DBSNL // Capítulo 349: Cinco minutos
“Sois realmente molestos…”
En el planeta oscuro, Gotenks y Onisen se abalanzan el uno contra el otro.
El intercambio de golpes es violento. Ambos contrincantes logran defenderse de los ataques del otro. Cada impacto retumba por todo el planeta.
Poco a poco, Gotenks es quien toma la iniciativa del combate y avasalla a Onisen, que se ve obligado a adoptar una actitud defensiva.
– “¡PUÑO AMETRALLADORA! ¡DYNAMIC KICK!” – anuncia sus técnicas la fusión, encadenando una tras otra mientras hace retroceder al androide. – “¡PUÑETAZO GIRATORIO ATRONADOR! ¡SÚPER PATADA TORBELLINO!”
Los ojos de Onisen intentan analizar el estilo de lucha de Gotenks, pero los movimientos del guerrero metamor son tan erráticos que el androide tiene problemas para realizar sus cálculos.
– “¡¡ATAQUE DE JABALÍ!!” – exclama Gotenks, propinando un cabezazo que se cuela entre la defensa de Onisen y lo golpea en la frente.
Onisen retrocede y Gotenks aprovecha la oportunidad. El guerrero metamor inspira profundamente para después lanzar un escupitajo ectoplásmico que sorprende al androide, que al intentar protegerse es alcanzado en el brazo.
El escupitajo estalla al entrar en contacto con Onisen.
Gotenks escupe una y otra vez, provocando múltiples explosiones.
– “¡Tzu! ¡Tzu!” – escupe la fusión “balas” de “energía fantasmal”.
Vegeta observa el combate con cierta incomodidad por tan peculiar técnica.
Dabra observa desde el suelo.
– “Tsk…” – protesta el diablo. – “Que poco elegante.”
Las explosiones han generado una humareda alrededor del enemigo.
De repente, los tentáculos de Onisen salen de la nube de polvo y se abalanzan a toda velocidad contra Gotenks.
– “¡ERES MUY PREDECIBLE!” – exclama el guerrero metamor mientras retrocede.
Gotenks extiende las manos hacia los lados, como si fuera a realizar el Final Flash de Vegeta, pero son las yemas de sus dedos las que se iluminan.
Al juntar sus manos para disparar, un rayo de ki emana de cada uno de sus dedos, dirigiéndose cada uno hacia un apéndice del enemigo.
Diez explosiones sacuden la zona, deteniendo el avance de los tentáculos.
– “Je…” – sonríe Gotenks. – “Eso no es nada que yo no pueda contrarrestar con mi…” – se detiene a pensar un instante. – “¡LASER PARTY!” – anuncia el nombre de su técnica. – “¡Eso es!”
La polvareda se disipa, revelando a un frustrado Onisen.
En la Corporación Cápsula, las mentes más brillantes de la Tierra siguen trabajando. Pino ayuda a Oli, llevando una bandeja de herramientas para que la doctora elija la que necesite.
– “¡Maldita sea!” – golpea la mesa Bulma, sobresaltando a todos.
– “¿Qué ocurre?” – pregunta Oli.
– “El ordenador se ha vuelto a colgar…” – dice Bulma, estresada, tirándose del pelo. – “Necesitamos más potencia para poder analizar todos estos datos.”
Pino tiene una idea.
– “¿Y si usáis mi CPU?” – pregunta el Número 16.
– “Es demasiado peligroso…” – se preocupa Oli.
Bulma se cruza de brazos, pensativa.
– “Creo que no sería suficiente…” – dice la madre de Trunks. – “Necesitamos muchísima más potencia…”
Bulma se levanta de repente.
– “¡TENGO UNA IDEA!” – exclama la científica. – “¡OLI! ¡Necesito que te prepares para salir cuanto antes!”
– “¿A dónde?” – se extraña la doctora.
– “¡PINO!” – sigue Bulma. – “¡Necesito que contactes con Jaco!”
En el jardín de la Corporación, Punch, Goku Jr y Gohan Jr esperan.
El hijo de Hit camina arriba y abajo, nervioso, mientras Gohan se toma un chocolate caliente y Goku persigue a una lagartija.
De repente, un vendaval azota la zona, llamando la atención de los muchachos.
Cuando miran al cielo pueden ver a contraluz una nave en la que Punch adivina un logotipo que fácilmente reconoce.
– “¡Es la Patrulla Galáctica!” – anuncia Punch.
– “¡¿La Patrulla?!” – se sorprende Goku.
