DBSNL // Capítulo 318: El plan de Freezer

DBSNL // Capítulo 318: El plan de Freezer

“¡¿Aún no vas a confesarme tu plan?!”

En el helado terreno de combate, Cooler y Freezer se enfrentan a una infinidad de clones de Golden.

Cooler, ahora transformado, agarra a dos Golden por la cabeza y los estampa el uno contra el otro para después lanzarlos contra las hordas enemigas que lo rodean, derribando así a varios.

Los Golden disparan a discreción contra el mayor de los hermanos del frío y éste se defiende usando su poder mental, atrayendo a dos clones y parapetándose detrás de ellos.

Los rayos de energía enemigos convierten a los clones en chatarra, pero Cooler usa los múltiples fragmentos metálicos, aún suspendidos en el aire por su poder, para lanzarlos a modo de metralla contra los clones.

Mientras tanto, otra horda de enemigos carga contra Freezer, que ha recurrido a su forma del 100%.

El tirano alza su mano haciendo que el suelo estalle bajo los pies de los clones como si de un campo de minas se tratara, volando por los aires a muchos de ellos.

Por la espalda, otra multitud de enemigos se abalanza sobre el tirano, pero Freezer se da la vuelta y genera una onda de energía cortante que los corta a todos por la mitad.

Los Golden que han recibido daños no tardan en regenerarse. Cada parte cercenada da lugar a un nuevo clon.

Gohan y Vegeta siguen confusos ante las acciones de los demonios del frío.

– “¿A qué juegan…?” – se pregunta el hijo de Goku.


Cell frunce el ceño.

– “Freezer…” – piensa Cell. – “Supongo que el desenlace determinará si eres solo un idiota… o un genio.”

En la superficie del planeta sombrío, la Perikard reposa humeante tras acometer un aterrizaje forzoso.

Goku y Gohan han sacado a rastras de la nave a Ogilvie y a Punch, ambos inconscientes tras sus esfuerzos.

Gohan se sienta junto a ellos.

– “Espero que se recuperen pronto…” – dice Gohan. – “Nos hemos salvado por los pelos.”

Goku se encuentra de pie, mirando al cielo cubierto por nubes negras.

– “Voy a echar un vistazo al planeta.” – dice el chico.

– “¿Eh?” – se sorprende Gohan. – “Es mejor que nos quedemos aquí hasta que ellos…”

Goku, sin escuchar a su amigo, se aleja dando brincos de roca en roca.

Gohan entiende que Goku está afectado por el sacrificio de Gamma 2 y le deja marchar. 

Mientras tanto, Freezer y Cooler siguen peleando. Los hermanos retroceden mientras disparan a discreción con sus dedos, alternando entre las dos manos, hasta que los dos se topan espalda con espalda.

– “¡¿Aún no vas a confesarme tu plan?!” – pregunta Cooler, molesto.

– “¡No seas impaciente!” – responde Freezer.

Los dos extienden su mano hacia delante y generan una barrera de ki morada que rodea a ambos.

La burbuja de energía detiene a los Golden, que se amontonan sobre ella y la aporrean.

Algunos disparan sus rayos oculares y otros con sus dedos, todos intentando penetrar la protección de los hermanos del frío.

– “¡¡FREEZER!!” – protesta Cooler.

Goku Jr sigue su camino entre las rocas hasta que se topa con lo que parecen los cimientos arquitectónicos de una civilización desaparecida.

De repente, su pie se escurre por un agujero, revelando una intensa fuerte de luz y haciendo que el chico caiga al vacío.

– “¡¡AAAH!!” – se asusta Goku.

El muchacho logra agarrarse con la mano a un pequeño saliente en el último momento.

– “Tsk…” – protesta el mestizo.

La cegadora luz se proyecta hacia el cielo como un gran foco que incluso Gohan puede ver desde la accidentada Perikard.

Goku logra reponerse y salir del agujero.

La luz es tan intensa que el chico a duras penas puede ver su origen. Es como si una esfera luminosa se encontrara en el corazón del planeta hueco.

Una alarma suena en el laboratorio de Shido y Raichi.

– “¿Otra vez?” – refunfuña el demonio.

– “Ya he mandado a los Godgardon.” – responde Ahm.

Goku puede ver una pequeña mota en la esfera brillante que aumenta de tamaño rápidamente hasta que surge del agujero frente a él un robot como los que enfrentaron en el espacio.

– “¡AH!” – se asusta Goku.

Pero un ataque de ki pasa por encima de Goku e impacta conta el monstruo, empujándolo y haciendo que se estrelle contra rocas cercanas.

Goku se da la vuelta para ver a Gohan, que acaba de lanzar un Masenko.

– “¡Tenemos que irnos!” – exclama el hijo de Trunks.

Los dos muchachos corren por el oscuro planeta mientras una docena de Godgardons sale del brillante agujero.

Raichi y Shido siguen mirando el choque de energías extraídas de Champa y Zamas.

