DBSNL // Capítulo 194: Viento endiablado

DBSNL // Capítulo 194: Viento endiablado

“Una sola esfera me ha dado este poder…”

En el planeta Tritek, el enemigo ha engullido la Dragon Ball de dos estrellas y su energía ha estallado, bañando el mundo en luz negra y roja.

Lentamente, el brillo se disipa y revela al enemigo transformado. Ahora el demonio luce un aspecto reptiliano, con la Dragon Ball, ahora rota y de un tono más oscuro, en su ombligo.

Dibujado por Ipocrito

Son Gohan se sorprende ante la nueva apariencia del diablo.

– “¡¿Qué significa esto?!” – refunfuña el mestizo.

El demonio sonríe.

– “Veras…” – presume el enemigo. – “Estas esferas son objetos mágicos cargados de una energía extraordinaria… así que he decidido usarlo.”

– “Por eso las busca Moro…” – piensa Gohan.

Un torbellino aparece a los pies del dragón. Gohan se prepara.

El demonio sale disparado hacia el mestizo.

– “¡¡TE MATARÉ!!” – exclama el diablo, que se dispone a propinar un puñetazo a Gohan.

Son Gohan esquiva el golpe, dejando pasar de largo al enemigo, que sonríe y mira de reojo a nuestro amigo.

– “¿Eh?” – se extraña Gohan, que justo en ese instante se da cuenta de que el brazo de su adversario está envuelto en una corriente circular de aire.

El tornado estalla y empuja a Gohan, lanzándolo a través del bosque, derribando todos los árboles que encuentra a su camino.

Mientras tanto, en la ciudad, Ten Shin Han se ha quedado pasmados ante el oscuro poder que sienten. Krilín cae de rodillas al suelo, aquejando un terrible dolor.

– “¡¿Qué ocurre?!” – se preocupa su amigo de tres ojos.

– “Es otra vez esa sensación…” – dice el terrícola. – “La oscuridad del Makai…”

Ten Shin Han se acerca a su amigo y se prepara para socorrerte.

– “Te llevaré a la nave.” – dice Ten.

– “¡No!” – responde Krilín. – “¡Continúa con la evacuación! Estaré bien…”

Son Gohan se pone en pie en el bosque.

– “¿Qué ha sido eso?” – se pregunta el mestizo. – “Había esquivado el golpe… pero aún así me afectó…”

El demonio camina a través por el surco de árboles caídos.

– “Nada escapa a mis vientos…” – dice el dragón. 


El diablo apunta a Gohan con su dedo índice, haciendo una pistola con su mano, y de él nace un proyectil de aire.

El mestizo siente que algo se aproxima, pero tarda en reaccionar y es alcanzado en el hombro, recibiendo un duro golpe que le disloca el brazo.

– “¡GRRRAAH!” – se queja Gohan, que hinca la rodilla sujetándose el hombro.

– “Je, je…” – ríe el enemigo.

El mestizo mira a su adversario, que sigue aproximándose con calma.

– “¿Qué ha sido eso?” – se pregunta el mestizo. – “Su ki está por todas partes… casi no he podido localizar la amenaza…”

El enemigo le apunta de nuevo. 

Gohan aprieta los dientes.

– “Su poder se ha multiplicado… y con él, su habilidad…” – piensa el mestizo.

El dragón dispara.

– “¡Ahí vine!” – piensa Gohan, que intenta saltar para evadir el golpe.

El ataque le alcanza en el muslo.

– “¡AAH!” – se queja el mestizo.

Gohan toma tierra, pero le falla su pierna, cuyo muslo está entumecido, y así cae al suelo, dando varias vueltas sobre sí mismo, haciéndose daño de nuevo en el brazo.

– “Grrr…” – refunfuña el mestizo. – “Maldita sea…”

El enemigo sigue avanzando con una sonrisa en su rostro.

– “Una sola esfera me ha dado este poder…” – presume el demonio. – “Impresionante… Son mucho más poderosas que las últimas que saboreé.”

