DBSNL // Capítulo 352: Las espadas del futuro
“Ahora tomamos el relevo.”
Gracias a la intervención de Bulma, Onisen ha perdido su inmunidad.
Vegeta ha logrado golpear al androide, cuya cara de incredulidad hace sonreír a nuestros amigos.
– “¡MAMÁ LO HA CONSEGUIDO!” – celebra Trunks.
Vegeta da un paso atrás y sonríe con picardía.
– “¿Qué ha pasado?” – lo provoca Vegeta. – “¿Acaso ya no eres invencible?”
Onisen frunce el ceño y golpea a Vegeta con el canto de la mano, lanzándolo a través del páramo de raíces.
– “¡PAPÁ!” – exclama Trunks, cambiando su semblante alegre por uno preocupado.
Onisen mira a su alrededor, identificando a cada uno de sus rivales, la mayoría malheridos en el suelo.
– “Idiotas…” – gruñe Raichi. – “Esto no es más que un contratiempo…” – sonríe. – “¡Miraos! Puedo derrotaros sin necesidad de recurrir a…”
Pero a su espalda, Gohan y Mirai Trunks descienden, cada uno armado con su espada.
– “¿Eh?” – se da la vuelta Onisen.
– “Muchas gracias por el tiempo que nos habéis regalado.” – dice Gohan.
– “Ahora tomamos el relevo.” – sentencia Mirai Trunks.
Onisen aprieta los dientes con rabia.
Mientras tanto, Bulma celebra con Hedo y Gohan Jr frente a un sonriente Pino.
En la pantalla, Jaco, Oli y los Norimaki también parecen contentos, suspirando aliviados tras su éxito.
De repente, suena una alerta en el ordenador.
Bulma no se da cuenta, pues sigue celebrando.
En el planeta oscuro, Onisen da un lento parpadea lentamente.
– “Ya lo entiendo…” – murmura Raichi. – “Eso no me lo esperaba… Pero es un mero contratiempo.”
Gohan y Mirai Trunks atacan, espada en mano.
Trunks lanza su espada, que Onisen esquiva inclinándose ligeramente hacia un lado… pero el hijo de Vegeta usa el salto temporal y aparece detrás del androide y agarra el arma.
Gohan ha avanzado a toda velocidad y Onisen se encuentra entre los dos mestizos, listos para propinarle un espadazo.
Onisen grita, emitiendo un chirrido supersónico que desorienta a los guerreros lo suficiente para darle una oportunidad de escapar.
El androide gira rápidamente sobre sí mismo mientras se envuelve con sus tentáculos capilares, convirtiéndose en una especie de taladro que se hunde bajo tierra.
Gohan y Trunks se detienen frente al túnel creado.
– “¿Qué pretende…?” – murmura el hijo de Goku.
El suelo tiembla.
– “¡CUIDADO!” – advierte Trunks.
Un bosque de tentáculos afilados como agujas nace del suelo, cubriendo una gran área y obligando a los dos mestizos a elevarse.
– “Maldita sea…” – gruñe Gohan.
En la Corporación Cápsula, la alerta suena de nuevo.
Esta vez, Bulma presta atención al reclamo… y su emoción se desvanece lentamente.
– “No es posible…” – murmura la científica.
Hedo, al ver a el cambio en la actitud alegre de Bulma, se acerca a ella.
– “¿Qué ocurre?” – pregunta él.
En la pantalla, el código hackeado se está reescribiendo.
Trunks prepara su Ataque Ardiente con una mano y lo lanza al agujero por el que se escabulló el enemigo, provocando una explosión bajo tierra que quiebra el suelo antes de hacerlo saltar por los aires.
Onisen, chamuscado, aparece en el centro del cráter, con sus tentáculos retrocediendo hasta su forma original.
En la Corporación Cápsula, Bulma se ha sentado de nuevo en su ordenador y teclea a toda velocidad.
En la pantalla, el código se reescribe más rápido de lo que ella puede modificarlo.
– “No puedo…” – piensa Bulma. – “A este ritmo…”
Trunks se lanza al ataque mientras Gohan desciende a tierra firme.
Onisen centra su atención en el hijo de Vegeta y alarga sus brazos para intentar interceptarlo, pero el mestizo los cercena con dos certeros espadazos mientras continúa su avance directo.
Trunks se planta frente al enemigo e intenta asestarle un golpe, pero éste lo evade.
El mestizo reclama la espada de Whis, que vuela hasta su mano.
Los dos guerreros entran en el salto temporal. El mundo se detiene a su alrededor mientras el hijo de Vegeta intenta golpear al androide, que evade cada movimiento mientras se regeneran sus brazos.
Onisen dispara su rayo ocular, pero Trunks usa la hija de su espada para reflejarlo, haciendo que impacte en el pecho del androide y lo saque del salto temporal.
Onisen da un paso atrás mientras recupera el equilibrio.
Trunks sonríe.
El androide se percata de que una fuerte luz azul se le aproxima por la espalda a toda velocidad.
Trunks desaparece y Onisen es engullido por un poderoso Kamehameha de Son Gohan.
El ordenador de Bulma se apaga repentinamente.
El ataque de Gohan estalla, sacudiendo el planeta oscuro.
Todos en el laboratorio se quedan en terrible y pesado silencio.
La polvareda se disipa lentamente en el campo de batalla, revelando a un impoluto Onisen.
Trunks reaparece al lado de un Gohan que recupera el aliento tras el esfuerzo. La espada del hijo de Chichi se encuentra clavada en el suelo a su lado.
– “¿Sigue como si nada?” – se pregunta Trunks.
Piccolo observa desde la distancia.
– “Esto no me gusta…” – murmura el namekiano.
Una media sonrisa prepotente se dibuja en el rostro de Onisen.
Gohan empuña de nuevo la espada de Zahha.
– “No esperábamos que fuera fácil, ¿verdad?” – le dice el mestizo a su compañero.
