DBSNL // Capítulo 146: Responsabilidad
“Tengo miedo, Strai”
En la cabaña de Hit, todos duermen. Su esposa se despierta en mitad de la noche y se da cuenta de que está sola en la cama. Preocupada por su marido, sale fuera de la cabaña, donde encuentra a Hit sentado en el escalón de la entrada, contemplando el paisaje nocturno iluminado por dos lunas.
– “¿Qué ocurre, Hit?” – pregunta su esposa.
– “No podía dormir” – responde el asesino.
Su esposa se sienta a su lado y le mira tiernamente.
– “He estado hablando con la muchacha…” – dice la mujer. – “¿Es cierto?” – pregunta. – “¿Ha vuelto?”
Hit asiente.
– “Eso parece.” – responde el asesino.
Su mujer le agarra del brazo para reconfortarle.
– “No quiero perderos” – dice Hit. – “No soportaría apartarme de vosotros otra vez.”
– “Se me hace raro verte así… vulnerable” – sonríe ella, intentando aliviar tensión.
– “Tengo miedo, Strai” – confiesa el asesino, con los ojos vidriosos.
– “Yo también.” – responde ella. – “Pero no podemos vivir así. ¿Qué haremos cuando la guerra llegue hasta aquí?”
– “Huiremos.” – dice Hit. – “Escaparemos a otro sistema.”
– “No podemos escondernos siempre, Hit.” – dice Strai. – “En algún momento, la guerra nos alcanzará. Alguien va a tener que luchar.”
– “No tenemos que ser nosotros.” – insiste el asesino.
– “Pero si no peleamos nosotros, tendrán que hacerlo nuestros hijos.” – dice Strai.
Hit agacha la cabeza, mientras su mujer le abraza.
En la luna Magorza, Vegeta sigue su duro entrenamiento con Jiren, que supera una vez más al saiyajín en combate.
– “No es suficiente.” – dice el haiirotoko.
En la Corporación Cápsula, Brief sigue investigando el pasado de Pino. Bulma se ha unido a la búsqueda.
– “Todo esto es… impresionante.” – dice el doctor.
– “Tendremos que hablar con él cuando vuelta.” – añade Bulma.
En la Kame House, Pan y Goten han terminado su entrenamiento. Goten se marcha hacia Satán City para ayudar a Marron en la lucha contra el crimen. Pan viaja directamente a la Atalaya de Kamisama, donde puede sentir el ki de Bra.
En el planeta Pital, los hermanos Pastafresca están causando un gran alboroto, cuando de repente el segundo de los cuatrillizos es alcanzado por un disparo certero que lo deja fuera de combate.
– “¡Hermano!” – exclama el líder de la banda.
Obni y Ganos han llegado al planeta. Los dos patrulleros se dirigían a Mayonnai, pero han sido alertados por la señal de auxilio y han acudido dispuestos a detener a los malhechores.
En el planeta de Hit, ha salido el primero de sus dos soles. Trunks y Cheelai ya se han despertado y ahora se preparan para partir. Los pequeños aún duermen.
– “Muchas gracias por su hospitalidad, señora” – se despide Cheelai.
– “Sentimos haberos molestado” – dice Trunks.
– “Ha estado bien tener visitas” – sonríe Strai.
Trunks y Cheelai se marchan hacia su nave, pero pronto se encuentran con Hit en mitad del camino.
– “¿A dónde vais?” – pregunta el asesino.
– “Voy a enfrentarme a Shiras.” – dice Trunks.
En un abrir y cerrar de ojos, Hit aparece justo detrás de Cheelai y con la espada de Trunks en el cuello de la muchacha.
– “No tenéis ninguna oportunidad.” – dice Hit.
– “Por eso te hemos pedido ayuda.” – responde Trunks.
Hit baja el arma y les da la espalda antes de empezar a camina hacia su cabaña.
– “Empezamos el entrenamiento en quince minutos.” – dice el asesino.