Los ojos de Gohan se abren como plantos, sorprendido ante las palabras de su adversario.

En Dorakiya, la fusión metamor se está cansada. Janemba está jugando con las muchachas, haciendo que se agoten.

Madas, Ub, Reitan, Shula y Hit observan el combate.

– “La fusión no durará mucho si siguen malgastando sus energías de esta forma…” – advierte el Kaioshin.

Reitan frunce el ceño.

– “¿Estás seguro que funcionará?” – le pregunta el herajín a Hit. 

– “No se me ocurre nada más…” – dice el asesino.

Shula está cruzado de brazos, cavilando.

– “Es posible…” – dice el demonio. – “Pero no podemos cometer errores…”

Reitan mira a Hit, que está en un estado deplorable por la pérdida de sangre.

– “En tu estado… ¿Crees que podrás?” – pregunta el herajín.

– “No os preocupéis por mí.” – fuerza una sonrisa el asesino.

– “Está bien…” – dice Shula. – “Lo haremos.”

Ub se acerca a los guerreros.

– “¿Qué hago yo?” – pregunta el chico. – “¿Cómo puedo ayudar?”

– “Mantente al margen.” – dice Shula.

Hit se acerca al terrícola y le pone la mano en el hombro.

– “Cuando las chicas se dividan, necesitarán tu ayuda.” – dice el asesino. – “Mantenlas a salvo.”

Ub se sorprende ante la comprensión de Hit y asiente con convicción.

Hit, Reitan y Shula están listos. Los tres observan el combate, a la espera.

– “Ya falta poco…” – dice el asesino.

La fusión metamor se divide en una decena de imágenes residuales que rodean a Janemba, pero éste responde bostezando de forma exagerada.

– “Se burla de nosotras…” – protesta la guerrera, ofendida. – “¡TE BORRARÉ ESA CARA DE TONTO!”

Las chicas se abalanza sobre Janemba, pero la fusión termina repentinamente y se separan.

– “¡¿QUÉ?!” – se miran sorprendidas la una a la otra.

Janemba sonríe; es su momento.

– “¡AHORA!” – exclama Shula.

El demonio se abalanza sobre las chicas.

Hit, Shula y Reitan, transformado, salen al ataque.

Janemba alarga su brazo y agarra a Pan por el cuello, pero justo en ese momento, la espada de Reitan, que ha sido lanzada por el herajín, cercena la extremidad del demonio.

– “¡Krrr!” – gruñe el diablo, clavando su mirada airada en el herajín.

Las chicas se sorprenden ante la rápida acción de los guerreros, pero Ub las saca de su trance saltando sobre ellas y agarrándolas de la cintura a las dos a la vez.

– “¡Nos vamos!” – exclama el terrícola.

Por la espalda, Shula apunta a Janemba con su brazo mecánico, que cambia su configuración y se transforma en un cañón de energía que dispara un potente proyectil.

Janemba se vuelve intangible y el disparo pasa de largo, estallando en el suelo.

Reitan tira de un hilo de ki que conecta su mano con su espada, haciéndola retornar y sorprendiendo al enemigo, que cortándole la mejilla.

– “Hit tenía razón…” – piensa el herajín. – “Es vulnerable si le atacamos en el momento justo…”

Shula usa su poder mental para movilizar todos los escombros formados por la explosión de su técnica y los lanza contra Janemba y lo aprisiona en una esfera de piedra.

Ub ha llevado a las chicas hasta la colina donde esperaba Madas.

– “¡¿Qué sucede?!” – pregunta Pan.

– “Tienen un plan.” – responde Ub.

– “Pero…. ¡No podrán!” – protesta Bra. – “Su poder…”

– “Eso no lo es todo.” – interviene Madas.

El ira-aru ha silenciado a las chicas.

– “Vosotras teníais el poder, pero habéis fracasado…” – dice el antiguo Dios. – “¿No es así?”