Gohan mira con atención y pronto puede ver a una furiosa Cheelai mirándole a través del cristal.
– “¡¡Es… es mi madre…!!” – titubea el chico, asustado, mientras retrocede lentamente.
En el planeta oscuro, Onisen aprieta los puños con rabia.
Sus ojos de androide siguen analizando a Gotenks y calculando a toda velocidad posibles formas de contraataque cuando, finalmente, un pitido le alerta del final del proceso.
El rostro enrabietado de Onisen se convierte en una media sonrisa que extraña a Gotenks.
– “¿Eso es todo lo que tienes?” – se mofa el androide.
– “Je…” – sonríe la fusión. – “Te borraré esa estúpida sonrisa de la cara.”
Gotenks ataca de nuevo, intentando propinar una fuerte patada giratoria a Onisen, pero el androide detiene el golpe con sus antebrazos para después agarrarle la pierna.
Onisen gira sobre sí mismo y lanza a Gotenks lejos, pero la fusión aprovecha para lanzar una nueva cadena de donuts.
Onisen se escurre entre las anillas de ki, haciendo que su cuerpo se alargue como un chicle y vuela directo hacia Gotenks.
– “¡¡AAH!!” – se asusta la fusión al ver al deformado enemigo acercarse tan rápidamente.
Onisen agranda su mano y propina un fuerte puñetazo a Gotenks, que se cubre con ambos brazos frente a su pecho y recibe el impacto directo.
Gotenks cae entre las raíces y se estrella contra el suelo.
Vegeta frunce el ceño al ver a la fusión en problemas.
Entre la polvareda levantada por el impacto, Gotenks ya se levanta.
– “Con que esas tenemos…” – refunfuña el guerrero metamor.
Onisen espera en el cielo el próximo movimiento de su contrincante.
De repente, dos fantasmas kamikaze ascienden a toda velocidad entre de la polvareda y vuelan hacia el androide.
Sin dudarlo, Onsien los fulmina con dos certeros disparos de sus ojos.
Una docena siguen a los anteriores, pero Onisen los localiza con precisión milimétrica y fulmina a cada uno de ellos con un disparo ocular.
Con cada explosión, una nube de polvo crece alrededor de Onisen.
– “¿Intentas cegarme?” – murmura Raichi. – “No va a funcionar.”
Una alarma suena en la cabeza de Onisen, que rápidamente se da la vuelta. La silueta de Gotenks aparece entre la nube de polvo, preparando un puñetazo para rematar al androide.
– “¡Es inútil!” – exclama Onsien, que alarga su brazo y atraviesa al guerrero metamor.
Pero la silueta resulta ser un Gotenks absolutamente blanco de pies a cabeza.
– “Jejeje…” – ríe el fantasma humanoide, que agarra el brazo de Onisen con ambas manos.
La polvareda de las explosiones anteriores se moviliza alrededor del androide.
– “¡¿EH?!” – se sorprende Onisen.
Minúsculas partículas vuelan hacia el Gotenks de ectoplasma, que empieza a hincharse y deformarse, engullendo el brazo del androide.
Onisen, con su vista de androide, no tarda en identificar esas pequeñas partículas, que resultan ser minúsculos fantasmas kamikaze que, lentamente, forman un gigantesco rostro de Gotenks con la boca abierta que se dispone a comerse a su adversario.
Por una larguísima cola, el espectro de energía está conectado aún a la boca de Gotenks, que sigue en tierra firme, entre las raíces donde cayó.
– “Te tengo.” – piensa la fusión.
Gotenks chasquea los dientes, activando el ectoplasma como si fuera una mecha cuya combustión asciende rápidamente hacia el gran rostro fantasmal del guerrero metamor que justo atrapa a su enemigo en su enorme boca un instante antes de estallar en mil pedazos.
La explosión ilumina todo el planeta oscuro.
Pan y Bra, agotadas y heridas, entre las raíces, observan el combate.
– “¿Cuándo han aprendido a hacer eso?” – sonríe Bra.
– “Casi parece una técnica del Señor Bu…” – murmura Pan.
Ub, malherido, se acerca a ellas tambaleándose.
– “Sin duda…” – sonríe el terrícola.
– “¡UB!” – se alegra Pan al verlo con vida.
Pan se abalanza sobre Ub, que quejoso la abraza.
Onisen retrocede y sale de la nueva polvareda, con su brazo desintegrado.
Gotenks, escondido entre las raíces, lo observa.
