DBSNL // Capítulo 357: El saiyajín olvidado
“Descansa, compañero.”
El cuerpo humeante de Turles se precipita frente a la mirada aterrada de todos los presentes.
Onisen sonríe viendo la caída del saiyajín.
Turles choca contra el pavimento como un muñeco de trapo.
Onisen lo analiza, captando signos de vida aún en él. Su cuerpo ha sufrido graves quemaduras. Su armadura y ropa se han desintegrado casi por completo y solo una parte de su pantalón morado queda a modo de calzón.
– “Te niegas a morir…” – sonríe el androide. – “Permíteme insistir.”
Onisen lanza un disparo de ki al moribundo Turles… pero en el último momento alguien se interpone entre el saiyajín y el ataque.
La explosión sacude la zona, pero al disiparse la polvareda se revela que ha sido Liquir quien ha protegido al saiyajín usando sus colas como escudo.
– “Cobarde.” – refunfuña el kurama. – “Ya no puede pelear.”
Pero para sorpresa de Liquir, Turles se ha puesto en pie.
– “Saiyajín…” – se sorprende el kurama.
Cooler observa desde la distancia, en silencio.
Reitan desciende al lado de Turles.
Los ojos del saiyajín están en blanco.
– “No… no está consciente…” – lo observa el herajín.
– “Se ha levantado… solo por instinto…” – murmura el kurama, asombrado.
– “Sus ganas de pelear…” – piensa Trunks, que lo observa desde el aire. – “Son tan fuertes que se niega a detenerse… pese a que no le quedan fuerzas…”
Vegeta, en la distancia, esboza una media sonrisa triste pero orgullosa.
– “Ese es el espíritu de un verdadero saiyajín.” – murmura el viejo Príncipe.
Liquir reacciona.
– “¡¿Dónde está el anciano…?!” – busca a Gowas sobre el campo de batalla.
– “Es demasiado tarde…” – lamenta Reitan.
Turles cae de rodillas.
Broly se golpea el pecho con el puño.
– “Lo que hiciste por Sadala… siempre será recordado.” – dice el hijo de Páragus.
El saiyajín se desploma de cara contra el suelo.
– “Descansa, compañero.” – murmura un triste Reitan.
Onisen sonríe ante la muerte de su enemigo.
– “¿Quién será el siguiente?” – se mofa mientras mira a cada uno de los presentes.
El androide se fija en Gowas, que sigue curando a Son Gohan frente a Okure.
– “Je…” – sonríe Onisen.
En un parpadeo, Onisen se presenta detrás de Gowas y le agarra la nuca y lo levanta del suelo.
Okure se la da la vuelta e intenta atacar, pero Onisen la noquea con un simple revés.
Los dedos del androide se alargan y se enrollan alrededor del cuello del anciano ira-aru.
– “Tu presencia es excesivamente molesta…” – dice Raichi. – “Y tu traición revela la debilidad de tus convicciones…”
– “¡Ghagh…!” – sufre Gowas.
Gohan agarra el tobillo de Onisen.
– “¡Suéltalo…!” – exclama el mestizo, que intenta levantarse.
Pero Onisen le propina una patada y lo empuja a través del páramo desértico.
Zamas mira con horror la escena; el sufrimiento de su anciano maestro.
– “¡¡GOWAS!!” – grita el Dai Kaioshin.
– “Mis convicciones… eran erróneas…” – sufre el anciano, que intenta liberarse.
– “Las mías no.” – sentencia Onisen.
Onisen aumenta la fuerza de su agarre, estrangulando al ira-aru.
– “Ghagh…” – intenta inspirar Gowas, sin éxito.
El ira-aru pierde la fuerza en sus brazos, cesando su lucha y perdiendo el conocimiento.
Son Gohan, malherido, observa con horror lo ocurrido.
– “Maldita sea…” – gruñe el mestizo.
Onisen afloja su agarre ligeramente, permitiendo al ira-aru inspirar levemente, pese a seguir inconsciente.
Todos se sorprenden ante tan inesperado gesto.
Onisen sonríe.
– “Tengo otro uso para ti.” – sentencia Raichi.
El androide chamusca la espalda de Gowas con un rayo ocular, quemando su ropa y haciéndolo sangrar.
La sangre recorre su cuerpo hasta los pies hasta gotea sobre el suelo.
Algo se mueve bajo tierra.
Las raíces del árbol brotan del suelo como serpientes encantadas y ascienden por el cuerpo de Gowas, enrollándose a su alrededor y lentamente envolviéndolo en un capullo.
Ninguna de nuestros amigos entiende lo que está ocurriendo; solo Zahha, con el peso de la derrota en su mirada.
– “Ya ha empezado…” – gruñe el espadachín. – “Así es como termina…”
Freezer lo escucha, mirándolo con recelo.
Onisen da un paso atrás, dejando que el ataúd de madera se cierre alrededor del viejo ira-aru.
Zahha se quita el casco y lo lanza contra el suelo, frustrado.
– “Es demasiado tarde…” – aprieta los dientes. – “He fracasado… ¡Otra vez!”
El espadachín toca su dedo corazón de la mano derecha, donde puede adivinarse un anillo debajo del guante.
– “Tengo que…” – dice nervioso.
Pero un destello fucsia, el rayo mortal de Freezer, hace saltar por los aires el dedo de Zahha.
– “¡AAAH!” – exclama el guerrero del futuro.
Con horror en su mirada, Zahha se torna hacia el demonio del frío.
– “¡¿Qué…?!” – pregunta, incrédulo. – “¡¿Qué está haciendo?!”
Freezer reclama el anillo con su poder mental y éste vuela hasta su mano.
– “¡¡FREEZER!!” – grita Zahha, desesperado.
– “Uno no puede huir cada vez que las cosas se complican.” – dice el tirano.
– “No… no lo entiende…” – gruñe el espadachín. – “¡HEMOS PERDIDO!”
Freezer cierra su mano, con el anillo en su palma.
– “Esto no se ha terminado.” – sentencia el demonio del frío.
Ub, que se encuentra ayudando a Pan, apoyada en su hombro, siente como si un latido retumbara en el corazón del planeta.
– “¿Qué…?” – se sorprende el terrícola. – “¿Qué ha sido eso?”
En ese instante, el suelo empieza a temblar.
– “¡¿Qué está pasando ahora?!” – se sorprende Marron.
Las raíces del árbol crecen de nuevo, extendiéndose en todas direcciones y ascendiendo hacia el cielo.
Las raíces recuperan el terreno perdido, rellenando los cráteres que se habían formado durante la batalla.
Nuestros amigos alzan el vuelo, intentando no ser atrapados por ellas.
Cell, Ikose y Gamma 2 protegen a los que tienen a su alrededor con barreras de ki. Dabra y Mirai Trunks cortan cada raíz que se aproxima a ellos con sus espadas. Marron usa el Kienzan. Champa sus garras. Zamas su espada de ki. Otros guerreros intentan defenderse interceptando las raíces con disparos de energía. Todos hacen lo posible para sobrevivir.
Una enorme raíz se aproxima al cuerpo de Turles… cuando un destello de luz morada la corta por la mitad, deteniendo su avance y dejando una fina y profunda zanja que recorre el planeta; Cooler.
En tan solo unos minutos, las raíces se detienen tras haber ganado terreno, continuando la terraformación del planeta oscuro y expandiéndose hacia el espacio.