– “Falta poco…” – dice Shido.

– “Deberíamos proceder con los últimos combates.” – sugiere Raichi.

– “Puede que no sean necesarios.” – sonríe Shido, mirando en una pantalla el duelo entre Freezer, Cooler y Golden.

– “No lo sé…” – dice Raichi. – “No me gusta…”

Gohan y Goku corren hacia la Perikard para proteger a sus amigos mientras son perseguidos por los Godgardon.

Los robots disparan, haciendo que los chicos tengan que esquivar las balas de energía mientras huyen.

– “¡AY, AY, AY!” – protestan ellos.

Freezer y Cooler resisten en el interior de su barrera de energía.

– “¡¡FREEZER!!” – protesta Cooler de nuevo.

– “¡¡AGUANTA UN POCO MÁS!!” – insiste Freezer.

Algunos Golden retroceden y levantan el dedo índice.

Raichi frunce el ceño.

– “Ahm, manda a los demás a sus respectivos combates.” – le ordena a su creación.

– “Sí, señor.” – responde el robot.

– “¿Qué haces?” – se sorprende Shido.

Más de cien Golden preparan sus “Super Nova”.

Freezer y Cooler pueden ver como el cielo se cubre con cientos de ataques de sus enemigos.

– “No… no creo…” – titubea el mayor. – “…que podamos sobrevivir a esto…”

– “Habla por ti.” – sonríe Freezer. – “Yo soy inmortal.”

– “Maldito seas…” – gruñe Cooler.

– “Pero no te preocupes.” – continúa Freezer.

– “¿Eh?” – se sorprende su hermano.

Las alarmas empiezan a sonar en el laboratorio.

– “¿EH?” – se extraña Shido.

En el planeta donde se encuentran Vegeta, Cell y Gohan, éstos desaparecen en un abrir y cerrar de ojos.

En el planeta oscuro, Gohan y Goku llegan hasta la Perikard, donde Punch y Ogilvie siguen inconscientes en el suelo. 

Los muchachos se plantan y encaran a los Godgardon que van llegando.

– “Vamos a tener que luchar…” – dice Goku.

– “No hay otra salida…” – dice Gohan.

Los dos se preparan. Goku en la pose del Kamehameha, Gohan en la del Masenko.

Los Godgardon aterrizan y se acumulan frente a ellos a medida que los alcanzan.

De repente, las luces se apagan en el laboratorio.

Los Godgardon se detienen ante la sorpresa de los muchachos, quedando inertes.

Las “Super Nova” de los Golden se disipan y los demonios del frío dorados caen tiesos como estatuas contra el suelo.

– “¡¿QUÉ?!” – se sorprende Cooler. – “¿Qué significa esto?”

– “Ju, ju, ju…” – ríe Freezer.

ESPECIAL DBSNL /// Red World // Universos 1 y 2 / Parte VI: Eden

Red World / Parte VI: Eden

“Esta vez os habéis equivocado.”

Un joven apuesto de cabellera morena se escabulle entre contenedores en una zona industrial con contenedores de mercancía y un gran hangar central. El joven viste un gi verde en su parte superior con el kanji “raku” y pantalón naranja a juego con un pañuelo atado al cuello y con una espada colgando de su cinturón.

El joven hace señas con las manos a su acompañante, una mujer rubia armada con un revolver, que le sigue a una distancia prudencial. La mujer viste un conjunto vaquero con hombreras de cuero con botas a juego y guantes rosados.

Cerca de allí, personal militar con el emblema de la Red Ribbon patrulla la zona.

Uno de los soldados camina hasta una garita, donde otro duerme la siesta, y recoge una tarjeta de identificación que está sobre la mesa.

El soldado camina hasta un hangar cercano y abre la puerta lateral usando la tarjeta.

La pareja de bandidos observa desde su escondite.

El soldado les hace una señal y los bandidos se apresuran a entrar al hangar. 

El soldado cierra la puerta tras ellos y… ¡puff! revela su forma original: un pequeño felino volador azulado.

– “¡Lo logramos!” – celebra el felino.

– “Muy buen trabajo, Puar.” – dice el bandido.

Los dos chocan la mano.

– “No nos precipitemos, Yamcha.” – dice la mujer. – “La Red Ribbon suele proteger muy bien sus activos.”

– “Tranquila, Hasky.” – suspira el bandido. – “No es la primera vez que nos colamos en un…”

Antes de acabar la frase, el bandido queda boquiabierto frente lo que tiene delante.

– “¿…hangar?” – acaba Yamcha casi sin voz.

– “Qué demonios…” – dice Hasky al ver lo mismo que su compañero. – “Esto no es un simple hangar…”

Yamcha avanza hasta el balcón central que rodea el centro de la sala para verlo más de cerca.

Una figura humanoide gigantesca robot de constitución similar a las Battle Jackets se encuentra erguido en mitad del hangar y está cubierta por grandes lonas blancas, con puentes a diferentes alturas para poder acceder a distintas zonas del robot. Algunas partes están destapadas y sin acabar, con los circuitos al aire.