El demonio no tarda en salir de su prisión tan tranquilo, atravesándola como si fuera un fantasma.

Reitan, que ha recuperado su arma, la lanza de nuevo, pero esta vez Janemba la deja pasar mientras sonríe.

Shula libera las rocas que controlaba, que empiezan a precipitarse contra el suelo, y dispara una ráfaga de ki con su cañón, que pasa de largo y provoca varias explosiones en el aire al impactar contra los escombros usados previamente.

Janemba sigue sonriendo, presumiendo de no haber caído en la trampa.

Reitan reclama su espada, pero esta vez la intercepta Janemba, que la arranca del hilo de energía y la empuña orgulloso de su victoria.

– “Ji… jijiji…” – ríe el diablo. – “¡JAJAJAJA!”

Hit aparece detrás de Janemba, dispuesto a propinarle un puñetazo con todas sus fuerzas.

Reitan y Shula fruncen el ceño. Saben que es el momento decisivo.

Janemba lee las miradas de sus enemigos y se da la vuelta rápidamente y parte en dos a Hit de un espadazo.

– “¡NO!” – grita Reitan.

– “¡MALDITA SEA!” – exclama Shula.

En ese instante, Hit aparece de nuevo detrás de Janemba, que se da la vuelta, pero ya es tarde para él.

– “No puedo fallar…” – piensa el asesino, mientras extiende su puño con el dedo índice extendido. – “Cada vez que utiliza el salto temporal, puedo sentir su origen… ¡JUSTO AQUÍ!”

Hit golpea a Janemba en la cabeza, cerca de su ojo izquierdo. El dedo del asesino se incrusta en la cabeza del enemigo.

Por detrás, la potencia del golpe hace que aparezca un agujero de salida y varias partículas salgan proyectadas.

Una de ellas, de repente, aumenta de tamaño y se transforma en Mirai Trunks, inconsciente.

– “¡¿TRUNKS?!” – se sorprenden las muchachas.

– “Ese tipo…” – dice Madas. – “Lo ha conseguido…”

– “Impresionante…” – murmura Ub. – “Ha sentido el ki de Trunks dentro de Janemba… y lo ha liberado con un certero golpe… ¡Es fascinante!”

Bra sale volando hacia su hermano de otro tiempo.

Janemba, que ha perdido su espada, se da la vuelta y mira a Trunks, intentando comprender lo que acaba de ocurrir.

El agujero en su cráneo se cierra lentamente. El diablo aprieta los dientes, furioso y clava su airada mirada en Hit.

Shula dispara una esfera de energía al demonio por la espada, intentando proteger a su aliado.

Janemba se torna intangible ante la sorpresa de todos y el ataque impacta en Hit, que pese a cubrirse en el último momento, es empujado contra el suelo con la explosión. 

– “¡Maldición!” – refunfuña el ira-aru.

La espada de Reitan se clava en el suelo, cerca del brazo cercenado de Janemba. Bra recoge a Trunks antes de que caiga, amortiguando su caída.

– “¡Trunks!” – exclama ella. – “¡¿Estás bien?!”

Pan, Ub y Madas han seguido a la muchacha y aterrizan a su lado.

– “¡Esto es peligroso!” – advierte Madas. – “¡Tenemos que irnos!”

Ub mira a Janemba con detenimiento.

– “Su aspecto no ha cambiado…” – murmura el chico.

– “¿Qué?” – pregunta Madas.

– “Hit ha liberado a Trunks… pero el aspecto de Janemba no ha cambiado…” – dice Ub.

– “¿Y qué significa eso?” – pregunta Pan.

– “Me temo lo peor…” – dice Ub.

– “No querrás decir que…” – entiende el Kaioshin.

Janemba sonríe y de repente se divide en dos.

– “¡¿QUÉ?!” – se sorprenden Reitan y Shula.

Cada Janemba ataca a un enemigo.

Una gota de sudor frío recorre la frente de Ub.

– “Mantiene las habilidades transtemporales que aprendió de Trunks…” – dice el chico.

