DBSNL // Capítulo 112: Magnum Opus

DBSNL // Capítulo 112: Magnum Opus
“Eres una decepción”

Los saiyajín de Páragus se acercan cautelosos a nuestros amigos.
– “Rey Vegeta…” – murmura el más anciano.
– “No me llames así” – responde Vegeta.
– “Tú…” – continúa el saiyajín, mirando a Goku. – “Eres el hijo pequeño de Bardock…”
– “Eso parece…” – responde Goku rascándose la cabeza.
– “Luché junto a tu padre hace muchos años. Eres su viva imagen.” – dice el saiyajín. – “Me llamo Leek”.
– “Son Goku” – responde nuestro amigo, ofreciéndole la mano.
Leek parece confuso al escuchar un nombre que no es de saiyajín, pero enseguida esboza una media sonrisa.
– “Es un honor, Son Goku” – responde el anciano.
Trunks, mientras tanto, recoge la vaina de su espada del suelo y extiende su brazo derecho con la mano abierta, haciendo que su arma retorne mágicamente. El mestizo envaina la espada y la coloca en su espalda. Trunks está cabizbajo, ensimismado y entristecido por las muertes de sus compañeros.
– “¿Crees que podréis encontrarles un lugar para vivir?” – se acerca Vegeta.
El mestizo se sobresalta al escuchar a su padre y sale de su trance.
– “Sí” – responde Trunks. – “Los Kaio les encontrarán un planeta adecuado y la Patrulla Galáctica les ayudará a establecerse.”
– “Bien…” – dice Vegeta.

Trunks se prepara para volver con los demás, pero Vegeta le detiene poniéndole la mano en el hombro.
– “Trunks…” – dice su padre. – “Lo siento.”
Los ojos del mestizo brillan vidriosos.
– “Yo… Siempre fracaso.” – responde Trunks.
Vegeta se queda sin palabras al escuchar como se siente su hijo.
– “Por mucho que me haga más fuerte, nunca es suficiente.” – dice Trunks, que aprieta con rabia sus puños. – “Nunca soy capaz de proteger a los que me rodean. Sea cual sea el rival; los androides, Cell, Freezer, Zamas, Broly… Siempre llego tarde.”
– “Hijo…” – murmrua Vegeta.
– “Perdí a Son Gohan, a mi madre, a mi Universo… y ahora ha ocurrido otra vez. No importa la línea temporal. Siempre pierdo a alguien.”
– “Usaremos las Dragon Balls de Namek” – dice Vegeta. – “Resucitarán.”
– “Ese no es el problema.” – responde Trunks.
El mestizo se aleja de su padre, cabizbajo. Vegeta no le persigue. El saiyajín entiende la frustración de su hijo y su necesidad de estar solo. Él no es ajeno a tal sentimiento.
Mientras tanto, cerca de allí, Broly lucha por salir de los escombros cuando, de repente, se encuentra a Goku frente a él, que le ofrece la mano.
– “Has luchado bien” – sonríe Goku.
– “Kakarotto…” – murmura Broly, desconfiado.
El saiyajín rechaza la mano de Goku y se levanta por sí solo.
– “Siento mucho lo que ha pasado” – insiste nuestro amigo. 
Broly mira el cadáver de su padre y agacha la cabeza mientras aprieta sus puños.
– “Lo siento.” – dice Goku.
Vegeta se acerca al anciano saiyajín.
– “Has dicho que te llamas Leek, ¿no es cierto?” – dice Vegeta.
Leek asiente.
– “Trunks y la Patrulla Galáctica os encontrarán un lugar donde podáis vivir en paz.” – dice el saiyajín.
– “¿Paz?” – pregunta Leek. – “Pero… Nuestra raza…”
– “Tendréis que cambiar” – le interrumpe Vegeta. – “Descubriréis que los saiyajín somos más que bárbaros.”
Broly se acerca al grupo.
– “¡Tú! ¡Broly!” – exclama Vegeta.
El saiyajín se detiene.
– “Espero que sigas entrenando, porque quiero la revancha” – dice esbozando una pícara sonrisa.

El saiyajín parece confuso. Siempre le han hablado como a un esclavo o como a un demonio. Es la primera vez que alguien le trata como a un igual. Sin órdenes, ni miedo.
Goku sonríe al ver la interacción entre los dos sayajín.
En la Tierra, Cell y Wheelo se encuentran cara a cara. 
– “¿Vienes a retarme?” – le pregunta Gohan con desprecio. – “Parece que este cuerpo ya te derrotó una vez.”
– “No es así como yo lo recuerdo” – responde Cell.
Gohan, pese a estar malherido, se prepara para luchar.