– “Esa cosa es enorme…” – dice Puar.

Suenan las alarmas.

– “¡¿Hemos sido nosotros?!” – se preocupa Yamcha.

– “¡Buscaré una salida!” – exclama Puar, que se marcha volando.

Yamcha retrocede sin dejar de mirar el gigantesco robot.

– “¡Salgamos de aquí!” – dice el bandido.

– “Yamcha…” – interrumpe Hasky, con voz temblorosa.

El bandido mira a su compañera y la encuentra inmovilizada por un apuesto hombre rubio de ojos azules, que rodea su cuello con su brazo y le apunta con una pistola a la cabeza. El hombre viste un impoluto uniforme militar de la Red Ribbon, con corbata y gorro incluidos.

La mujer tira su revolver al suelo.

– “Buena chica.” – sonríe el soldado.

– “¡Suéltala!” – exclama Yamcha.

– “Esta vez os habéis equivocado.” – dice el hombre rubio. – “Robar combustible y chatarra es una cosa… pero esto os queda grande.”

Yamcha desata la espada de su cinturón y la lanza a un lado.

– “Suéltala y pelea conmigo, Blue.” – lo provoca Yamcha.

– “¿Es que me conoces?” – se sorprende el General. – “Vaya… vas a hacer que me sonroje.”

Yamcha se pone en guardia.

– “¡VAMOS!” – insiste el bandido.

En un instante la sala se llena de soldados armados que rodean a Yamcha y lo encañonan.

– “¡Quietos!” – ordena Blue.

El General lanza a Hasky hacia un lado y un grupo de soldados se abalanzan sobre ella para inmovilizarla y esposarla.

– “¡Bastardos!” – exclama ella. – “¡Soltadme!”

Blue se quita la gorra y se la entrega a uno de sus hombres.

– “Me ha entrado la curiosidad…” – dice el General.

Los soldados se miran entre ellos, asombrados.

Puar observa la escena, oculto tras unas cajas.

Blue se quita su corbata, la dobla y la coloca sobre el brazo de su hombre.

– “Me conoces, pero te atreves a retarme…” – continúa Blue.

El General se desabrocha los puños de la camisa y se arremanga.

– “Que nadie intervenga.” – les dice a sus hombres. – “¿Entendido?”

– “¡SÍ, SEÑOR!” – exclaman todos al unísono.

Blue da un paso al frente y se pone en guardia.

– “Veamos si eres tan fuerte como te crees.” – sonríe el General.

Blue y Yamcha se encuentran en el centro del círculo formado por los soldados, los dos en poses de combate.

– “¡¡YAAAH!!” – ataca Yamcha con una patada.

Blue se protege con su antebrazo y se agacha dando una vuelta sobre sí mismo, extendiendo la pierna para zancadillear a Yamcha y derribarlo de espaldas al suelo.

El General remata a Yamcha con una patada descendente, con el tacón, pero Yamcha ruedo por el suelo y la evita.

El bandido recupera la distancia y se levanta.

– “Tsk…” – aprieta los dientes el bandido.

– “Je…” – sonríe Blue.

Yamcha ataca de nuevo.

– “¡¡AHORA VERÁS!!” – exclama el bandido. – “¡¡COLMILLOS DE LOBO!!”

El bandido utiliza sus manos en forma de garra para intentar golpear al enemigo, pero Blue intercepta cada uno de sus golpes y acaba atrapando los brazos de Yamcha bajo sus axilas y propinándole un cabezazo en la cara.

Yamcha retrocede aturdido, con la boca sangrando.

– “Vaya…” – dice Blue. – “Creo que te he roto un diente… Con lo guapo que eres.”

Hasky mira con preocupación a su compañero.

Puar aprovecha la situación para transformarse en soldado y unirse al corro sin que nadie sospeche.

Yamcha se limpia la sangre con el dorso de la mano.

– “Maldita sea…” – refunfuña el bandido.

Hasky saca una pequeña ganzúa que llevaba oculta en su guante para empezar a forzar el cierre de sus esposas.

Yamcha se pone de nuevo en guarida. 

Blue sonríe con prepotencia.

– “¿Puedes hacerlo mejor?” – se burla el General.


Blue se pone en guardia.

– “Vamos.” – invita a Yamcha.

Yamcha ataca una vez más con sus Colmillos de Lobo.

Blue se agacha para esquivar el golpe y contraataca con un puñetazo en el abdomen.

Yamcha se arrodilla de dolor.

– “Qué decepción…” – se mofa Blue. – “Esperaba más.”

Yamcha, humillado, mira de reojo su espada, en el suelo a tan solo unos metros.

Blue da la espalda al bandido.

– “Esposadlo.” – ordena a sus hombres.

Pero Yamcha aprovecha el momento para recoger su arma, desenfundar y abalanzarse sobre Blue.