– “¡¿Cómo es posible?!” – se asusta Madas.

– “Y no solo eso…” – añade Ub. – “Ha aprendido a usar el clon como Hit…”

– “Esto es terrible…” – sufre Pan.

Trunks tose, llamando la atención de los presentes.

– “¡Trunks!” – exclama Bra. – “¡Estás vivo!”

– “Lo… lo siento…” – dice Trunks. – “La he pifiado…”

DBZ/S – SAGA BLACK REIMAGINED / Capítulo 7: La idea de Vegeta

DBZ/S – Saga Black Reimagined / Capítulo 7: La idea de Vegeta

En la Kame House, la polvareda se disipa. La isla donde se encontraba le hogar del viejo Roshi ha desaparecido y el mar reclama el terreno.

Trunks se ha quedado pasmado, aterrado ante la acción del despiadado Dios caído.

– “Me las pagaras… Malnacido…” – gruñe el mestizo, que frunce el ceño y clava su mirada en el enemigo.

Pero de repente, el joven guerrero siente una energía sobre su cabeza.

– “¡¿Acaso…?!” – exclama ilusionado, mirando al cielo.

Mr. Bu flota sobre los dos adversarios cargando con Roshi y Yamcha, uno bajo cada brazo.

– “Eso ha estado muy cerca…” – suspira el viejo Mutenroshi.

– “Hace tan solo un año no habría podido imaginar que me alegraría de ver a Bu…” – sonríe Yamcha.

Black también ha visto a la creación del brujo Babidí y esboza una aterradora sonrisa.

– “Estupendo…” – murmura el oscuro Goku. – “Esto me ahorrará tener que buscarte, abominación…”

Trunks se ha dado cuenta de las intenciones del enemigo.

– “¡BU!” – exclama el mestizo. – “¡Llévatelos de aquí! ¡Es demasiado peligroso!”

Bu mira al viejo Roshi y sonríe con cara de bonachón.

– “Conviértete en caramelo” – dice el monstruo.

De su antena nace un rayo fucsia zigzagueante que convierte al anciano en una delicia azucarada.

– “¡¿EH?!” – se asusta Yamcha.

El caramelo cae en la mano libre de Bu.

– “Ahora tú” – le dice Bu al terrícola.

– “¡ESPERA! ¡NO!” – protesta Yamcha.

De nuevo, un rayo mágico transmuta al humano.

El caramelo cae en su otra manopla.

Trunks no entiende lo que pretende el monstruo.

Bu se zampa los dos dulces y luego se golpea la barriga para forzar un eructo.

– “Aquí estaréis a salvo…” – dice el monstruo.

Mr. Bu se da la vuelta rápidamente y clava su mirada furiosa en el enemigo; una mirada que revela una ira que no había sentido desde sus enfrentamientos con Vegeta o con los androides.

– “Tú…” – gruñe el monstruo. – “¡PAGARÁS HABER HECHO DAÑO A MR. SATÁN!”

En el Planeta Sagrado, los Dioses y Goku apresuran a Vegeta para que explique su plan.

– “¿Cómo piensas aumentar más nuestro poder?” – pregunta Goku. – “Ni siquiera los dos juntos en Súper Saiyajín 3 pudimos hacerle nada…”

– “El Súper Saiyajín no lo es todo.” – sonríe Vegeta.

– “¿Eh?” – se extraña Goku.

– “Ese fue el camino por el que avanzaste tú, y con el que yo, obsesionado con perseguirte, me obcequé…” – dice Vegeta. – “Pero no es el único.”

– “¿Otro camino para hacernos más fuertes…?” – murmura su compañero.

– “¿Es que has olvidado cuál es la fuente del poder de un saiyajín?” – pregunta Vegeta con una media sonrisa en su rostro.

– “Eh…” – cavila Goku. – “¡OH!” – se da cuenta el saiyajín, sorprendido. – “Acaso pretendes…”

Vegeta mantiene su media sonrisa prepotente y asiente.

