DBSNL // Capítulo 223: Se acabó el juego

DBSNL // Capítulo 223: Se acabó el juego 

“¡Esto es una injusticia!”

En el planeta de Zunoh, el juego continúa. El cabezón se encuentra a solo dos casillas de cantar victoria. No muy lejos se encuentra Kale, a cuatro. Tarble a seis. Spade a doce.

– “¡Un uno!” – exclama Zunoh. – “Vaya…” – lamenta.

El cabezón avanza y se coloca a una sola casilla del final.

– “¡Fantástico!” – gruñe Kale, agarrando el dado que ha volado hasta su mano. – “¡Esta es mi oportunidad!” – exclama, preparándose para lanzar.

– “¡Tú puedes, Kale!” – la anima Tarble.

– “¡Ya es tuyo, chica!” – dice Spade.

– “¡¡VAMOS!!” – lanza el dado la saiyajín.

El dado rueda por el tablero, cada vez con menos fuerza. Parece que va a caer en el cuatro… 

– “¡YA ESTÁ!” – celebra Tarble.

Pero acaba siendo un dos.

– “¡¡NOO!!” – lamenta ella.

– “Je, je…” – se alegra Zunoh.

Sugoro suspira.

– “¡Le toca ahora a Tarble!” – exclama el director de juego.

– “¡Tú aún puedes lograrlo!” – exclama Kale. – “¡Ve a por ese seis!”

El saiyajín lanza el dado. Es un uno.

– “¡Vaya!” – dice Sugoro. – “¡Un uno! ¡Y es una casilla trampa!” – anuncia. – “¡Vuelves a la salida!”

– “¡¿QUÉ?!” – exclama Tarble. – “¿¡ESTO ES UNA BROMA!?”

Tarble es teletransportado al inicio. Está tan lejos que casi no pueden verle.

– “¡Esto es una injusticia!” – grita desde lo lejos, casi inaudible.

El dado llega a las manos de Spade

– “Mi turno…” – dice el chico. – “Pero ya hemos perdido, ¿no?”

– “Aún no…” – dice Kale. – “Si sacas otro seis, volverás a tirar… y así otra vez más…”

– “¿Eh?” – se extraña Spade. – “Tres seises…”

-“Tú puedes…” – lo anima ella, con una gota de sudor en la frente.

– “¡Yo puedo!” – exclama Spade. – “¡YO PUEDO!” – lanza el dado.

Es un seis.

– “¡MUY BIEN!” – celebran todos.

– “¡¿Qué pasa?!” – grita Tarble a lo lejos, incapaz de ver nada.

-“¡Un seis!” – anuncia Sugoro. – “¡Muy interesante!”

Zunoh se cruza de brazos, algo enfurruñado

– “Qué suerte…” – protesta el cabezón.

El dado regresa a Spade.

– “Otro seis…” – se dice a sí mismo. – “Necesitamos dos más… y ganamos…”

Spade se concentra.

– “¡Vamos allá!” – lanza el pirata.


El dado rueda por el tablero. Otro seis.

– “¡DOS SEISES SEGUIDOS!” – anuncia Sugoro. – “¡Qué suerte tiene este participante!”

– “Qué cerca está…” – dice Zunoh al ver llegar a Spade a su casilla.

Spade recupera el dado. 

– “Otro más…” – dice el pirata. – “¡¡VAMOS A GANAR ESTO!!” – grita mientras lanza el dado.

El dado da vueltas por el tablero. El mundo se ralentiza para todos. El dado cada vez gira más despacio… hasta detenerse.

– “¡¡OTRO SEIS!!” – exclama Sugoro.

– “¡¡LO HEMOS LOGRADO!!” – celebra Kale.

– “Creo que me estoy mareando…” – suspira Spade.

– “¡ES UNA PENA!” – continúa Sugoro.

Todos se quedan en silencio.

-“¿Una pena?” – dice Kale.

– “¡TRES SEISES SEGUIDOS SIGNIFICA QUE EL JUGADOR REGRESA A LA CASILLA DE SALIDA!” – dice Sugoro. – “¡ASÍ QUE LE TOCA AL JUGADOR ZUNOH!”

