OLD MAN GOHAN // Capítulo 75: Paz en la Tierra

OMG // Capítulo 75: Paz en la Tierra
Cuando el resplandor de la explosión se disipa, todo ha terminado. 
Son Gyuma, agotado, sonríe satisfecho.
– “Lo hemos logrado…” – murmura el chico, que alza su mirada al cielo. – “Abuelo… ¡Lo hemos conseguido!” – exclama.
Su voz recorre el Universo, comunicando las buenas noticias a todas las civilizaciones, que celebra por todo lo alto.
En la superficie, el viejo Kaioshin abraza a Karín.
– “¡Hemos ganado!” – celebran. – “¡Majin Bu ha muerto!”
– “Ese chico…” – sonríe Upa.
Gyuma desciende lentamente, y Videl corre hacia él.
– “¡Lo has conseguido!” – llora su madre, que le abraza nada más tocar el suelo.
– “¡Ay! ¡Cuidado, mamá!” – se queja el chico. – “Me duele todo…”
Lupo también se acerca al muchacho.
– “¡Lo sabía! ¡Sabía que ganarías, chaval!” – exclama el cánido.
– “No lo he hecho solo.” – responde Gyuma.
Karín se acerca a Trunks, que se encuentra tumbado en el suelo, agotado y malherido.
– “Necesitas atención urgente” – dice Karín.
– “No me digas…” – sonríe Trunks. – “Pues yo me encuentro bien…” – añade en tono irónico.
Los dos personajes sonríen.
– “Habéis hecho un buen trabajo” – le felicita el Duende.
Gohan, tumbado en el suelo bocarriba, no puede moverse.
– “Papá…” – suspira el guerrero. – “Gracias.”
Vegeta intenta ponerse en pie.
– “Kakarotto…” – murmura el saiyajín. – “Sé que has sido tú…”
En el planeta del Kaio del Norte, Son Goku, observando la situación a través del Dios, sonríe satisfecho.
– “Ese chico lo ha conseguido.” – sonríe Kaiosama.
– “Por supuesto.” – responde Goku.
De repente, Kaiosama se entristece.
– “Son Goku…” – murmura el Kaio.
– “Gracias por todo, Kaiosama.” – le interrumpe Goku.
El Kaio del Norte se da la vuelta, pero Goku ya ha desaparecido.
– “Buena suerte” – sonríe el Dios, con lágrimas en los ojos.
En el puesto fronterizo, nuestros amigos celebran la victoria.
– “¡Lo han hecho! ¡Han ganado!” – celebra Yamcha.
– “Solo podía ser el nieto de Goku” – sonríe Ten Shin Han.
Krilín y Piccolo sonríen, pero no celebran. Los dos son conscientes de lo que implica lo que ha hecho su amigo.
En el campo de batalla, Videl y Gyuma reconfortan a Son Gohan.
– “¿Estás bien, papá?” – pregunta el chico.
– “Lo has hecho muy bien, hijo” – sonríe Gohan. – “Nos has salvado.”
Gyuma sonríe.
– “¿Dónde está Trunks?” – pregunta Gohan.
– “Estoy aquí, maestro” – responde el mestizo, que camina ayudado por el viejo Kaioshin y Karín.
– “No hace falta que me llames así” – dice Gohan. – “Ahora eres mucho más fuerte que yo.”
– “No ha servido de mucho” – ríe Trunks. 
Vegeta se acerca tambaleándose.
– “¿Por qué me duele todo, si estoy muerto?” – sonríe Vegeta. – “No es justo.”
– “Vegeta…” – ríe Gohan.
– “Papá…” – le mira Trunks.
El hijo de Vegeta da un paso hacia su padre, alejándose de Karín y el Kaioshin.
– “Buen trabajo, Trunks.” – dice Vegeta. – “Estoy orgulloso de…”
Pero Trunks le interrumpe abrazándole. Vegeta, en silencio, abraza a su hijo.
De repente, Uranai Baba aparece de la nada.
– “¡Baba!” – exclama Gohan. – “¿Qué haces aquí? ¿Ya es la hora?”
La bruja se abre paso hasta Son Gohan.
– “Os queda poco” – dice Baba. – “Habéis usado mucha energía.”
La bruja toca a Gohan, y mágicamente sus heridas se curan al instante.
– “¿Qué?” – se sorprende el mestizo.
Baba ahora camina hasta Vegeta y hace lo mismo.
– “¿Estoy curado?” – se extraña el saiyajín.
La bruja sonríe.
– “Por desgracia, solo puedo hacer esto con las almas fallecidas.” – explica la Baba. 
Vegeta ahora ayuda a su hijo a mantenerse en pie.
– “Deberíamos ir a la Corporación Cápsula” – sugiere el saiyajín. – “Los chicos necesitan atención médica.”
