Sin Futuro / Parte V: Punto de no retorno
“No me quedan fuerzas…”
Trunks retrocede por el bello jardín mientras detiene con su espada los ataques de los guardianes de Zeno.
El mestizo sufre contra dos hábiles enemigos que no muestran señales de cansancio.
- “Tengo que salir de aquí…” – piensa Trunks. – “No puedo mantener este ritmo mucho tiempo.”
- “Concéntrate.” – advierte Whis.
- “Usaré un clon temporal.” – dice Trunks.
- “Ni se te ocurra.” – le detiene el ángel. – “Sus ojos son como los míos. No vas a engañarlos. Solo malgastarás energías.”
- “¡¿Y qué sugieres?!” – protesta el mestizo.
Los guardianes avasallan a Trunks.
Uno de los guardianes intenta golpear al mestizo con su vara, pero éste detiene el golpe con su espada, cuyo filo parece sufrir ante el impacto.
El segundo guardián hace lo mismo y golpea directamente la vara del primero, ejerciendo un mayor estrés sobre el filo del arma, que se resquebraja ante la sorpresa de Trunks.
El mestizo retrocede y mira su espada de hierro katchín, ahora con grietas que nacen en el lugar del impacto y se extienden a lo largo de la hoja.
- “Maldición…” – murmura Trunks.
De repente, los dos guardias aparecen flanqueando al mestizo y listos para propinarle el golpe de gracia simultáneamente.
Hábilmente, Trunks usa el arma para detener ambos golpes a la vez, usando la punta de la espada y el pomo para detener las varas del enemigo… pero el estrés sobre la hoja es excesivo y hace que la espada colapse, estallando en mil pedazos.
Trunks retrocede de un salto, intentando recuperar la distancia entre él y sus enemigos, aún con el pomo de la espada rota en la mano.
- “No puede ser…” – piensa el mestizo. – “Whis… No…”
Los dos guardianes aprovechan el momento para atacar sin piedad y golpean a Trunks en el abdomen con el extremo de sus varas, empujándolo a través del bello jardín hasta que se estrella contra una gran fuente.
El mestizo queda tumbado bocarriba en el agua y tose sangre. Ese golpe le ha destrozado por dentro.
Su ojo gris se desvanece.
Trunks se queda inmóvil mirando al cielo, sin fuerzas para continuar, yaciendo en unos pocos centímetros de agua.
Sin fuerzas, sin espada y sin Whis, los ojos del mestizo se cierran lentamente. Su corazón late cada vez más despacio camino a detenerse.
Los guardianes dan la espalda al moribundo y se disponen a regresar al palacio.
Pero de repente, la imagen de Bulma escribiendo la palabra “Hope!!” con rotulador en la máquina del tiempo resurge en la mente de Trunks.
Como si recibiera un electroshock, sus ojos se abren mientras inspira con fuerza.
Los guardianes se detienen al percibir de nuevo el ki de su enemigo.
Trunks se levanta con dificultad mientras tose.
- “No… hemos… terminado…” – dice con esfuerzo.
Los guardianes se miran entre ellos, sorprendidos de que siga vivo.
Trunks se tambalea hasta que logra mantenerse en pie.
- “No moriré…” – dice Mirai Trunks, limpiándose la sangre de la barbilla. – “No importa las veces que tenga que levantarme… ¡Lucho por todo lo que he perdido! ¡Por todo lo que merece la pena!”
Los guardianes caminan hacia Trunks, preparándose para el siguiente asalto.
Trunks aprieta los puños con fuerza.
- “No importa si tengo que hacerlo solo.” – dice el mestizo. – “¡Tengo una promesa que cumplir! ¡Un mundo que proteger! No dejaré que todo haya sido en vano.”
El mestizo se envuelve en el aura dorada del Súper Saiyajín.
Los dos guardianes se abalanzan sobre él.
Trunks se pone en guardia, pero la velocidad de los enemigos es infinitamente superior.
Uno de los guardianes lo propina un golpe directo con la vara en la nariz, haciendo que se incline haca atrás con el impacto, lo que el segundo aprovecha para propinarle un golpe ascendente con la vara en la espalda, lanzándolo por los aires… donde el primero ya espera para rematarlo, remitiéndolo al suelo donde se estrella, formando un cráter que deja seca la fuente.
De nuevo, los guardias tan por zanjado el combate y se retiran.
Pero pronto un ruido llama su atención, haciendo que se detengan y se miren entre ellos con sorpresa.
Al darse la vuelta ven a Mirai Trunks otra vez en pie.
- “¿Eso es todo?” – sonríe el mestizo de forma forzada. – “¿Creéis que voy a abandonar tan fácilmente?”