El dado vuela hacia Zunoh, pero Kale lo intercepta.

– “¡Un momento!” – protesta la saiyajín. – “¡No nos habían informado de eso!”

– “¿No sabes perder, envidiosa?” – murmura Zunoh.

– “La ignorancia de la ley no exime de su complimiento.” – replica Sugoro.

– “Voy a ganar” – guiña un ojo Zunoh.

Kale, furiosa, sintiendo como Broly se aleja para siempre, se transforma en Súper Saiyajín y lanza el dado contra el suelo.

– “¡A LA PORRA!” – grita, frustrada.


El dado crea un pequeño cráter sobre la casilla.

– “Grrr…” – gruñe Kale.

De repente, el dado estalla en una pequeña polvareda.

– “Ay… ay…” – parece lamentar el objeto. 

– “¿Eh?” – se extraña Kale.

– “¡OH, NO!” – se preocupa Sugoro.

Un pequeño tanuki espacial de piel verde lima aparece en el centro del cráter.

– “Me duele…” – dice el animal, con lágrimas en los ojos y un enorme chichón en su cabeza.

– “¡Hijo!” – corre Sugoro a ayudarle. – “¡Shusugoro!”

– “¿Qué significa esto?” – se extraña Kale.

– “¡Han hecho trampas!” – exclama Spade.

– “¡¿Qué demonios está pasando?!” – grita Tarble a lo lejos. – “¡¿Hemos ganado o no?!”

Sugoro estalla en una nube, como hizo antes su hijo, y revela así su verdadera forma: un tanuki espacial de piel verde oliva

– “Tranquilo, hijo mío…” – acaricia el chichón del pequeño.

– “¡ESTAS LOCA!” – recrimina el pequeño a Kale.

– “¡Y vosotros sois unos tramposos!” – protesta ella.

– “¡Es solo un niño!” – la increpa Sugoro.

– “¡¡SE SUPONÍA QUE ERA UN DADO!!” –  replica Kale, frustrada.


De repente, una gran sombra se cierne sobre los dos tanuki. Es la cabeza de Zunoh.

– “Habéis hecho trampas…” – dice el cabezón. – “Y lo hicisteis en mi nombre…”

– “Señor… ¡Somos gente de circo!” – se justifica Sugoro. – “Usted nos encontró ganándonos la vida… ¡El espectáculo es lo primero!”

Los ojos de Zunoh son aterradores.

– “No puedo permitir vuestra deslealtad…” – dice el cabezón.

– “¡POR FAVOR!” – suplica Sugoro. – “¡NO NOS HAGA DAÑO!”

Kale se interpone entre Zunoh y los tanuki.

– “¡Basta!” – dice ella. – “¡Ya he tenido suficiente!”

– “¿Eh?” – se sorprende Zunoh al verse desafiado.

– “¡Díganos dónde está Broly!” – exige Kale.

– “No habéis ganado…” – dice Zunoh.

– “¡Estaba amañado!” – replica ella.

– “Por ellos…” – dice el cabezón con mirada aterradora.

-“¡O por usted!” – replica Kale.

En la sala desde la que observan Kamakiri y los criados de Zunoh, todos se estremecen ante tal osadía.

– “¿Por mí?” – dice Zunoh.

– “¡Yo creo que usted había amañado el juego!” – dice Kale. – “Pero ahora que le hemos pillado, ¡les echa la culpa a ellos!”

– “Cuida tus palabras, muchacha…” – dice Zunoh.

– “Díganos dónde está Broly.” – insiste Kale. – “¡O le diremos a todo el mundo que es usted un tramposo!”

Una gota de sudor frío recorre la frente de Kamakiri.

– “Nos van a matar a todos…” – piensa el doctor.

Zunoh frunce el ceño.

– “Ríndete.” – dice el cabezón.

– “¿Qué?” – dice Kale, desconcertada.

– “Ríndete y te daré la localización de tu amigo.” – insiste Zunoh.

– “¿Qué me rinda?” – duda la saiyajín.

– “La partida no ha terminado.” – dice Zunoh. – “Rendíos todos.

– “¿Cómo sabemos que cumplirá…?” – pregunta Spade.