– “Muy bien…” – piensa la fusión. – “A este paso, podemos lograrlo…”
Pero Onisen no parece preocupado.
– “Je…” – sonríe el androide, que no pierde el tiempo y ya empieza a curarse.
Onisen inspira con fuerza y luego abre su enorme boca apuntando al suelo, emitiendo un torrente de energía verde con el que barre la zona, esperando hacer salir así a Gotenks.
– “Tsk…” – protesta la fusión.
El guerrero metamor sale volando entre las raíces, rápidamente identificado y perseguido por el torrente de ki de Onisen.
Gotenks lanza varios disparos de ki en varias direcciones, lo que confunde el radar de Onisen, que no sabe qué objetivo seguir.
El androide cesa su ataque.
– “Sois realmente molestos…” – refunfuña Onisen, que intenta localizar de nuevo a su enemigo.
Gotenks sale de entre las raíces con un Kienzan en su mano derecha, intentando sorprender al enemigo por la espalda.
– “¡¡TOMA ESTO!!” – exclama la fusión.
El kiezan se aproxima rápidamente hacia Onisen, que se da la vuelta sin precipitarse, como si ya esperara un ataque sorpresa, y detiene el filo del disco cortante con ambas manos.
– “Predecible.” – piensa el androide.
– “¡¡HOI-POI KIENZAN!!” – exclama Gotenks con una sonrisa.
El disco se expande y corta al androide por la mitad, de pies a cabeza, antes de seguir su camino, expandiéndose hasta hacerse tan fino que se desvanece.
– “Je, je, je…” – sonríe el guerrero metamor de forma burlona.
Piccolo, Granola, Vegeta, Gohan y Mirai Trunks, que observan el combate, se quedan anonadados ante tan ingeniosa técnica.
Las dos mitades de Onisen no tardan en conectarse de nuevo la una a la otra.
– “¿Es que es inmortal?” – frunce el ceño Vegeta.
– “Es un monstruo…” – gruñe Piccolo.
Una gota de sudor recorre la frente de Gotenks, que intenta mantener una media sonrisa con dificultad.
– “Esto es muy injusto…” – murmura la fusión.
Onisen se recompone y sonríe una vez más.
– “Se acabó tu espectáculo de luces.” – advierte el androide.
– “Tsk…” – protesta Gotenks. – “¿Es que no ves que voy ganando?”
Pero en un parpadeo, Onisen se encuentra delante de él.
– “¡¿EH?!” – se asusta Gotenks.
Onisen propina un puñetazo en el abdomen del guerrero metamor que lo dobla sobre sí mismo, haciéndole perder su aura.
– “¡GHUAAAH!” – sufre Gotenks, retrocediendo lentamente.
– “Esa energía que has absorbido para transformarte…” – susurra Onisen. – “Casi se ha agotado, ¿verdad?”
Gotenks reaviva su aura e intenta golpear a Onisen, pero éste le agarra el puño y tira de él para propinarle un rodillazo en las costillas.
– “¡AAH!” – grita Gotenks.
Onisen le agarra del pelo y tira hacia atrás para hacerle mirar hacia arriba y propinarle un codazo descendente directo en la cara, remitiéndolo al suelo.
Gotenks se estampa contra la superficie del planeta oscuro.
Vegeta aprieta los dientes, preocupado.
– “Tiene razón…” – gruñe el saiyajín. – “La fuerza de Gotenks ha empezado a disminuir desde que ha dado primer golpe…”
Gotenks, con la nariz y la boca ensangrentadas, se pone en pie de nuevo.
– “Solo me has pillado desprevenido…” – dice Gotenks, apretando los puños y reavivando su aura una vez más. – “¡Ahora verás!”
Pero su aura se desvanece de repente.
– “¿EH?” – se preocupa Gotenks.
– “Ya basta de faroles.” – dice Onisen. – “Cuándo anunciaste que me derrotarías en cinco minutos… Es porque ese era tu límite, ¿no es así?”
La transformación de Gotenks desaparece, haciendo que la fusión vuelva al Súper Saiyajín 3.
– “Maldición…” – gruñe el guerrero metamor. – “Fui demasiado optimista…”

HOLA AMIGO GENIALLL. … ME ENCANTA ONISEN GRAN VILLANO PERO ME PARESE A MI O A CADA RATO AUMENTA SU PODER??
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Más que aumentar su poder, el problema de momento es que es casi inmortal y no se cansa. Esa es una grandísima ventaja.
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