellera lila rizada, viste un elegante vestido negro, tacones altos, gafas de sol, un collar de perlas y varias pulseras y anillos de oro y piedras preciosas.

Frente a un espejo se coloca encima varios bañadores sin sacarlos del perchero, intentando ver cuál le podría quedar mejor.

Mark, a su lado, le sujeta un exuberante abrigo de visón.

– “¿Qué te parece este?” – pregunta ella.

– “Solo estoy aquí por su seguridad, señora.” – responde Mark con cierto desinterés.

– “¿Señora?” – protesta ella. – “¿Cuántos años tienes? ¿Dos menos que yo?”

– “Es la mujer de mi jefe.” – responde él. – “Así que, señora me parece lo adecuado.”

Ella suspira.

– “Vaya…” – sonríe ella. – “Apuesto y educado.” – le guiña un ojo.

Mark agacha la cabeza, un poco incómodo.

Ella entra en el probador.

– “¿Por qué estás trabajando para mi marido?” – pregunta ella desde el otro lado de la cortina.

– “Es un buen trabajo.” – responde Mark.

– “¿Para Dynamite Mark?” – insiste ella con cierto retintín.

– “¿Es usted una aficionada a la lucha?” – pregunta Mark.

– “Algo así.” – responde ella.

Ella sale del probador, vestida con un bikini rosado que expone su tonificado cuerpo.

– “¿Qué me dices, Mark?” – pregunta ella con tono sensual. – “¿Qué tal me queda?” – añade haciendo algunas posturas de modelo de lencería.

Mark se sonroja ligeramente y aparta la mirada.

Ella sonríe satisfecha, como si ponerle nervioso hubiera sido su objetivo desde el principio.

La mujer se acerca a Mark y le agarra la barbilla delicadamente con la mano, guiando su cabeza para que la mire a los ojos.

– “Dime, Mark… ¿de verdad eres dinamita?” – le dice mientras se acerca lentamente a él.

Pero Mark le agarra la mano y se la aparta.

– “Basta.” – dice él, muy asertivo.

– “Tsk…” – protesta ella, soltándose y dándole la espalda. – “Qué aburrido…”

Mark se cruza de brazos, molesto.

Ella vuelve al probador.

Mark inspira profundamente y expira. Intentando recuperar la compostura. Es un trabajo.

Mientras tanto, en el colegio de Videl, en clase, un chico rubio de ojos marrones le quita el estuche a una niña rubia.

– “¡Devuélvemelo!” – grita ella.

El niño le lanza el estuche a un amigo y éste se lo pasa a otro mientras ríen.

– “¡Devuévemelooo!” – insiste la niña, con los ojos llorosos.

– “¡JAJAJA!” – ríen los críos.

De repente, el estuche desaparece un instante ante de que llegue a manos del primer niño.

– “¿Eh?” – se sorprende el chico.

Videl ha cazado el estuche al vuelo y se lo devuelve a su compañera.

– “Gracias.” – dice la chica con una sonrisa, secándose las lágrimas con el brazo.

El chico se acerca a Videl.

– “¿Por qué te metes en nuestro juego?” – pregunta el niño, con chulería.

Videl se pone con los brazos en jarra y la barbilla alta, cual super héroe.

– “Porque eso no está bien.” – anuncia ella, luciendo en su camiseta un dibujo de CleanGod.

El chico se acerca a Videl, amenazante.

– “¿Te crees mejor que nosotros?” – protesta el niño.

El chico es más alto que Videl, pero ella no se deja amedrentar.

– “Mi madre dice que tu padre es un perdedor.” – dice el chico.

El chico empuja a Videl, que cae de culo al suelo.

Los niños ríen.

– “¡Mi padre es el hombre más fuerte del mundo!” – replica ella.

Su amiga ayuda a Videl a levantarse.

– “¿Y por qué no hizo nada cuando los extraterrestres atacaron la Capital del Este?” – se burla el chico. – “¿Por qué no salvó a tu ma…?”