– “Mi paciencia tiene un límite…” – dice el cabezón, de nuevo con una mirada que hiela la sangre de cualquiera.

– “Eh… está bien…” – dice Kale, un confusa. – “Nos rendimos…”

Zunoh agacha la cabeza.

– “Je… jeje…” – ríe el cabezón. – “Je, je, je… ¡JAJAJAJAJA!” – estalla en una sonora carcajada. – “¡¡SIGO IMBATIDO!! ¡¡SOY EL DIOS DEL SUGOROKU!!”

Sus criados aplauden desde la distancia. 

Kamakiri suspira aliviado.

Kale y Spade se miran, desconcertados.

Los tanukis, que se estaban abrazando con miedo, ahora aplauden a Zunoh.

Tarble, en la distancia, agita los brazos.

– “¡¿Pero qué demonios pasa?!” – insiste el saiyajín.

Mientras tanto, en un planeta lejano, Turles intenta de nuevo el descenso.

– “Vamos…” – gruñe el saiyajín. – “Una vez más…”

Pero de repente, la nave es transportada de nuevo a un punto remoto del Universo.

En la superficie del planeta, un yadrat de gran tamaño y cabeza redonda y piel verde oliva mira al cielo con su mano extendida. Lo acompaña un joven yadrat con su misma ropa.

– “Es muy insistente…” – suspira el joven.

Frente a ellos, Turles toma tierra.

– “Muy insistente…” – murmura el yadrat.

Turles parece enfadado.

– “¿Qué hacemos, Venerable?” – pregunta el joven.

– “Tranquilo, Shima” – sonríe el Venerable. – “Si su voluntad es tal, dejémosle hablar…”

ESPECIAL DBSNL /// Los dos grandes Súper Saiyajín // Universos 3, 5, 6 y 7 / Parte XI: Pesadilla

Los dos grandes Súper Saiyajín / Parte XI: Pesadilla

“Estás… ¿intentando protegernos?”

Amanece en la Corporación Cápsula. Bulma despierta en la butaca junto a la cama de Vegeta y se da cuenta de que el saiyajín no está. 

Preocupada, Bulma sale de la habitación y se da cuenta de que hay gotas de sangre por el pasillo.

Siguiendo el rastro, la mujer llega al jardín, donde encuentra a Vegeta a gatas, avanzando hacia su nave.

– “¡Vegeta!” – se preocupa ella, que corre a ayudar al saiyajín.

Bulma lo asiste e intenta detenerle.

– “¡¿Qué haces?!” – le pregunta ella. – “Tus heridas… ¡Te has abierto los puntos!”

– “Tengo… tengo que irme…” – dice el saiyajín. – “Él… ya viene…”

– “¿Él?” – se extraña Bulma. – “¿Quién viene?”

En el Monte Paoz, en los Universos 3 y 5, Gohan y Chichi están pendientes de Goku, ignorando lo que ocurre.

En los Universos 6 y 7, Son Goku está haciendo un pis en el río, preparándose para sus ejercicios matutinos, cuando siente una presencia lejana.

– “Hmm…” – murmura Goku, mirando al cielo.

En el espacio, una nave espacial con forma de plancha se dirige a la Tierra.

– “Falta poco.” – anuncia Soshiru, a los mandos.

Granola, de pie a su lado, sonríe satisfecho.

Vegeta insiste en ponerse en pie, pese a las advertencias de Bulma.

– “¡Basta!” – protesta Bulma. – “¡No puedes…!”

– “Si no me marcho… el enemigo vendrá hasta aquí…” – dice el saiyajín

– “¿Eh?” – se sorprende Bulma. – “Estás… ¿intentando protegernos?”

– “No seas estúpida…” – replica Vegeta. – “No quiero que Kakarotto se entrometa…”

En los Universos 3 y 5, Bulma se entristece.

– “Vegeta… en realidad… Son Goku…” – dice la mujer.

Brief y Krilín salen al jardín. El pequeño terrícola lleva un pequeño saco en la mano.

– “¡Hola, Bulma!” – saluda Krilín. – “He venido a por las cosas de Yamcha… ¿Por qué querías que trajera semillas senzu? Solo me queda una y…”

El terrícola se sorprende al ver la escena.