Los guardianes apuntan a Trunks con sus varas, creando una esfera de energía en sus extremos, dispuestos a poner fin a la rebeldía del mestizo de una vez por todas.
Trunks cierra los ojos, cansado.
- “No me quedan fuerzas…” – piensa el mestizo.
Pero de repente, Trunks siente como alguien pone la mano en su hombro.
- “¿EH?” – mira hacia atrás.
Pero no hay nadie.
Sin embargo, una sonrisa se dibuja de nuevo en su rostro.
- “Papá…” – murmura Trunks.
El mestizo mira a sus enemigos y aprieta los puños con fuerza.
Los guardianes disparan.
Un torrente de energía verde avanza a toda velocidad hacia el mestizo.
Pero de repente, con una serenidad sorprendente, Trunks se coloca de perfil al ataque y extiende su mano derecha hacia él.
El ataque impacta en su mano y se detiene por completo.
El jardín es arrasado a su alrededor, pero Trunks resiste.
Los guardianes, sorprendidos, aumentan el poder de su ataque, que engulle por completo a Trunks y arrasa el jardín.
Una gran explosión azota parte del planeta y una gran polvareda se levanta.
Pero a medida que se desvanece el humo, la silueta de Trunks se adivina entre los escombros.
- “Ahora lo entiendo.” – murmura el mestizo, con los ojos cerrados.
El mestizo se yergue impertérrito frente a sus enemigos.
- “Yo siempre he peleado por miedo.” – piensa Trunks. – “Para corregir mis errores. Siempre he ido un paso por detrás. Siempre he llegado tarde.”
Los guardianes observan al mortal que tienen en frente con asombro.
- “Pero esta vez… esta vez puedo arreglarlo.” – piensa el mestizo. – “Esta vez tiene solución. Puedo cambiar el pasado… ¡No es demasiado tarde! ¡Puedo salvarlos a todos!”
En su mente, Trunks puede ver a Cheelai y a Gohan Jr sonriendo.
- “¡Os salvaré!” – insiste el mestizo. – “¡Lo prometo!”
Los guardianes se miran entre ellos con claras dudas.
- “Este será… mi último propósito.” – sentencia el mestizo.
Mirai Trunks abre los ojos y revela sus pupilas grises.
Los guardianes dan un paso atrás, asustados.
El aura del mestizo estalla de color dorado, pero pronto adopta tintes rojizos.
Los guardianes agarran fuerte sus varas y se ponen en guardia, dispuestos a hacer su trabajo.
En un abrir y cerrar de ojos, Mirai Trunks aparece frente a uno de los guardias mientras da una pirueta y propina una fuerte patada que parte su vara en dos y luego lo remata con un golpe con el dorso del puño en la cara que lanza al guardián de regreso al palacio.
El segundo intenta atacar con un golpe de vara, pero Trunks detiene el ataque y agarra el bastón con ambas manos.
Con una fuerza desmedida, el mestizo levanta al guardia del suelo y lo empuja con su propia vara, lanzándolo a varios metros de distancia.
El guardián, que logra mantenerse en pie, intenta reponerse, pero Trunks lanza la vara como una jabalina que impacta directamente en su frente, haciendo que el guardián detenga su avance y caiga de espaldas al suelo.
El guardián retrocede a gatas, aterrado, mientras Trunks se acerca a él.
- “Sé que puede oírme, Señor Zeno.” – dice el mestizo, mirando fijamente a los ojos de su aterrado adversario mientras su aura se desvanece y sus ojos vuelven a la normalidad. – “Sé lo que debo hacer y voy a hacerlo. No permitiré que me detengan. Ni siquiera usted.”
En el palacio, Zeno frunce el ceño.
Una docena de guardianes surge del palacio y vuelan directos hacia el mestizo.
Trunks levanta su mano y reclama el mango roto de su espada.
Con un destello verde, Trunks abandona el planeta.

Interesante, mirai trunks, ahora con esperanza de nuevo reune las fuerzas y la voluntad para cambiarlo todo, aunque sea lo último que haga
“No moriré…” – dice Mirai Trunks, limpiándose la sangre de la barbilla. – “No importa las veces que tenga que levantarme… ¡Lucho por todo lo que he perdido! ¡Por todo lo que merece la pena!” Esta parte te has basado en lo que dice mirai gohan a los androides? Porque no solo me parece un díalogo asombroso sino que es hermoso ver la voluntad de mirai gohan y trunks de luchar hasta el final
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Gracias! Me alegro de que te guste!
Y sí, esta inspirado en Son Gohan por ese motivo; maestro y alumno en una situación parecida.
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