Pero el General se da la vuelta con un extraño brillo en sus ojos.

Yamcha queda petrificado al instante. 

El bandido, inexplicablemente, es incapaz de moverse.

– “Vaya, vaya…” – dice Blue. – “No esperaba honor de una rata como tú… Pero atacar por la espalda…” – niega con la cabeza. – “No, no…” – hace con el dedo índice.

Blue se agacha y saca un cuchillo de su bota.

– “¿Dónde está tu fanfarronería ahora?” – dice el General, moviendo el cochillo frente al rostro del bandido. – “Voy a hacerte aullar, lobito.”

– “Grrr…” – gruñe Yamcha, impotente.

El General coloca el cuchillo en la mejilla izquierda del bandido.

– “Eres muy apuesto…” – dice Blue.

El rostro del General muestra una perversidad que había permanecido oculta hasta ahora.  

– “…puede que demasiado.” – continúa Blue.

El soldado desliza el cuchillo por la mejilla del bandido.

– “Hmm…” – murmura el General.

– “Grrr…” – sufre Yamcha.

Los soldados se miran entre ellos, perturbados por la crueldad de su General.

Blue coloca de nuevo el cuchillo en la mejilla sangrante de Yamcha, perpendicular al primer corte.

– “Mucho mejor…” – sonríe Blue, haciéndole otra herida.

Puar, transformado en soldado, tiene que apartar la mirada, pues no aguanta ver a su amigo torturado.

Hasky sigue trasteando con sus esposas.

Blue tararea con la boca cerrada mientras coloca ahora el cuchillo sobre ceja derecha del bandido.

Puar no aguanta más y vomita.

– “¿Eh?” – lo miran los soldados y Blue.

En ese momento, Hasky abre sus esposas y roba el arma del soldado que tiene al lado.

La mujer apunta al General Blue… pero se detiene.

A Blue le brillan de nuevo los ojos. La bandida está petrificada como Yamcha.

– “¿Qué crees que haces, mujer?” – se burla el General.

El soldado al que le han robado la pistola traga saliva, aterrado, pero el General lo ignora.

Blue se acerca a la muchacha y se coloca frente a la pistola.

Hasky intenta apretar el gatillo, pero no puede moverse. 

– “Tan cerca… ¿verdad?” – se mofa Blue.

Una lágrima cae por el rostro de la mujer.

Sin que ella pueda controlarlo, la mano armada empieza a moverse, su codo se dobla, acercando poco a poco la pistola a su propia cabeza.

Por mucho que ella intente luchar, no puede detenerse… hasta que ¡BANG!

Un disparo retumba en el hangar. 

La pistola humeante en la mano de Hasky. El soldado a quién se la había robado ha recibido un disparo en la frente.

– “No tolero errores.” – sonríe Blue.

El soldado cae de espaldas al suelo ante la estupefacción de los demás.

– “Y ahora…” – continúa Blue.

– “¡BASTA!” – interrumpe una voz.

El Coronel Green entra en escena vestido con un mono verde oscuro de trabajo, acompañado por un pequeño robot azul oscuro de aparente fácil fabricación, de extremidades finas con pinzas por manos, con un ojo central rojo y antenas a los lados de su cabeza.

– “Este es mi puesto de trabajo, Blue.” – dice Green. – “No es lugar para tus juegos macabros.”

– “Green…” – frunce el ceño el General. – “¿Desde cuándo me da órdenes, Coronel?”

Green deja atrás a su acompañante robótico y pasa entre los hombres de Blue para plantarse frente al General.

Green es alto y fornido, casi con 2 metros de altura, frente al 1,80 de Blue.

– “¿Quieres probarme?” – lo provoca Blue.

– “No todos tenemos tus tendencias… psicopáticas.” – responde Green.

Los soldados se miran entre ellos sin saber muy bien que hacer.

Green, sin dejar de mirar a Blue, desarma de un manotazo a Hasky, quedándose con la pistola.

– “Basta de juegos.” – insiste el Coronel. – “Si vas a matarlos, hazlo ya.” – le ofrece el arma.

– “¿Y por qué no lo haces tú?” – responde Blue, sin intención de coger el arma.

Green y Blue mantienen su duelo de miradas.

– “¿Qué me dices?” – lo provoca el General. – “Demuéstrame lo buen soldado que eres, salvador de la Tierra…”

El robot que acompañaba a Green interviene.

– “Coronel Green…” – dice el robot. – “Puede que al Doctor Gero le interesen estos sujetos…”

De repente, en un ataúd de metal colocado de forma vertical, Yamcha abre los ojos, confuso y cegado por fuertes luces blancas.

El bandido puede oír la misma voz robótica.

– “Sujeto 17 activo.” – anuncia el ayudante robótico.

Poco a poco, su vista se adapta y se da cuenta de que se encuentra en un laboratorio.

– “Hola, Número 17.” – dice una voz humana.

El joven ve a un anciano vestido con una bata blanca acercarse a él con cierta prudencia.