– “¡¿Vegeta?!” – exclama Krilín.

– “¡Dame la semilla!” – le apresura Bulma.

– “¡Sí! ¡Claro!” – responde el terrícola, que corre a ayudar.

Vegeta se come la senzu y enseguida se recupera de sus heridas.

– “¿Qué ha pasado?” – pregunta Krilín, nervioso. – “¿Quién te ha podido hacer esto…?”

El saiyajín se suelta del agarre de Bulma y corre a la nave, ignorando a todos.

– “¡VEGETA!” – exclama ella, preocupada.

El saiyajín se detiene un instante al llegar a la puerta y mira por encima del hombro a Bulma.

La mujer le lanza una cápsula Hoi-Poi que Vegeta caza al vuelo.

– “Buena suerte.” – dice ella.

El saiyajín, sin mediar palabra, cierra la compuerta de la nave y raudo sale volando.

En la nave plancha suena una alarma.

– “El saiyajín se mueve.” – anuncia Soshiru. – “¡Intenta escapar!”

– “No lo pierdas.” – dice el cereliano. – “El Príncipe Vegeta morirá hoy.” – frunce el ceño.

Vegeta puede ver en el radar de su nave como un objeto se aproxima a él rápidamente.

– “Vamos…” – dice Vegeta. – “Un poco más…” – teclea rápidamente para acelerar, pero parece que la nave ya ha alcanzado su límite.

Para sorpresa del saiyajín, la nave plancha lo adelanta.

– “¡¿EH?!” – se sorprende Vegeta.

En su nave, Granola sonríe.

– “Vamos… Sígueme…” – murmura el cereliano.

Vegeta teclea furioso.

– “Ese maldito…” – gruñe el saiyajín. – “Se está burlando de mí…”

La nave de la Cápsula Corp. es ahora la que persigue al enemigo.

En los Universos 3 y 5, Son Goku, tumbado en su cama, sufre.

– “Grrr… ghaaa…” – se queja el saiyajín.

El saiyajín sufre una pesadilla.

En sus sueños, Goku está inmerso en oscuridad, confuso, mirando a su alrededor. 

De repente, el saiyajín se da cuenta de que vuelve a ser un niño.

– “¿Qué?” – se pregunta Goku, mirándose las manos. 

El saiyajín alza la mirada y se encuentra en un lugar que le resulta familiar. Es el patio de una gran base con altos muros de color tierra. Una bandera ondea al viento con un emblema que enseguida reconoce. Es el Cuartel General de la Red Ribbon.

Antes de que Goku pueda reaccionar, se encuentra rodeado de soldados que le apuntan con sus ametralladoras.

El saiyajín se enfrenta a todos ellos y los derrota uno por una con suma facilidad. Entre los hombres se encuentran caras conocidas, como el Coronel Silver, el General White, el Ninja Murasaki o el General Blue.

De repente, un gran robot morado pilotado por el Mayor Black se presenta ante él.

Sin dudar, Goku salta con el puño por delante y atraviesa al robot de un golpe. El engendro inerte cae al suelo rendido.

Cuando Goku se da la vuelta, los cuerpos han desaparecido.

– “Nunca aprenden…” – suspira el chico.

Frente a él, en la distancia, puede verse la Kame House.

– “¡Chicos!” – exclama feliz, corriendo hacia el hogar del Maestro Mutenroshi. – “¡Ya he vuelto!”

Pero al abrir la puerta de la pequeña casa se encuentra con el cuerpo sin vida de todos sus amigos.

El horror invade al saiyajín.

– “¡¡GHAaaagh!!” – grita Goku, sufriendo en su cama del Monte Paoz.

Chichi, alertada por los quejidos, entra en la habitación para socorrer a su marido.

Mientras tanto, la nave plancha ya ha aterrizado en una luna remota. En el exterior, cinco personajes esperan a que Vegeta aterrice. El cereliano Granola, el zalt Soshiru, un haanschurui, un gufu pequeño y redondo de tez azul y macas rojas en su barriga y en sus mofletes, y un kumotoko amarillo vestido con botas y top rojo.