– “Empezaremos desde el principio.” – aprieta su puño el saiyajín. – “¡Recuperaremos nuestras colas!”

– “¡¿EH?!” – se sorprenden Goku y los Dioses.

Son Goku se queda un instante pensando, pero pronto se le ocurre un inconveniente.

– “¡Pero, Vegeta…!” – exclama el saiyajín. – “Kamisama nos quitó la cola para que no causáramos problemas en la Tierra por accidente… ¡No podemos hacerlas crecer!”

– “¡¿Cómo dices?!” – se sorprende y asusta Vegeta.

El anciano Dios da un paso al frente.

– “Si de lo que se trata es de recuperar ese apéndice… yo podría ayudarlos.” – dice el viejo.

– “¡¿De verdad?!” – se emociona Goku.

– “Por supuesto.” – asiente el Dios. – “Parece un hechizo sencillo… y poca magia se me resiste, ya sea Namekianao o terrícola.”

– “Vaya…” – dice Goku.

Vegeta y Goku se miran de reojo y sonríen.

– “Pues parece que tenemos un plan…” – dice Goku.

Mientras tanto, en el futuro donde está Son Gohan, el mestizo ha volado hasta la arrasada Capital del Oeste, donde camina entre las ruinas de la Corporación Cápsula.

– “Esto es terrible…” – piensa Gohan – “Con razón no podía detectar el ki de Trunks… ¿Será el mismo enemigo? Esto no puede ser casualidad…”

Gohan se da la vuelta y mira al horizonte.

– “Tengo que llegar hasta el fondo de este asunto…” – dice Gohan. – “Y ya sé por dónde empezar.”

El mestizo alza el vuelo y marcha hacia el oeste.

Mientras tanto, en otro futuro, Trunks, agotado, se ha dormido en el sofá del salón. Bulma le tapa con una bata blanca de laboratorio.

– “Por lo que has tenido que pasar…” – piensa Bulma.

La mujer sale del salón y se dirige al taller, en el que hay un gran aparato cubierto con una sábana blanca sucia al que Bulma se queda observando, en silencio y con pesar.

En el presente, en la Kame House, Black corta por la mitad a Mr. Bu.

– “Sucia criatura…” – gruñe el Dios caído.

Trunks aviva su aura roja y, con su Kaiojosho potenciado, da una pirueta en el aire y logra conectar una patada descendente con el tacón sobre la cabeza del Dios, haciéndole agachar la cabeza.

Bu ya ha reunido las dos mitades de su cuerpo y se pone en guardia.

Black, enfurecido y con una mirada desquiciada, mira al mestizo.

– “Sucios mortales…” – gruñe el Goku oscuro.

El Dios embiste a Trunks y le propina una patada que el chico tiene que detener con ambos brazos frente a su pecho para resistir.

Mr. Bu se arranca un brazo y lo lanza contra Black, rodeándolo con él y atrapándole.

– “Malditos…” – gruñe el enemigo.

Trunks se prepara para realizar un Kamehameha, cuya luz azul se torna roja repentinamente.

– “¡¡AHORA, BU!!” – avisa el mestizo.

Mr. Bu imita a su compañero.

– “Ka… Me… Ha… Me…” – se preparan los dos.

Black, frustrado, se revuelve.

– “Sois formas de vida inferiores…” – gruñe el enemigo. – “¡INFERIORES!”

Black reaviva su oscura aura, que estalla en una llama negra, liberándose del agarre de Bu. 

Trunks y Bu disparan, combinando sus dos ataques.

– “¡¡HAAAAAAAAA!!” – proyectan sus Kamehameha.

La técnica de la escuela Kame impacta de lleno contra el enemigo.

– “¿EH?” – se sorprende Black ante el poder que demuestran sus adversarios.

El Kamehameha alcanza a Black, que nada puede hacer, y es empujado hacia el espacio.

El haz de luz rojo abandona la Tierra. 

Trunks y Bu, cansados, retoman el aliento.