Cell se pone en guardia.
– “Preferiría enfrentarme al verdadero Son Gohan… Pero tendré que conformarme con su sombra.” – sentencia Cell.
Son Gohan se abalanza sobre Cell y ambos desaparecen. El eco de sus golpes se escucha en todo el planeta.
Piccolo y las chicas miran al horizonte, atentos al combate. Una gota de sudor recorre la frente del namekiano. Los otros títeres de Wheelo siguen inconscientes.
– “Espero que mi abuelo llegue pronto…” – murmura Pan.
– “¿Qué hacemos con ellos?” – pregunta Bra.
– “Será mejor consultar a Dende” – responde Piccolo. – “Quedaos aquí. Vuelvo enseguida.” – añade antes de partir volando hacia la Atalaya de Kamisama.
Cell y Gohan siguen luchando. La intensidad del combate crece exponencialmente. Ambos conocen las habilidades del otro y ninguno logra tomar la ventaja, pero Cell parece muy confiado.
– “Pareces cansado…” – sonríe Cell. – “¿Necesitas una senzu?” – se burla.
Son Gohan retrocede y prepara un Masenko.
– “¡Cállate!” – grita al lanzar el ataque.
Cell desaparece con el Shunkanido y sorprende a Gohan por la espalda, golpeándole en la nuca y estampándole contra el suelo.
– “Eres una decepción” – dice Cell.

Son Gohan se pone en pie rápidamente e intenta darle un puñetazo a Cell, pero éste le esquiva y le da un cabezazo, haciendo que el mestizo retroceda aturdido.

Gohan intenta no perder el equilibrio, pero Cell le propina un puñetazo en el abdomen que hace que el mestizo caiga de rodillas sujetándose la barriga.

El mestizo parece frustrado ante la superioridad de Cell.
– “¡No vas a derrotarme!” – grita Gohan, furioso. – “¡Tengo el cuerpo más poderoso de la Tierra!”
– “No me hagas reír…” – se mofa el insecto.
Cell alza su mano, colocándola a escasos centímetros del rostro de su enemigo.
– “¡Soy el guerrero definitivo!” – insiste Wheelo. – “¡Soy la creación de las mentes más brillantes de la Tierra!”
El insecto prepara una esfera de ki.
– “Son Gohan… Espero que puedan resucitarte con las Dragon Balls” – murmura Cell.
– “No puedes derrotarme…” – sonríe Gohan. – “Porque soy…”
De repente, una masa de metal líquido surge del suelo y se enrolla en las piernas y los brazos de Cell, avanzando rápidamente por su cuerpo hasta introducirse en su boca, nariz y orejas.
Las marcas rojas características de Wheelo aparecen en el rostro de Cell.
– “…perfecto” – sonríe el insecto.

HOY NO HAY ESPECIAL DBSNL

He tenido una semana bastante ocupada y no he tenido tiempo de terminar el capítulo especial de DBSNL.

Muchas gracias a todos por participar en la encuesta.
Si no lo habéis hecho, aún estáis a tiempo 🙂

El miércoles continuamos con DBSNL.
– Capítulo 112: Magnum Opus

Disculpad las molestias.

ENCUESTA DBSNL / OMG

¡Hola a todos!

Os dejo una pequeña encuesta sobre DBSNL y OMG:
https://www.survio.com/survey/d/T2B5O7A7J9G7K9K2A

Espero que hayáis disfrutado de OMG y os esté gustando la nueva etapa de DBSNL.

A partir de ahora, intentaré que los viernes, donde había OMG, ahora tengamos otro capítulo Especial.

Esta saga de DBSNL aún no ha terminado. Nos faltan muchas cosas por ver y descubrir.

Yo ya estoy trabajando en la próxima saga. Creo que os gustará. Me lo estoy pasando muy bien escribiendo. Será un soplo de aire fresco para la historia.
Por ahora, no puedo decir nada más 😉

DBSNL // Capítulo 111: Raza

DBSNL // Capítulo 111: Raza
“Te aferras a un mundo que ya no existe”