– “Todo listo.” – dice Soshiru.

– “¿Cuánto tiempo tenemos?” – pregunta Granola.

– “Diez minutos.” – revela el zalt.

– “Yuzun, Shansua, Botamo…” – advierte el cereliano. – “No subestiméis al saiyajín… Puede que esté herido, pero esos salvajes luchan hasta su último aliento.”

La nave de la Corporación Cápsula toma tierra frente a ellos.

ICHIBAN KUJI – Mystical Adventure


By: Red_Ribbon_DBZ


Vuelta a los orígenes.

Durante esta semana se nos ha desvelado la alineación completa de la nueva Ichiban Kuji, fechada para el 12 de Marzo de 2022. Y es una bofetada de nostalgia, y alegría en este que escribe, fan confeso de la primera época de las aventuras de Goku y compañía.

Pero antes de todo, vamos a ponernos en situación. ¿Qué es Ichiban Kuji?

Es una forma japonesa de conseguir merchandising, más o menos exclusivo, de muchas franquicias del mundo del entretenimiento: Disney, One Piece, Monster Hunter, My Hero Academia, y por descontado, Dragon Ball.

¿Cómo funciona? En resumen, cuando un Ichiban Kuji está a estrenar tiene un número de premios determinado (últimamente, si hablamos de Dragon Ball, la cifra es 80), con el mismo número de boletos. Dentro de cada boleto, hay una letra. Una vez compramos y elegimos el ticket, nos toca romperlo y tras desvelarse la letra que nos ha tocado, es el turno de intercambiarlo por uno de los premios que tienen asignada esa letra, que van desde figuras, ilustraciones, shikishis, botellas, toallas de mano ilustradas y un larguísimo etcétera.

Al cambio, en Europa, los precios estipulados para cada boleto oscilan entre 12 y 16 euros, depende del Ichiban en cuestión.

Por último, tenemos el Last One. El premio más codiciado y exclusivo de cada Kuji. Este deseado producto se consigue comprando el boleto número 80, es decir, cuando solo quede uno.

Para resumir, al comprar un boleto te aseguras siempre un premio, que en la mayoría de casos no tendrías otra opción de conseguir. A menos que acudamos al mercado de segunda mano.

Una vez puestas las cartas encima de la mesa, vamos a zambullirnos en esta nueva tirada que acabamos de conocer al completo.

El premio A nos trae a un Son Goku portando el icónico Nyoibo, con una pose que nos lleva al segundo opening del anime. Cabe destacar que todas las figuras son de la línea Masterlise, que nos dan una idea del  buen esculpido, peso y acabado que tendrá el producto final.

La letra B nos trae al Rey de los demonios, el gran y rejuvenecido Piccolo Daimaoh. Esta figura ha causado algo de polémica debido a las “almohadillas” de los brazos,  ya que según que frame o viñeta comparemos, parece tener un juego más en cada brazo. No sería la primera vez que la figura cambie en su versión final, aunque no es lo más habitual.

El tercer invitado, con la letra C a sus espaldas es el mercenario Tao Pai Pai realizando su dañino Dodonpa.

También ocupará el lugar de privilegio que otorga ser el Last One, esta vez en su versión ciborg, que pudimos ver en el 23º Tenkaichi Budokai. Una maravilla de variación.

Los premios D y E se complementan muy bien. El emperador Pilaf, junto con las bolas de dragón y sus inseparables esbirros, Mai y Shu.

La letra F estará formada por los Dragon Archives, figuras más pequeñas que ya hemos tenido en dos Ichiban Kuji en España, y que igualmente nos acompañarán en la que está por salir a finales de año dedicada a la saga de los saiyanos.

En esta ocasión tenemos a Goku transformándose en Ozaru en el castillo de Pilaf. Nuestro querido saiyano siendo salvado de la hipotermia por Suno de la aldea Jingle. El ex campeón del Torneo de artes Marciales, el mismísimo Rey Chapa. Y para acabar, la chica que lleva Goku a Mutenroshi intentando que este último le acepte como discípulo.

También han trascendido los demás premios, aún sin imagen.