– “¿Lo logramos?” – se pregunta el hijo de Vegeta.

Una gota de sudor recorre la frente de Bu. No parece convencido.

En el Planeta Sagrado, Goku y Vegeta ya han recuperado sus colas.

Son Goku intenta verse el trasero y termina dando una vuelta sobre sí mismo, como si fuera un perro que intenta morderse el rabo.

– “¡Cuánto tiempo!” – sonríe el saiyajín.

– “Así es como debe ser un guerrero saiyajín.” – dice Vegeta, enrollando su cola alrededor de la cintura.

Goku mueve su cola haciendo ondas, divirtiéndose como quien se reencuentra con un viejo amigo.

El viejo Dios, Shin y Kibito contemplan la escena.

– “Pero… ¿esto les hará más fuertes?” – pregunta el ayudante del Dios del Este.

– “Yo no veo que hayan cambiado…” – dice Shin.

Goku vuelve a centrarse en lo que les ocupa.

– “Vegeta, ¿de verdad crees que esto funcionará?” – pregunta el saiyajín.

– “Hasta que te transformaste en Súper Saiyajín en Namek, yo siempre pensé que el saiyajín de la leyenda nacería de nuestro lado más salvaje…” – responde Vegeta. – “Tú lo cambiaste todo.”

– “Me transformé sin tener cola…” – piensa Goku, sujetándose la barbilla.

– “Vamos a cambiar eso.” – dice Vegeta. – “Usaremos el poder que se esconde en el Ozaru.”

El anciano Dios se asusta.

– “Espera, espera…” – dice el viejo Kaioshin. – “¡¿Pensáis transformaros en monos gigantes aquí?!”

– “Este es un lugar sagrado…” – dice Kibito. – “Seres tan salvajes no tienen cabida en…”

Vegeta mira de reojo a los Dioses.

– “¿Vais a enfrentaros vosotros a ese tipo?” – pregunta el saiyajín con retintín.

Los Dioses agachan la cabeza, avergonzados.

– “Eso creía…” – sonríe Vegeta.

Goku se da cuenta de que hay otro problema.

– “¡Vegeta!” – exclama el saiyajín. – “¡Pero aquí no hay luna llena que refleje la luz del Sol! ¿Cómo lo haremos?”

– “¿Olvidas que puedo crear una luna artificial?” – responde Vegeta, fanfarrón.

– “Es cierto…”– dice Goku, poco convencido. – “Pero… ¿Será suficiente? ¿Y si el enemigo la destruye?”

Vegeta se cruza de brazos, pensativo. Su compañero hace lo mismo.

Tras unos segundos, Goku tiene una idea.

– “¡Hey!” – exclama el saiyajín. – “¡Una vez, durante el Torneo de Artes Marciales, el Maestro Mutenroshi hipnotizó a un tipo para hacerle ver la luna llena en la cabeza de Krilín!”

– “¿Qué sugieres?” – se sorprende Shin.

– “Pues podemos ir a buscar a Roshi y a Krilín y…” – sugiere Goku.

El anciano interviene.

– “Eso no será necesario…” – dice el Kaioshin de hace quince generaciones. – “Yo mismo puedo provocaros esa ilusión, si es lo que necesitáis.”

– “¡Estupendo!” – celebra Goku.

Vegeta sonríe satisfecho.

– “Está bien…” – dice el saiyajín. – “Empecemos.”

DBSNL // Capítulo 193: Voraz

DBSNL // Capítulo 193: Voraz

“He venido lo más rápido posible.”

En el viejo Tritek, Son Gohan, gracias al poder de su Súper Saiyajín 2, ha sacado al demonio de la ciudad de una patada.

El pequeño diablo se precipita sobre un bosque, pero invoca un remolino de viento bajo sus pies y con eso amortigua su descenso, posándose delicadamente en el suelo de un claro.

Gohan, que lo ha seguido volando, aterriza frente a él.

El demonio frunce el ceño.