– “¿Puedes oírme?” – insiste el anciano.

– “¿Dónde estoy?” – pregunta el sujeto.

– “Estás en mi laboratorio.” – dice el viejo. – “Soy el Doctor Gero.” – se presenta. – “Tu creador.”

– “¿Mi creador?” – repite el joven, confuso. – “No recuerdo nada… ¿Quién soy?”

– “Eres el androide número 17.” – responde Gero.

– “¿Un androide?” – se pregunta el sujeto, mirándose las manos.

El joven viste solo un calzoncillo negro con el logotipo de la Red Ribbon en la parte trasera.

– “Parece que todo ha salido bien…” – sonríe Gero.

– “Todo está en orden.” – responde el robot, analizando los datos en una pantalla de ordenador mientras teclea.

– “Activa al Número 18.” – dice Gero.

– “Como ordene.” – responde el robot.

El ataúd de metal número 18 hace un ruido hidráulico y emite vapores mientras se abre lentamente, revelando a una mujer rubia vestida solo con ropa interior negra.

El Número 17 se queda mirando a la hermosa mujer.

– “¿Quién es?” – pregunta el androide.

El robot interrumpe.

– “Sujeto 18 activo.” – anuncia el robot.

– “Es un androide como tú.” – responde Gero. – “La androide número 18.”

La mujer se incorpora.

Los dos androides se miran, pero no se reconocen. Sus vidas pasadas han quedado en el olvido.

DBSNL // Capítulo 317: Estrella artificial

DBSNL // Capítulo 317: Estrella artificial

“¿Por qué se hace el héroe?”

En las pantallas se muestra a Freezer masacrando a los Golden ante la sorpresa de Cooler.

– “¿Qué está haciendo?” – se pregunta Gohan. – “Solo está dándoles energía…”

Freezer usa una docena de kienzan que giran a su alrededor para cortar a todo clon que se abalanza sobre él, y aniquilando con su “Rayo Mortal” a los que logran atravesar la tormenta de sierras.

Cooler intenta pelear, pero con miedo a que los Golden se sigan multiplicando, se limita a propinarles golpes sin fragmentarlos, lo que resulta poco práctico. Los enemigos generados por Freezer, resistentes, se acumulan a su alrededor.

– “¡Hermano!” – exclama Cooler. – “¡Ya basta!”

– “¡Eres un estirado, Cooler!” – protesta Freezer. – “¡DIVIÉRTETE!”

Una montaña de Golden se acumula sobre Cooler, que poco a poco se ve enterrado bajo los enemigos que le apalean.

– “Ju, ju, ju…” – ríe Freezer.

De repente, un estallido de ki morado. Un gigantesco Cooler, transformado con el poder del fruto, renace. Muchos Golden son repelidos por la explosión de ki. 

Cooler agarra a un clon por la cabeza y lo estrella contra el suelo mientras con su cola ensarta a otro y lo lanza contra los demás. 

Un Golden se abalanza sobre él, pero Cooler lo corta por la mitad con la aleta ósea de su antebrazo.

– “¡¡ESO ES!!” – celebra Freezer. – “¡Sabía que ocultabas tu verdadero poder!”

Cooler clava su mirada airada en su hermano, con su rostro semioculto bajo una máscara de hueso.

– “Sé que no eres idiota…” – murmura el demonio del frío. – “Así que asumiré que tramas algo…”

– “Ju, ju, ju…” – ríe de nuevo el tirano.

Gohan y Vegeta se quedan sombrados ante el poder de Cooler.

– “¿Qué es esa transformación?” – se pregunta Vegeta.

– “Su poder es devastador…” – piensa Gohan.

Cell sonríe, reconociendo a Cooler con un orgullo casi fraternal.

Mientras tanto, la Perikard sigue su camino.

– “¡Estamos cerca!” – anuncia Punch, a los mandos.

– “No veo nada…” – dice Ogilvie, mirando a la nada del espacio.

Gamma 2, Gohan y Goku se acercan a la cabina. Todos observan por la ventana frontal.

– “Una estrella…” – dice Goku.

– “Su brillo parece extraño.” – añade Gohan.

Un astro candente emite un peculiar brillo parpadeante, emitiendo pulsos de luz.

– “¿Nos acercamos?” – pregunta Goku.

– “Podría ser peligroso.” – dice Gamma 2. – “Echaré un vistazo.”

Gamma 2, aprovechando su condición de androide, sale al exterior de la nave.

El robot de Hedo vuela hacia la estrella, pero éste emite un nuevo pulso de luz que choca contra Gamma como si de una barrera de energía se tratara, empujándolo.

Gamma 2 sale volando, girando sin control hacia el espacio profundo.

Ogilvie crea dos portales rápidamente, uno para atrapar a Gamma y otro para que salga frente a la nave, haciendo que se estrelle contra el aparato y así se detenga, abollando el casco.

– “¿Estás bien?” – pregunta Punch por radio.