Así la letra G serán botellas de plástico, el H unas ilustraciones (de gran tamaño si siguen la estela de anteriores Ichiban con Dragon Archives) y finalmente, la letra I nos dará acceso a toallas ilustradas.

Desde Banpresto España no han confirmado si llegará a España o si lo harán las figuras en forma de Ichibansho (figuras Kuji que podremos comprar de forma directa, sin la entrada del azar en el proceso).

Estaremos atentos a futuras noticias sobre esta revelación, y si llega por aquí en forma de Kuji, algún boleto habrá que probar, ¿no?

DBSNL // Capítulo 222: La búsqueda continúa

DBSNL // Capítulo 222: La búsqueda continúa

“No tienen remedio…”

En la Tierra, en el jardín de la Corporación Cápsula, Pan, Bra, Ub y Cell, que ha traído al moribundo Chidori, se han reunido con Madas, Brief, Oli, Turbo y Baba. El ira-aru y la doctora han sido vendados.

Cell se ha llevado al demonio a un rincón del jardín. El demonio está arrodillado en el suelo, maniatado con un halo de ki. Los demás festejan la victoria.

El antiguo Dios descansa sentado en una hamaca, en el jardín, rodeado por los demás.

– “Pensé que no lo contaba…” – dice Madas.

– “Ha estado cerca…” – dice Baba.

Bra sonríe.

– “Parece que se preocupan por ti…” – se mofa la hija de Vegeta.

– “¡Madas ha ligado!” – se burla Pan.

Baba se sonroja.

– “¡CALLAOS!” – protesta el Dios, sacando su lado más cascarrabias.

Cell y Chidori pueden oír la conversación desde el rincón.

– “¿No lo celebras con ellos?” – dice el demonio, entre dientes.

– “No hay nada que celebrar.” – responde el insecto. – “¿No es cierto?”

– “Los Dioses os traicionarán…” – dice Chidori. – “No puedes fiarte de ellos…” – añade, mirando a Madas.

Flashbacks de figuras humanoides huyendo azotan la mente del diablo.

– “¿Algo que debas contarme?” – pregunta Cell.

– “No… no lo recuerdo…” – responde el diablo, agachando la cabeza.

– “Una pena…” – suspira Cell.

– “Mi Señor ha sufrido como yo… como nosotros…” – dice Chidori. – “Por eso él puede ser un líder mejor que cualquier Dios de pacotilla.”

– “El sufrimiento es virtud, ¿eh?” – sonríe Cell. – “Idiota…”

– “¿Qué?” – se sorprende Chidori.

– “El sufrimiento es sufrimiento. La virtud es virtud.” – dice Cell. – “No intentes justificar una cosa mediante otra.”

– “Como osas…” – gruñe el diablo.

Cell agarra del cuello a Chidori y le mira a los ojos.

– “Puedes verme, ¿verdad?” – pregunta el insecto. – “Seguro que sí…”

Chidori se queda sin palabras, asustado.

– “Si piensas que tus vasallos pueden hacerte el trabajo sucio, te equivocas…” – dice Cell. – “En algún momento vas a tener que dar la cara… Estos chicos y yo hemos acabado con dos de los tuyos. Dudo que Gohan, si se topa con los otros, tenga problemas con ellos… ¿Qué planeas?”

Los ojos de Cell se tornan magentas. Una imagen azota su mente. Una piedra preciosa bañada en sangre.

– “¿Eh?” – se sorprende Cell, que suelta a Chidori.

El diablo ríe.

– “Ja… jaja…” – se mofa Chidori.

– “¿Qué ha sido eso?” – se pregunta el insecto.

– “Mi Señor te ha mostrado una pizca de lo que os espera…” – dice el demonio.

El insecto, furioso, decapita a Chidori. Su cuerpo cae al suelo.

Todos los presentes se quedan impactados.

Cell les saca del trance. El insecto se acerca al grupo.

– “¿Qué pensáis hacer con las esferas?” – pregunta el insecto.

– “¿Eh?” – tarda en reaccionar Pan. – “Se las podríamos llevar a papá…” – dice Pan.

– “O podemos esperar aquí a que vuelva…” – dice Bra.

