Red World / Parte XXIV: Chilled
“Es mejor que te vayas a casa, canijo.”
En el frente de batalla marítimo, Chichi, ataviada con ropajes dignos de la Diosa Annin, ha aparecido para salvar a los soldados del ataque de Watagash, ahora en posesión del cuerpo del General Blue. La mujer empuña un gran abanico de hoja de plátano y en su espalda luce una lanza roja. En su cinturón, una calabaza.
Silver y los demás soldados miran a su salvadora, a la que ven como una aparición divina.
El robot gigante se yergue de nuevo y observa confundido lo que acaba de suceder.
– “¿Quién es esa mujer?” – se pregunta Pino, ampliando la imagen de Chichi en su monitor.
Chichi, sobre la cubierta del portaviones, tiene su mirada puesta en el General Blue que, en el cielo, prepara un nuevo ataque.
Un soldado se acerca a ella.
– “Gracias…” – dice el hombre con voz temblorosa.
– “No os confundáis.” – responde Chichi, mirando por encima del hombro a los soldados. – “Hoy lucharemos juntos… pero no soy vuestra aliada.”
– “¿Eh?” – retrocede el soldado, asustado.
Chichi guarda su abanico y empuña su lanza.
– “¿Por qué estáis luchando contra uno de los vuestros?” – pregunta ella. – “¿Qué está pasando aquí?”
– “El General Blue ha caído en combate.” – responde Silver. – “Pero parece que el enemigo ha poseído su cuerpo.”
– “Blue…” – repite ella.
Chichi frunce el ceño y aprieta con rabia su lanza.
Blue ataca. Una nueva esfera de ki cae directa hacia el navío.
Chichi realiza un corte en el aire con su lanza y éste se extiende hasta cortar el ataque de energía en dos.
Las dos mitades caen a ambos lados del barco, sacudiendo la zona y alzando un fuerte oleaje que mueve el barco violentamente.
– “Blue…” – gruñe Chichi.
Watagash mira a la mujer con rabia.
Pino aprovecha para atacar por la espalda al enemigo y le propina un manotazo que lo lanza al mar.
Mientras tanto, cerca de la nave alienígena, los androides aterrizan cerca del gran cráter en forma de estrella que ha dejado su ataque combinado.
– “La próxima vez atacaremos juntos desde el principio.” – advierte la Número 18.
– “Tsk…” – protesta su compañero.
El Número 17 echa un vistazo a su alrededor y se da cuenta de que un soldado enemigo de los que ha derrotado antes se está arrastrando hacia la nave.
– “Necesito recuperar energías.” – dice el 17.
El androide camina hasta el malherido soldado y le agarra de la nuca.
– “¡Aaah…!” – grita el soldado.
El soldado pierde las fuerzas; como si se durmiera.
– “No le quedaba mucha…” – lamenta el 17.
De repente, Ten Shin Han y Krilín aterrizan.
Los androides los miran con desconfianza.
– “El asesino Ten Shin Han…” – sonríe el Número 17.
– “El traidor.” – añade la Número 18.
– “Los juguetes de la Red Ribbon.” – responde Ten.
– “Yo me llamo Krilín.” – saluda su compañero.
En el Despacho Real, el Comandante Red se pone en pie sobre su silla.
– “¡¡AHÍ ESTÁ ESE COBARDE DE TEN SHIN HAN!!” – exclama Red, furioso. – “¡¡DEBERÍA MATARLO!!”
– “Comandante…” – dice Black. – “Ahora mismo, lo mejor es dejar que luche a nuestro lado hasta que…”
– “¡¿Crees que no lo sé?!” – le interrumpe Red. – “Pero verme obligado a colaborar… ¡solo me hace desear más su muerte!” – golpea le mesa con su puño.
– “Cuando acabemos con el enemigo, puede ordenar a mis androides que acaben con él.” – asegura Gero.
– “Eso haré.” – la mueca de rabia de Red se transforma en una sonrisa. – “Eso haré.”
Ten Shin Han mira de reojo el cráter creado por el último ataque de los androides.
– “Parece que el maestro os entrenó bien.” – dice Ten. – “El Kiko-ho es una técnica difícil de dominar.”