Trunks esboza una media sonrisa y hace que la espada vuelva su mano, arrebatándosela a Hit, que parece sorprendido agradablemente por esa habilidad.
En Pital, Ganos y Obni intentan avanzar entre coberturas, mientras están expuestos al estrés del incesable tiroteo con los tres Pastafresca que siguen en pie.
– “¡Voy a flanquearles!” – dice Ganos.
De repente, la bestia de los hermanos sorprende al patrullero, saltando por encima de la cobertura tras la que se escondía Ganos y se engancha a su brazo.
– “¡AAAH!” – grita el patrullero.
Ganos intenta librarse del animal, mientras Obni intenta disparar a la bestia sin hacer daño a su compañero.
En mitad del enredo, el mayor de los hermanos ha avanzado y sorprende a Obni por la espalda, disparándole y dejándole fuera de combate.
– “¡OBNI!” – exclama su compañero, que sigue enzarzado con el cánido.
De repente, el patrullero empieza a cambiar de forma. Su musculatura aumenta y su boca se transforma en un pico. Su piel da lugar a un plumaje del mismo color verdoso.
Ganos agarra al perro por el pescuezo y lo mira fijamente.
Asustado, el animal emite unos chillidos desgarradores. Ganos lo suelta y el perro huye despavorido.
El bandido Pastafresca retrocede lentamente, mientras sus dos hermanos parecen sorprendidos por la transformación del patrullero.
En Magorza, Vegeta sigue intentando dominar el Ikigai. Su aura incolora tiembla de nuevo mientras el saiyajín concentra todo su poder.
Vegeta se transforma en Súper Saiyajín Blue.
– “¡NO!” – exclama Jiren. – “¡Solo usas la mitad de tu poder! ¡Tienes miedo!”
– “No tengo miedo…” – gruñe Vegeta, que sigue esforzándose para aumentar su energía.
– “Puedo sentirlo en tu ki” – dice Jiren. – “No lograrás dominar la oscuridad si no te adentras en ella superando tus miedos.”
– “Eso intento…” – gruñe Vegeta.
– “Recuerda tus pecados” – le dice el haiirotoko. – “Recuerda todo el mal que no puedes borrar… ¡y acéptalo!”
Vegeta cierra los ojos. Escenas del 25º Torneo Mundial de Artes Marciales pasan por su mente. La grada en llamas. Imágenes de los Cell Games. Gohan con su brazo ensangrentado. Cell asesinando a Trunks. Cell obteniendo la perfección. El coche de Bulma estallando a manos de Gero. Una aldea namekiana arrasada. Los guerreros Z luchando contra Nappa en la Tierra. Decenas de planetas en llamas.
– “¡HAAAAAAA!” – grita Vegeta.
Su aura azul se tiñe de rojo y estalla en una violenta onda expansiva que obliga a Jiren a cubrirse.
Vegeta vuelve a su estado base de forma repentina y cae de rodillas, agotado.
Jiren observa al guerrero saiyajín y esboza una media sonrisa.
En la Capital del Imperio, los soldados litt se enfrentan a una banda de presos fugados, cuando Liquir aparece entre ellos, con cuatro colas reveladas, y acaba con varios fácilmente. De repente, al kurama recibe un golpe en la espalda que le lanza contra un edifico cercano.
Liquir se pone en pie y puede ver a su adversario, al que reconoce, pues es el mismo que acompañaba a Garlick cuando fue a buscar a Salabim; Saganbo.
El kurama revela su quinta cola mientras prepara sus garras.
Mientras tanto, en Monmaas, Son Goku, que se encontraba meditando, se pone en pie de un salto, sobresaltando a Madas, que se encontraba leyendo una revista a su lado.
– “¿Qué ocurre, muchacho?” – pregunta el viejo.
– “Le he visto” – dice Goku.
– “¿Qué?” – pregunta Madas, confuso.
– “He visto su rostro en la oscuridad.” – dice el saiyajín. – “Sé dónde está.”