– “¿Cuántas deben tener ya?” – se pregunta Ub.

Cell se harta de la conversación y se aleja de nuevo.

– “¿A dónde vas?” – pregunta Pan.

– “Esta guerra es demasiado para vosotros.” – dice el insecto. – “Lo mejor que podéis hacer es quedaros en la Tierra y rezar para que Son Gohan consiga las otras Dragon Balls antes que el otro tipo.”

– “¿Quedarnos aquí de brazos cruzados?” – Bra se siente insultada.

– “Ahí fuera seréis un estorbo.” – insiste Cell.

Cell abre sus alas.

– “Sed buenos y dejad el asunto a los mayores.” – se despide Cell, que sale volando hacia el cielo hasta desaparecer de la vista de todos.

Las muchachas se ponen en pie, frustradas.

– “Pero… será…” – protesta Bra.

Ub mira el cadáver de Chidori, pensativo… e interviene. 

– “Puede que tenga razón.” – dice el chico.

– “¿Qué?” – se sorprende Pan.

– “¡¿Tú también te acobardas?!” – se mosquea Bra.

– “No se trata de ser un cobarde…” – dice Ub. – “Pero tampoco podemos ser una carga para los demás.”

Madas asiente.

– “El chico tiene razón…” – dice el ira-aru.

– “¡Y un bledo!” – responde Bra.

– “Yo tampoco voy a dejar que el peso del futuro cargue sobre los hombros de papá, del tío Krilín y de los demás…” – añade Pan.

Bra mira de reojo a su abuelo.

– “¿Puedes reparar nuestra nave, abuelo?” – pregunta la muchacha.

– “¿La nave?” – la mira el doctor.

El vehículo se encuentra en un estado lamentable.

– “Pues… necesitaré un tiempo…” – dice Brief.

Ub fuerza una sonrisa.

– “Pan…” – dice el chico. – “¿De verdad quieres pelear?”

– “¿Eh?” – se extraña la hija de Gohan. – “¡Pues claro!”

El chico de Isla Papaya aprieta sus puños.

– “Entonces, yo también lo haré.” – dice Ub.

– “Ub…” – se conmueve ella.

Madas suspira y niega con la cabeza.

– “No tienen remedio…” – dice el ira-aru.

– “Cosas del corazón…” – murmura Baba, con una media sonrisa pícara.

Muy lejos de allí, en la nave espacial de la Patrulla Galáctica pilotada por Pino, Son Gohan, sentado en el asiento del copiloto, siente una presencia extraña que le hace mirar por la ventana.

– “¿Qué ocurre, Son Gohan?” – pregunta Pino, que se ha dado cuenta de que algo no va bien.

– “¿Qué hay en esa dirección?” – pregunta el mestizo.

Pino teclea en la mesa de comandos.

– “Nada.” – dice el androide. – “En esta zona solo hay una nebulosa, según los mapas de la Patrulla.”

– “No…” – dice el mestizo. – “Tiene que haber algo…”

Krilín, en el dormitorio, observa el radar, que señala una esfera en la dirección en la que avanzan.

El terrícola bosteza.

De repente, la señal cambia de posición y aparece más cerca, a la izquierda de su trayectoria.

– “¡¿EH?!” – se sorprende Krilín.

El terrícola se dirige a la cabina.

– “Chicos…” – dice Krilín. – “¿Es posible que el radar se haya estropeado?”

– “¿Eh?” – se extraña Gohan. – “¿Por qué?”

– “La esfera a la que nos dirigíamos… parece que ha cambiado de lugar.” – dice Krilín.

– “¿Y a dónde ha ido?” – pregunta Gohan.

– “Por allí” – señala Krilín en la misma dirección que Gohan había sentido algo extraño.

Pino frunce el ceño, preocupado por lo que Gohan ha podido detectar.

Mientras tanto, en el planeta Jinko, el demonio sigue su avance entre dorobochi, cercenando sus cuerpos, decapitando y desmembrando con suma facilidad a todo el que se interpone en su camino. En la cima de la torre central, en una cámara acorazada de alta tecnología, la esfera de siete estrellas le espera.

Dibujado por Ipocrito