Antes de que pueda terminar la frase, Videl le propina un puñetazo en la cara y le hace saltar dos dientes de leche.

La niña se sienta sobre su compañero y le propina puñetazos en la cara mientras él grita asustado.

Los demás salen corriendo.

La maestra no tarda en intervenir, agarra el brazo de la niña para apartarla de su compañero, pero ella sigue dando pelea.

Una media hora después, Videl está sentada en el despacho del director del centro cuando entra Mark.

– “Buenos días.” – saluda el director. – “Adelante, siéntese.”

Mark mira a su hija con cierto pesar. Ella agacha la cabeza, avergonzada.

Cuando salen del despacho, Mark se agacha frente a Videl.

– “¿Por qué has hecho eso?” – pregunta el preocupado padre.


Ella no responde.

– “Sabes que no debes pelear con tus compañeros.” – dice Mark. – “Las artes marciales solo se usan para defenderse.”

– “Y en torneos.” – murmura ella.

– “Exacto, listilla.” – responde Mark. – “Eso es porque los dos participantes se han puesto de acuerdo.”

Videl se queda callada.

– “Prométeme que no volverás a hacerlo.” – dice Mark.

– “Dijo que eras un fracasado.” – responde ella.

Mark suspira.

– “No importa lo que la gente diga, Videl.” – insiste él. – “Tú no puedes…”

– “Dijo que eres débil porque no pudiste salvar a mamá.” – añade ella.

Silencio.

Para Mark, el tiempo se detiene durante unos segundos eternos.

El hombre se rompe en silencio, intentando no reflejar el dolor en su rostro y abraza a su hija con fuerza.

Esa noche, Mark deja a Videl mirar la televisión tanto como quiera para que se distraiga, y cuando cae rendida la lleva a la cama.

Mark se sienta a su lado. El teléfono suena. Número oculto.

Mark se pone en pie, pero Videl le agarra la mano.

– “Papá.” – dice ella.

– “Dime, cielo.” – responde él.

– “Quédate un rato conmigo.” – dice con voz tierna.

El padre mira el teléfono un instante, pero decide no responder. 

– “Pero solo un ratito, ¿eh?” – dice Mark. – “Duérmete, que es tarde.”

Mark se tumba al lado de Videl. Ella sonríe y se acurruca junto a su padre.

Mark llega al trabajo. Piroshki está en la puerta.

– “Estas no son horas…” – dice el portero.

– “Lo sé…” – responde Mark. – “Un día jodido…”

Mark entra al local y busca a Cash para poder disculparse, pero no está en su reservado.

Mark se acerca a la barra, pero Pizza no está. Otra de las camareras está ocupando su puesto.

– “¿Hoy no trabaja Pizza?” – pregunta Mark.

La camarera responde levantando la barbilla, indicando a Mark lo que tiene que mirar.

Mark ve a Fulov Chash salir del backstage refunfuñando, claramente enfadado.

Mark se levanta sin decir nada y cruza el local hacia el backstage.

Al entrar a la zona privada, puede oír llorar a una mujer.

Mark entra en el despacho de Cash y se encuentra a Pizza sentada en un sofá, con un tirante del vestido roto, sujetándoselo avergonzada.

Los dos se quedan mirándose en silencio, como si ninguno esperara al otro.

Mark se da la vuelta y se marcha decidido.

– “¡MARK!” – grita ella. – “¡MARK, NO! ¡NO HA PASADO NADA! ¡MARK!”

Pero él no escucha a nadie.

Sale del backstage abriendo la puerta de golpe y cruza la pista de baile directo hacia el reservado de Cash.

– “¡Hey, Mark!” – lo saluda Cash.

Sin mediar palabra, Mark agarra a Cash de la solapa con su mano izquierda, haciendo que se ponga de pie sobre el sofá y le propina un derechazo que le rompe las gafas y la ceja, y un segundo derechazo que le abre el pómulo.