Pan y Bra han propinado una paliza a Goten y Trunks hasta dejarlos fuera de combate.
– “Bien” – sonríe Piccolo. – “Ahora solo falta…” 
El namekiano se queda en silencio, asustado.
– “No…” – murmura Piccolo. – “No es posible…”
Lejos de allí, Ub, agotado, intenta recuperar el aliento. Su cuerpo ha sufrido un severo desgaste al utilizar el Kaioken. Su Kamehameha ha dejado un gigantesco surco en el suelo.
– “Perdóname, Son Gohan” – murmura Ub, que siente un fuerte dolor repentino que recorre su columna y le obliga a caer de rodillas. – “Me duele cada hueso de mi cuerpo… cada músculo…” – se queja.
De repente, algo se mueve entre los escombros. Ub alza su mirada aterrado. Una figura se pone en pie.
– “Por un momento… me has hecho sufrir…” – sonríe Gohan, magullado y con parte de su cuerpo chamuscada.
En Vampa, Goku y Vegeta se acercan a Páragus, que llora la muerte de su hijo.
– “Vosotros…” – dice el anciano, lleno de rabia, que a causa de las heridas sufre un leve delirio que le hace ver al Rey Vegeta y a Bardock donde en realidad se encuentran Vegeta y Son Goku. – “Vais a sentenciar a nuestra raza por segunda vez…”
– “Te aferras a un mundo que ya no existe” – responde Vegeta.
Páragus mira atentamente al Príncipe.
– “No es fácil” – continúa Vegeta. – “Lo he sufrido en mis propias carnes. Me he aferrado a mi título durante mucho tiempo. En muchas ocasiones me ha dado la fuerza necesaria para seguir adelante… Pero las tradiciones saiyajín perecieron con su gente y con el planeta Vegeta. Debemos pasar página.”
Son Goku sonríe.
– “Eso no es del todo cierto…” – murmura Goku.
– “¿A qué te refieres?” – pregunta Vegeta, confuso.
En ese instante, varias docenas de saiyajín de todas las edades y sexos surgen de las cuevas cercanas.
– “Pero, ¿qué…?” – titubea Vegeta. – “¿Cómo…? Son… ¡¿saiyajín?!”
– “He notado su presencia cuando reunía energía” – responde Goku.
Páragus tose sangre, pero aún así intenta hablar.
– “Habéis matado… A mi hijo…” – llora Páragus.
De repente, todo escuchan un ruido entre los escombros.
Trunks y Vegeta, sobresaltados, se ponen en guardia. Son Goku esboza una enorme sonrisa de satisfacción.
Vegeta clava su mirada en su compañero.
– “¡Lo tenías todo calculado!” – le riñe. 
– “No es un mal tipo…” – se excusa Goku.
El brazo ensangrentado y chamuscado de Broly surge de entre las rocas. Páragus, al verlo, se sorprende. 
– “¿Por qué?” – le pregunta el viejo a Kakarotto.
– “En la Tierra hacemos las cosas de otra forma” – responde Son Goku.
Vegeta sonríe.
– “A mí también me costó entenderlo” – suspira el saiyajín.
– “Traicionasteis a vuestra raza… Las tradiciones saiyajín…” – insiste Páragus.
– “Hemos crecido más allá de eso” – responde Vegeta. – “Seguimos siendo saiyajín. Nuestro amor por el combate y nuestro orgullo guerrero siguen intactos, pero eso no nos impide ver que existen cosas más importantes.”
Páragus parece muy confuso y cada vez está más débil.
Vegeta se agacha y pone la mano en el hombro del viejo.
– “Creías que estabas haciendo lo correcto para proteger a los tuyos.” – dice Vegeta. – “Gracias a ti, todos estos saiyajín siguen con vida.”
Los ojos de Páragus brillan vidriosos, mientras su vista se nubla rápidamente.
– “Descansa, tío Páragus.” – se despide Vegeta.
Finalmente, el aciano expira su último aliento.
Todos los saiyajín colocan el puño derecho en su pecho, encima de su corazón, en señal de respeto.
En la Tierra, Son Gohan, que sigue con vida, camina torpemente hacia Ub, que permanece inmóvil. El muchacho no tiene fuerzas.
Al llegar hasta él, Gohan agarra al chico por el cuello.
– “Aún puedes serme útil…” – sonríe el mestizo, mientras el metal líquido sale de sus orificios faciales y se introduce en Ub.
De repente, Wheelo siente algo extraño al intentar controlar al muchacho. Una horrible sensación le embarga. Siente que alguien le observa. Dos pupilas rojas envueltas en oscuridad aparecen frente a él y una voz chirriante ríe de forma descabellada.
El metal abandona rápidamente a Ub y regresa al cuerpo de Gohan.
– “¿Qué demonios…?” – dice el mestizo asustado. – “¡¿Qué ha sido eso?!” – se asusta.
Las pupilas de Ub se tornan rojos un instante, pero enseguida cae inconsciente.
Gohan se apresura en apuntar al muchacho y se prepara para rematarle con una onda de ki.
– “Será mejor eliminarlo” – murmura el mestizo.
En ese instante, Gohan siente una presencia a detrás de él.
– “No tan rápido, Wheelo” – le interrumpe Cell. – “Tú y yo tenemos algo pendiente” – sonríe.