– “Con nuestra fuerza hemos llevado las técnicas de la Escuela Grulla a un nuevo nivel.” – dice el 17.
– “¿Cómo se encuentra?” – pregunta Ten.
– “Je…” – sonríe la Número 18.
Ten Shin Han frunce el ceño.
– “Está muerto.” – responde el 17.
– “¿Muerto?” – se sorprende Ten.
– “Esas fueron las órdenes.” – confirma la Número 18.
– “Bastardos…” – refunfuña Ten, furioso.
Ten da un paso al frente, pero es detenido por Krilín.
– “Vamos, Ten…” – intenta calmarlo su compañero. – “Ahora no es el momento…”
– “¿Y osáis llamarme a mí traidor?” – protesta Ten.
Los androides mantienen una media sonrisa chulesca.
En el frente marítimo, Blue emerge del agua. Su envergadura ha aumentado, superando los tres metros de altura, y su musculatura se ha desarrollado de forma exagerada, adoptando una apariencia casi simiesca.
El grandullón observa a sus enemigos; el gigante metálico de Pino y la recién llegada Chichi.
De repente, Watagash dispara un rayo ocular hacia la muchacha, que salta hacia un lado para esquivar el ataque.
Con su disparo, Blue corta el portaviones por la mitad.
Los soldados corren por la cubierta, intentando ponerse a salvo.
Pino activa la ametralladora de su antebrazo y dispara al enemigo, que se cubre el rostro con los brazos y resiste los disparos.
Chichi salta un portaviones más cercano al enemigo, después a otro.
Cuando Pino detiene sus disparos, Blue se prepara para contraatacar con otro rayo láser… pero antes de que pueda hacerlo, las plumas del sombrero de Chichi se alargan y se enrollan en los brazos del enemigo, inmovilizándolo.
Chichi enrolla su lanza en las plumas para poder tirar de ellas con fuerza y así lanza a Blue contra una embarcación cercana.
En los alrededores de la nave extraterrestre, Ten Shin Han y los androides se desafían con la mirada, mientras Krilín intenta mediar entre ellos.
– “Ahora mismo tenemos un enemigo en común.” – dice alumno de Son Gohan. – “No es momento de pelear entre nosotros.”
– “¿Y tú quién eres, pequeñajo?” – pregunta la Número 18.
– “Alguien que quiere proteger la Tierra.” – responde Krilín.
Los androides sonríen con burla.
– “Je…” – sonríe el Número 17. – “Qué gracioso.”
– “Es mejor que te vayas a casa, canijo.” – dice la Número 18.
Una voz irrumpe en escena.
– “Ese es un buen consejo.” – dice la voz en un tono chulesco.
Todos se dan la vuelta, mirando hacia la nave, desde donde proviene la voz.
Una diminuta mota de luz se cuela entre nuestros amigos hasta alcanzar a la Número 18.
El horror en el rostro de la mujer se hace presente durante un breve instante.
Después, una explosión.
Ten Shin Han, Krilín y el Número 17 se cubren ante el potente estallido.
Fragmentos metálicos llueven sobre el terreno.
El terrible Chilled ha salido de su nave.
– “Debería haber seguido su propia sugerencia.” – sonríe el demonio del frio.
No queda nada de la Número 18.


Primero de todo, buen capítulo
Veo que mi suposición era cierta, chichi entra en combate y se enfrenta junto a la red ribbon al parásito espacial
Confirmamos que 17 y 18 son androides de absorción de energía, tiene sentido, aunque tengo la duda de si gero ya ha teorizado sobre la posibilidad de energía infinita, aunque no creo que la veamos
Chilled aparece y destruye a 18, debo admitir que el dibujo me choca, porque pensaba en chilled como en el especial XD
Aunque supongo que Ipocrito lo ha dibujado así porque esta en su forma final (por cieto la calidad de dibujo de ipocrito excelente como siempre)
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¡Gracias! Dibujazo de Ipocrito como siempre.
En este Universo nunca llegó a desarrollar energía infinita. Le faltó motivación (Goku), según Cell.
Las formas reducidas las descubrió Cold en DBSNL. Si no hay Cold, no hay reducción.
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