– “¡AAH!” – grita Cash asustado. – “¡¡AYUDA!!”

Mark lo agarra del traje con las dos manos y le propina un cabezazo que le rompe la nariz y lo lanza por encima del sofá, dejándolo tirado en el suelo.

Mark da la vuelta al sofá, directo hacia Cash. La sangre le hierve como nunca.

– “Cabrón…” – refunfuña Mark. – “Es una cría…”

– “¡NO… NO HA PASADO NADA!” – se excusa Cash. – “¡LO JURO!”

Mark no puede calmarse. Lo levanta de nuevo, agarrándolo de la chaqueta y le propina otro puñetazo.

Pizza sale corriendo del backstage y agarra el brazo de Mark.

– “¡MARK! ¡BASTA!” – insiste ella. – “¡POR FAVOR!”

Mark la mira con una rabia contenida que la hace encogerse instintivamente. Él se da cuenta, lo que frena su ira.

– “Nos vamos.” – le dice Mark

– “Pero…” – protesta ella.

Mark la agarra del brazo como si fuera una niña y tira de ella hacia la puerta.

Cash se incorpora, con la cara ensangrentada.

– “Bastardo…” – gruñe Fulov. – “¡VOY A HACER QUE TE MATEN!”

Piroshki ha entrado al local al oír el alboroto y está frente a la puerta, bloqueando el paso.

Mark se detiene frente a él.

– “Mark…” – dice Piroshki, con una mezcla de asombro y miedo.

– “Apártate, Piroshki.” – dice Mark, tajante. – “No me hagas insistir.”

Piroshki levanta las manos y se aparta lentamente.

Mark empuja a Pizza para que pase delante de él.

Cash intenta levantarse, pero no puede. Intenta gatear hasta un taburete para ayudarse. La parte izquierda de su rostro está completamente ensangrentada.

Piroshki se acerca para ayudarle, pero Cash rechaza su mano, furioso.

El hombre escupe al suelo y se le caen dos dientes.

DRAGON BALL SUPER GALLERY VI


By: Red_Ribbon_DBZ


Seguimos posteando el homenaje DRAGON BALL SUPER GALLERY, el cual protagoniza una férrea batalla en el canal de Youtube y del que podrás repasar anteriores entregas en esta misma web:

Procedemos a repasar sus entregas número 31 a la número 36:

Tomo 21. “A por ello. El planeta Namek.”. Abril 1990. (Capítulos 241-252)

Yoshifumi Tozuka, autor de “Undead Unluck” se apunta a tan bonito homenaje en su edición número 31. Bien conseguida y con algo de lore plasmado en su portada reimaginada. Este tipo de añadidos, bien realizados, siempre es un valor positivo a la participación del artista.

“Me encantan las tensas batallas del arco de Freezer. Creo que el tema de Dragon Ball de que cada personaje hace lo que puede y lo hace lo mejor que puede es algo que influyó en mi propio manga”

Tomo 29. “Goku derrotado”. Marzo 1992. (Capítulos 338-349)

Esta vez contamos con el ilustrador de una obra tan conocida como “Death Note”, Takeshi Obata. Homenaje en toda su expresión la adicción de Toriyama a las maquetas de vehículos. Una de las más redondas a nivel de comprensión del mundo del Sensei a la hora de plasmar su obra.

“Felicidades por el 40° cumpleaños.

Diseñé la portada del volumen 29 Como alguien que creció con los vehículos de Toriyama Sensei, me siento extremadamente honrado. Los coches que aparecen en la obra están dibujados de forma mucho más atractiva que en la vida real y he intentado copiarlos en numerosas ocasiones. No pude dibujarlos tan bien, pero antes de darme cuenta, me empezó a gustar este tipo de diseños y determinó completamente mi gusto por ellos. Este Volkswagen también es un coche raro. Lo busqué pero no encontré ningún modelo similar y no pude dibujarlo bien. (Risas) Una vez más sentí respeto por la profundidad de Toriyama-sensei”

Tomo 18. “Son Gohan y Piccolo Daimaoh”. Julio 1989. (Capítulos 205-216)

Esta vez el turno es para Naho Ooishi ‘Dragon Ball SD”, “Episodio de Bardock) que se queda con este tomo. La antigua discípula de Toriyama nos habla, muy agradecida, de su trabajo en la franquicia.