– “Eres más fuerte de lo que esperaba…” – dice el ser del Makai.

– “Y tú más débil…” – responde Gohan, muy serio.

Las palabras del mestizo parece que han herido el orgullo del demonio.

– “Pagarás tu insolencia…” – gruñe el diablillo.

De repente, el viento se alza alrededor de los dos luchadores, girando en sentido contario a las agujas del reloj, cada vez con más fuerza.

El viento huracanado se extiende hasta alcanzar la ciudad.

En la metrópolis, Daigan dirige la evacuación, ayudado por Krilín y Ten Shin Han.

– “¡VAMOS!” – grita Krilín. – “¡SEGUID A DAIGAN!” – ordena a los civiles.

Cerca de allí, una familia corre hacia el terrícola cuando la fachada de un edificio se derrumba sobre ellos.

– “¡HAAAA!” – dispara rápidamente Krilín un ataque de energía que estalla entre los escombros, dividiéndose en múltiples ondas de ki menores y erradicando así todos los fragmentos de piedra que se precipitaba.

Cuando parecía que la gente estaba fuera de peligro, un desprendimiento gigantesco surge de entre la polvareda generada por el ataque de Krilín.

– “¡¡OH, NO!!” – grita Krilín, al darse cuenta de que no había visto esa roca.

– “¡¡DODONPA!!” – exclama Ten Shin Han.

El disparo del guerrero de tres ojos pasa por encima de su compañero y hace estallar el pedrusco, convirtiéndolo en polvo.

– “Ha estado cerca…” – sonríe Krilín, contento de ver a su amigo.

– “Démonos prisa.” – responde Ten Shin Han. – “El viento es cada vez peor…”

En Dorakiya, la fusión de Pan y Bra embiste a Janemba, pero éste sigue usando sus poderes transtemporales y transdimensionales para eludir cualquier ataque.

– “¡¡Estate quieto de una vez!!” – exclama la guerrera, frustrada.

Ub, Shula, Madas y Hit observan el combate desde una colina cercana. El asesino está sentado en el suelo, con una herida sangrante en el abdomen.

– “Esto no va bien…” – murmura Ub. – “Ellas le superan en poder, pero no sirve de nada…”

– “Solo podemos confiar en las chicas…” – reflexiona Madas. – “Ni tú ni yo estamos a la altura de este combate…”

– “Voy a intervenir.” – dice Shula.

Hit, pese a su estado, intenta levantarse.

– “Espera…” – dice el asesino.

Reitan, que ha regresado a su estado base, ha seguido a nuestros amigos y se posa a su lado.

– “¿De dónde sales tú?” – dice Madas al ver al herajín.

Shula mira de reojo al recién llegado.

– “Reitan” – saluda el ira-aru.

– “Shula” – responde de igual forma el herajín.

Madas y Ub se sorprenden.

– “¿Se conocen?” – piensa el terrícola.

Reitan camina hasta colocarse junto a Shula; los dos miran el combate que está teniendo lugar en el cielo. La fusión metamor persigue al diablo sin descanso, pero ningún ataque logra hacerle daño. Janemba se ríe.

– “He venido lo más rápido posible.” – dice el ira-aru.

– “Ese demonio parece invencible…” – responde Reitan. – “Su poder ya era abrumador antes, pero al absorber al chico la situación ha empeorado…”

– “Tenemos que pensar un plan para atraparlo.” – dice Shula.

– “Luchamos contra un enemigo que no está limitado ni por el tiempo ni por el espacio…” – dice Reitan. – “¿Qué se puede hacer contra alguien así?”

Hit, pese a su estado, se levanta.

– “Estate quieto, muchacho…” – insiste el Dios.

– “Tengo una idea…” – dice Hit.

En Tritek, el viento se ha vuelto aún más violento. Gohan y el demonio están cara a cara. El huracán rodea a los dos guerreros, que se encuentran en la calma que otorga el ojo del mismo.