Gamma 2, aturdido, levanta el pulgar.

– “Es una especie de pulso electromagnético.” – explica el robot, usando su garganta hablar como si fuera una radio. – “No vamos poder atravesarlo.”

Gohan se cruza de brazos, pensativo.

Mientras tanto, una alarma alerta a Shido y Raichi en su laboratorio.

– “¿Qué ha sido eso?” – se pregunta el demonio.

– “Posible incursión en el sector 42.” – anuncia Ahms.

– “¿De quién se trata?” – pregunta Raichi.

Automáticamente, la imagen se muestra en una pantalla holográfica: la Perikard.

Los chicos han estado debatiendo una solución propuesta por Gohan.

– “Parece lógico…” – murmura Goku.

– “Creo que…” – dice Gohan. – “Podría funcionar.”

– “Es peligroso…” – murmura Punch.

Pero las alarmas saltan en la Perikard.

– “¿Qué pasa?” – pregunta Goku.

– “Alguien se acerca.” – dice Ogilvie.

Punch puede ver como aparecen en el radar de la nave una multitud de puntos rojos.

El hijo de Hit mira por la ventana en la dirección que indican los aparatos y puede identificar un escuadrón de robots a contraluz que parece provenir de la estrella.

– “¡¡NOS ATACAN!!” – anuncia Punch.

La incertidumbre de nuestros amigos les deja inmóviles. Goku y Gohan se miran desconcertados.

– “No podemos luchar en el espacio…” – refunfuña Gohan.

– “Usaremos la nave.” – dice Punch, activando los cañones.

Gamma 2, aún en el exterior, mira a los enemigos. 

El aspecto de los robots es alienígena y feroz. Sus cuerpos naranjas están reforzados con una armadura metálica. Los ojos amarillos y su boca abierta fija les otorgan un rostro espeluznante.

Gamma 2 vuela lentamente hacia ellos, en silencio, colocándose frente a la Perikard.

Por el rabillo del ojo, Ogilvie se da cuenta.

– “¿Qué hace?” – se pregunta el erizo.

– “¡Gamma!” – exclama Punch por radio. – “¡Regresa a la nave!”

Goku se mete entre los asientos de Punch y Ogilvie para llegar al panel de mando.

– “¡¡GAMMA 2!!” – exclama, preocupado.

El androide sigue con la mirada puesta en sus enemigos. La luz lo baña. Su silueta es lo único que pueden ver nuestros amigos a contraluz.

– “Preparaos para llevar a cabo el plan.” – dice Gamma 2.

Todos se quedan en silencio un instante.

– “Gamma 2…” – murmura Goku, con lágrimas en los ojos.

Punch desactiva las armas y redistribuye toda la energía a los propulsores.

Ogilvie extiende su mano hacia delante.

Gamma se da cuenta y sonríe. El androide se acaricia el pañuelo rojo deshilachado que lleva atado en su brazo izquierdo, donde antes llevaba el símbolo de la Red Ribbon.

Gohan se sorprende ante la temeraria decisión del androide.

– “¿Por qué se hace el héroe?” – se pregunta el chico.

Goku se fija en la silueta de Gamma 2.

– “Porque lo es.” – sonríe con nostalgia y cierto orgullo.

Gamma 2 sonríe y levanta el pulgar.

Sin mediar palabra, el androide carga hacia los enemigos con los brazos hacia delante.

– “¡VAMOS!” – exclama Punch, accionando los motores.

La nave sale disparada siguiendo a Gamma 2.

El androide pronto choca contra el primer robot, golpeándolo con los puños en el abdomen y lanzándolo a través de los demás, remitiéndolo hacia la estrella de la que provienen.

Los demás enemigos pronto se abalanzan sobre Gamma 2, pero éste desenfunda y como si de un vaquero se tratara, desde la cadera, dispara a cinco adversarios.

La Perikard pasa volando cerca de nuestro heroico amigo y sigue su camino hacia la estrella.

El astro emite un pulso.

– “¡AHÍ VIENE!” – anuncia Gohan.

Ogilvie crea dos anillos frente a ellos. Uno a pocos metros y otro a unos pocos quilómetros.

La nave atraviesa el primer portal y reaparece en el segundo, evitando así el pulso electromagnético.

– “¡HA FUNCIONADO!” – celebra Gohan.


La estrella emite otro.

– “¡NO HEMOS TERMINADO!” – advierte Punch.

Ogilvie repite la acción y así evitan de nuevo el impacto.

Gamma 2 observa de reojo el éxito de sus amigos.

Pero para el horror de todos, la estrella emite varios pulsos seguidos.

– “¡¿QUÉ HACEMOS?!” – se pregunta Gohan, alarmado.

Ogilvie se concentra y construye frente a ellos un túnel formado por varias docenas de anillos.

Punch mira con sorpresa a su acompañante, que parece luchar por mantenerse consciente ante tal esfuerzo.