“Mi primer contacto con Dragon Ball fue cuando estaba en la guardería. Probablemente aún no sabía leer manga, mi padre me regaló un tomo de Dragon Ball en lugar de un libro para colorear. Afortunadamente, pude continuar mi participación en Dragon Ball incluso después de convertirme en adulta, pudiendo seguir los pasos de un Goku que se convirtió en padre y luego en abuelo. Se podría decir que Dragon Ball es una presencia enorme en mi vida, en el sentido literal de la palabra. No puedo agradecer lo suficiente a Toriyama-sensei por permitirme trabajar en la franquicia. Realmente te lo agradezco. Siempre amaré Dragon Ball”

Tomo 35. “Adiós, guerreros”. Septiembre 1993. (Capítulos 409-420)

Esta vez a cargo de Hiroyuki Asada, mangaka responsable de “Tegami Bachi”. Acabado muy pictórico en una entrega complicada por las fechas en las que fue realizada y publicada.

“Gracias a mi papel como juez del Premio Tezuka durante seis años, solía reunirme con Toriyama Sensei dos veces al año. Intercambiábamos opiniones, comíamos y escuchaba muchas historias interesantes. Me encantaba Toriyama-san, que siempre estaba relajado y era muy natural. Fue difícil realizar la portada para este volumen, debido a que la fecha límite estaba próxima tras recibir la noticia de su muerte. Y, sobre todo, que Toriyama-san no podría verlo.
Sin embargo, lo dibujé rezando para que le llegara. Muchas gracias. Te adoro”

Tomo 39. “Adiós, orgulloso guerrero. Diciembre 1994. (Capítulos 460-472)

El mangaka responsable de esta entrega, apenas necesita presentación. Un tal Toyotaro (“Dragon Ball Super”) convierte su ilustración de un regreso a otra época sugestionado por la climatología de la portada original.

“Cuando se trata de zonas nevadas, inmediatamente pienso en la Muscle Tower, ¡así que opté por una situación en la que están siendo perseguidos por los fantasmas del Ejército Red Ribbon!

Todas las ilustraciones de Toriyama Sensei ya están perfectamente compuestas, por lo que esta experiencia me hizo sentirme bastante honrado. Ahora que lo pienso, Toriyama Sensei dijo que de las ilustraciones que había dibujado casi ninguna le gustaba realmente. “¡Eso no puede ser cierto cuando dibuja cosas tan asombrosas!” Pensé, así que una vez seguí adelante y le pregunté directamente. Su respuesta fue: “La gente de mi generación no hace cosas como alardear de nuestro propio trabajo”. A juzgar por eso, creo que probablemente tenía una o dos ilustraciones favoritas, pero ese no era el tipo de cosas sobre las que el propio creador hablaría
Recuerdo haber pensado que eso era genial y muy propio de él, y llegué a admirarlo incluso más que antes.


¡Felicitaciones por 40 años! Ahora y siempre, Dragon Ball nunca morirá”

Tomo 17. “Un terror sin precedentes”. Mayo 1989. (Capítulos 193-204)

Takehiko Inoue, archiconocido por “Slum Dunk” o “Vagabond se une a DRAGON BALL SUPER GALLERY en su entrega número 36, la última de este artículo.

Nos deja un misterio difícil de resolver: ¿le cobrarían por palabra en su comentario sobre participar en esta iniciativa?

“Tuve mucha suerte y me alegro de que me publicaran en la misma revista a la vez que Dragon Ball”

Nada mal estas 6 propuestas.  A nivel artístico es de las más completas. ¿Cuál es tu favorita por ahora?