– “Mi Señor me ha dado esta oportunidad…” – dice el diablo. – “No puedo fallar…”

– “Tu Señor pagará por todo el daño que ha hecho…” – responde Gohan.

El demonio embiste al mestizo espada en alto. El agujero en la hoja de su arma hace que ésta silbe durante la carga.

– “¡¡HYAAAA!!” – grita el enemigo.

Un espadazo veloz intenta sorprender a Gohan. Un surco el en suelo se forma a su paso, pero el mestizo salta a un lado y deja pasar el ataque.

Gohan fija su mirada en el demonio, pero resulta que éste ha desaparecido.

– “Mmm…” – murmura el mestizo.

– “¡JAJAJA!” – ríe el demonio, cuya voz retumba por todas partes, como si naciera del viento que rodea al mestizo.

Gohan busca a su enemigo con la mirada.

– “¡¿No sabes dónde estoy?!” – se burla el diablo.

El mestizo no parece impresionado.

– “¿Desde dónde voy a atacar?” – continúa el demonio.

Una cortante ráfaga de viento nace del huracán y se dirige a Gohan por la espalda, pero el mestizo percibe el cambio de presión y puede esquivar el ataque.

– “¡JAJAJA!” – ríe el demonio.

Un nuevo ataque enemigo surge del huracán, pero el mestizo vuelve a evitarlo; y luego otro, y así continuamente.

El mestizo, harto, se coloca en el centro del círculo en calma.

– “Ya he tenido suficiente…” – murmura Gohan.

El hijo de Goku aprieta sus puños con fuerza y su poder aumenta rápidamente.

– “¡¡HAAAAAAA!!” – grita mientras su energía estalla y disipa el torbellino formado, dejando en calma no solo la zona, si no también la ciudad.

En la metrópolis, Krilín, Ten y Daigan miran al cielo, asombrados.

– “¿Qué ha pasado?” – pregunta el soldado de Freezer, que asiste atónito al fenómeno atmosférico.

– “Gohan…” – murmura Krilín.

– “Qué poder…” – se asombra Ten Shin Han.

Sobre el mestizo, la tormenta se ha disipado y el sol brilla de nuevo en el cielo verde. Son Gohan se ha transformado en Súper Saiyajín 3 “incompleto”.

El demonio ha quedado al descubierto.

– “¡¿Cómo es posible?!” – se asusta el diablillo. – “¡¿Cómo puede existir alguien así fuera del Makai?!”

Gohan mira desafiante a su adversario, que retrocede con miedo.

– “Su poder… puede que sea superior al del Rey Dabra…” – murmura el demonio.

El mestizo empieza a caminar hacia el demonio, que sigue retrocediendo.

– “No… esto no debería estar pasando…” – titubea el diablo. – “¡SERVIRÉ A MI SEÑOR!” – exclama para convencerse. – “¡TE EXTERMINARÉ!”

El demonio alza su espada y dos torbellinos se crean a su lado. Con su arma apunta a Gohan y los vientos se dirigen hacia él como dos serpientes.

Gohan los disipa con un simple gesto de su mano, como quien aparta una cortina.

El demonio, nervioso, se abalanza contra el mestizo girando sobre sí mismo como una peonza.

Son Gohan intercepta el arma del diablo con un dedo, deteniendo su rotación.

– “Ji, ji…” – ríe el pequeño engendro demoníaco.

– “¿Eh?” – duda Gohan.

Con un rápido gesto arrebata la esfera de dos estrellas del mestizo y enseguida retrocede propulsado por su viento.

– “Je, je, je…” – ríe el demonio.

Gohan frunce el ceño y se prepara para embestir.

– “Maldito…” – murmura el mestizo.

En diablo abre su boca e introduce en ella la esfera.

– “¡¿QUÉ?!” – se asusta Gohan.

El demonio engulle la An Shinchuu.

– “¡¿Qué pretende?!” – piensa el mestizo.

Un humo negro nace de la boca del demonio y, un instante después, un estallido de luz negra y roja baña Tritek.