– “¡Concéntrate!” – advierte el erizo al hijo de Hit.

La nave se topa con el primer pulso y empiezan los saltos. La nave se transporta de un anillo a otro intentando evadir el impacto electromagnético.

Mientras tanto, Gamma 2 abate a otro robot de un disparo en la cabeza.

En ese instante, otros dos robots le apuntan con su antebrazo, revelando ametralladoras de ki de cuatro cañones.

Gamma 2 vuela para evadir los disparos, pero alguno pasa tan cerca de él que le perfora la capa.

Un tercer robot le apunta y su ametralladora se transforma en un cañón de ki que emite un disparo azulado que sorprende a nuestro amigo.

Gamma 2 se cubre y recibe el impacto directo.

Mientras tanto, la nave sigue su curso entre anillos.

– “¡UN POCO MÁS!” – exclama Punch.

Pero las fuerzas de Ogilvie empiezan a flojear. Sus ojos se cierran y el último anillo empieza a cerrarse rápidamente.

– “¡CUIDADO!” – advierte Gohan.

Punch agarra con fuerza los mandos.

De repente, el anillo parece que deja de cerrarse. Todo se detiene durante un instante alrededor de la Perikard. Los robots que disparaban a Gamma 2 no se mueven, las balas están detenidas en el espacio. Goku y Gohan miran por la ventanilla con sorpresa mientras la nave cruza el anillo.

Pero todo retorna a la normalidad de repente. La nave aparece sobrevolando una superficie rocosa desértica y oscura. Punch tira de los comandos de la nave con fuerza intentando aterrizar de emergencia, impactando sobre la superficie.

En el espacio, Gamma 2, con su ropa parcialmente rota tras recibir el ataque enemigo, sonríe al darse cuenta que la Perikard ha logrado su objetivo, pues ha desaparecido.

Los enemigos le rodean, apuntándole con sus ametralladoras, pero Gamma 2 no parece preocupado. El androide suelta su pistola, que queda suspendida en el espacio, y levanta las manos.

En el silencio absoluto, los robots disparan.

DBSNL // Capítulo 316: Batalla en el hielo

DBSNL // Capítulo 316: Batalla en el hielo

“¿Y tú eres un clon mío?”

En el páramo helado, Golden, la criatura de Raichi creada a partir del material genético extraído del trozo de cola que Freezer perdió en Namek, se presenta frente a los demonios del frío.

– “Hola, padre.” – saluda el metálico enemigo.

– “Ju, ju, ju…” – ríe Freezer. – “Qué divertido…”

Cooler lo mira con desdén.

– “Sí que se parece a ti, hermanito…” – dice el hijo mayor de Cold.

– “¿Tú crees?” – dice Freezer. – “Demasiado dorado… Muy poco sutil.”

– “Ya es lo que te falta…” – suspira Cooler. – “Siempre has sido demasiado presumido.”

Golden, posado sobre sobre una columna de hielo, sintiéndose ignorado, aprieta su pie de tres dedos hasta que el hielo estalla, llamando la atención de los hermanos.

En un abrir y cerrar de ojos, Golden se abalanza sobre Cooler con el pie por delante, y el aprendiz de Hakaishin se defiende con ambos brazos frente al pecho, siendo empujado sobre la resbaladiza superficie helada.

Golden, ahora frente a Freezer, intenta propinarle un puñetazo, pero el demonio del frío se inclina hacia atrás, evitando el golpe.

La cola de Freezer se enreda en el pie de Golden y tira de él, lanzándolo sobre el hielo, deslizándose con la espalda, a varios metros de distancia. 

Golden se revuelve y sigue deslizándose varios metros mientras proyecta un rayo de ki con sus ojos que Freezer detiene con el mismo ataque.

Mientras tanto, Cooler cae sobre Golden con los pies por delante, hundiéndolo en el hielo que estalla bajo sus pies, cayendo a un océano helado.

Cooler retrocede para colocarse junto a su hermano. 

– “Has disfrutado atizándolo, ¿verdad?” – refunfuña Freezer, cruzándose de brazos.

– “Je…” – sonríe Cooler.

De repente, el hielo se resquebraja bajo sus pies. Un brillo anaranjado puede verse bajo los metros de hielo, que se cuela con más intensidad a través de las grietas.

El hielo empieza a abombarse, empujado por la ebullición del agua sobre el que se encuentra, y rápidamente se derrite.

Los demonios se elevan rápidamente.

Una inesperada “Supernova” surge del agua.

– “Tsk…” – protesta el tirano.

Cooler y Freezer apuntan con sus manos al ataque enemigo y lanzan un poderoso rayo de energía conjunto que empuja la supernova de nuevo hacia el mar.

La bola de fuego pronto retorna al mar, hundiéndose hasta que estalla repentinamente, creando una ola de destrucción que derrite todo el hielo que encuentra a su paso a varios cientos de kilómetros a la redonda.

Los hermanos sobrevuelan la zona mientras el agua vuelve a la calma.

De repente, seis demonios del frio dorados surgen del agua y vuelan hasta ellos, rodeándolos.

– “Vaya…” – murmura Cooler.

Los seis clones de metal se abalanzan sobre ellos. Dos atacan a Freezer y dos a Cooler.

Los demonios intercambian puñetazos, patadas y coletazos a gran velocidad.

Cooler retrocede ante los tres adversarios y se ve sorprendido cuando dos le agarran de los brazos y el tercero le propina un fuerte puñetazo en el abdomen.

– “¡GHAAH!” – se queja Cooler.

Pero el demonio contraataca con su rayo láser ocular con el que hace retroceder a su adversario.

Con su cola enrolla el cuello de uno de los clones que lo sujetaba y logra que éste lo suelte, contraatacando con un codazo en el abdomen del clon.

Luego agarra el rostro del tercero y lo aparta para contraatacar con un fuerte puñetazo que lo lanza contra el mar.

Mientras tanto, Freezer parece llevar mejor su combate.

El demonio del frío sigue con los brazos cruzados, defendiéndose con las piernas y la cola.

– “¿Y tú eres un clon mío?” – se mofa el demonio del frío. – “Tiene que ser una broma de mal gusto…” – se pone serio.

Freezer se revuelve sobre sí mismo y propina una fuerte patada giratoria que a uno de los clones, arrancándole la cabeza.

Luego apunta a otro con su mano derecha y éste queda atrapado en una cárcel de energía esférica que Freezer lanza contra el tercer clon, empujando a ambos hacia el agua, donde caen y estallan creando una gran erupción de agua.

Cooler se sorprende al ver el poder de su hermano.

– “Impresionante…” – piensa Coole. – “¿A qué clase de entrenamiento se ha sometido?”

Los tres clones se abalanzan de nuevo contra Cooler, obligándolo a ponerse en guardia, pero un kienzan de Freezer rodea a su hermano, cortando por la mitad a los tres en una sola pasada.

Las partes se precipitan al mar.

Freezer se cruza de nuevo de brazos.

– “Pensé que un aprendiz de Hakaishin estaría más preparado…” – se mofa el tirano.

Pero los clones no tardan en regresar, y esta vez son doce los que rodean a la pareja.

– “Atacaremos juntos.” – dice Cooler. – “Su regeneración…”

Freezer sonríe.

– “Ju, ju, ju.” – ríe el tirano, interrumpiendo a su hermano. – “Es mejor que me los dejes a mí.”

– “¿Eh?” – se sorprende Cooler.

Freezer extiende su mano hacia dos de los clones y con un empujón de ki invisible los lanza hacia el horizonte.

Los demás se abalanzan sobre los hermanos.

Cooler se pone en guardia.

Freezer, sin perder su sonrisa prepotente apunta a uno de ellos con su dedo índice, que se ilumina de color fucsia antes de emitir un rayo mortal que atraviesa a su contrincante.

El rayo de luz pronto da la vuelta y atraviesa a otro clon, y después a otro, y a otro, hasta que acaba por coserlos a todos con un hilo de ki fucsia que acaba desvaneciéndose después de atravesar a los diez múltiples veces, desmembrando a varios durante el proceso.

Los diez Golden caen al mar de nuevo.

– “¡Basta!” – exclama Cooler. – “¡¿Aún no lo entiendes?!”

– “¿Qué sucede?” – pregunta Freezer.

– “¡Su regeneración es como la de M2!” – exclama Cooler. – “¡Están hechos con la misma tecnología!”

– “¿Crees que no lo sé?” – sonríe Freezer. – “He tenido mis propios encontronazos con esa cosa.”

– “¿Qué?” – se sorprende Cooler. – “¿Qué pretendes?”

Freezer sonríe.

– “Divertirme.” – responde el tirano.

Cooler se sorprende ante las palabras de su hermano.

– “¿Te has vuelto loco?” – murmura el hijo mayor de Cold.

Más de treinta Golden salen del mar y vuelan hacia la desavenida pareja.

Freezer vuela a su encuentro.

– “¡JAJAJA!” – ríe el tirano. 

El tirano se envuelve en una esfera de energía y atropella a varios en su camino hasta frenar frente a uno de ellos.

Freezer desvanece su esfera de energía y toca la frente del enemigo con su dedo índice, que se ilumina de color fucsia al hacer contacto.

– “Ju, ju, ju…” – ríe de nuevo el tirano.

La cabeza de Golden estalla repentinamente.

Cinco enemigos se abalanzan sobre Freezer por la espalda, pero el tirano se revuelve y con gracilidad los toca con su dedo índice, haciendo que estallen unos pocos segundos después del contacto.  

Pero los Golden pronto empiezan a regenerarse. Nuevos clones nacen de las partes cercenadas.

Cooler ya pelea con unos cuantos Golden mientras mira de reojo a su hermano.

– “¡Va a hacer que nos maten!” – se preocupa el demonio del frío.