Gohan, ahora en pie, abraza a su hijo y le despeina en un gesto cariñoso. Después, abraza a Videl.
– “Sí” – dice Gohan. – “Deberíamos ir.”
Al lo lejos, se oye el zumbido de un helicóptero militar que se acerca al Monte Paoz. 
En unos minutos, el transporte aterriza. Erasa sale de él junto a un equipo médico.
– “¡¿Son Gohan?!” – se sorprende la General al ver al mestizo.
– “Es una larga historia” – sonríe Gohan.
– “¿Estáis todos bien?” – pregunta Erasa, viendo a todos los supervivientes. – “¿Y Shapner?”
Todos agachan la cabeza entristecidos. Erasa mira a Videl, y ella niega sutilmente.
– “Me salvó” – dice Videl. – “Le debo la vida.”
Trunks es atendido por los médicos, que le ayudan a subir al helicóptero. 
Vegeta se acerca a Uranai Baba.
– “¿Sabes algo de Kakarotto?” – pregunta el saiyajín.
– “¿Kakarotto?” – duda la bruja. – “¿Son Goku? No. La última vez que le vi fue en el puesto fronterizo, con vosotros.”
Vegeta agacha la cabeza, preocupado.
En unas horas, en el laboratorio de la Corporación Cápsula, Norimaki y un equipo médico han atendido a Trunks y a Gyuma. El hijo de Vegeta ahora tiene el brazo derecho y la pierna izquierda escayolados, lleva un collarín y va en silla de ruedas. Son Gyuma lleva un vendaje alrededor de la cabeza y otro que le cubre medio torso, y unas muletas le ayudan a caminar. 
Videl, Upa, Karín, el viejo Kaioshin, Uranai Baba, Ikose y Erasa reciben a los dos pacientes.
– “¿Cuándo podré volver a entrenar?” – pregunta Trunks.
– “Vas a estar unos meses fuera de combate.” – responde Senbei.
– “Descansa” – sugiere Videl.
– “Os habéis ganado unas vacaciones.” – sonríe Karín.
Trunks se dirige al viejo Dios.
– “Cuando esté recuperado, podré llevarle a su planeta” – dice Trunks.
– “No tengas prisa, chico” – responde el Kaioshin. – “¡Aquí hay muchas chicas guapas!” – dice acercándose a Videl y Erasa.
– “¡Ni se le ocurra!” – exclaman propinándole un capón simultáneamente.
Todos estallan en una gran carcajada.
En el piso de arriba, Vegeta se encuentra en su antigua habitación, donde se fija en un viejo retrato de Bulma sosteniendo a su bebé.
– “Es un chico fantástico.” – murmura en voz baja. – “Es mucho mejor que yo.”
Son Gohan, en el almacén del laboratorio, se acerca a una gran extraña estructura oculta tras una gran cortina de plástico.
El mestizo desliza el tapiz y revela una extraña máquina en construcción de aspecto ovalado, con una cúpula de cristal, cuatro extraños motores y cuatro pies que la sostienen.
En ese instante, Norimaki se acerca al mestizo.
– “La máquina del tiempo…” – suspira Norimaki.
– “El Proyecto Hope…” – murmura Gohan. – “¿Es posible?”
– “Es difícil. Yo no soy tan brillante como Bulma” – responde Senbei. – “Pero trabajaré en ello.”
En el puesto fronterizo, Son Goku aparece entre sus amigos.
– “¡Goku!” – exclama Yamcha. – “¡Han ganado!”
– “Lo sé.” – sonríe el saiyajín.
El Rey Enma mira a Goku de forma severa.
– “Sabes lo que esto significa, ¿verdad?” – pregunta el juez.
Son Goku asiente.
Krilín da un paso al frente, frustrado.
– “¡No es justo!” – exclama el terrícola. – “¡Goku nos ha salvado! ¡A todos!”
– “Son las normas” – responde el Rey Enma. – “No hay excepciones.”
– “Tonterías” – le interrumpe Piccolo.
Son Goku interviene, dirigiéndose a sus amigos.
– “Está bien, chicos.” – dice Goku, que no pierde la sonrisa. – “No pasa nada.”
Todos se asombran al escucharle.
– “Pero, Son Goku…” – dice Ten Shin Han. – “Tu alma…”
– “Ya he hecho todo lo que tenía que hacer” – responde Goku. – “Mi vida ha sido una aventura; desde el día que conocí a Bulma en el Monte Paoz hasta que he conocido a mi nieto hoy. No habría podido ser más feliz. No me arrepiento de nada.” 
– “Goku…” – llora Krilín, que se abalanza sobre su amigo y le abraza con fuerza. – “No te vayas…”
– “Lo siento, Krilín.” – dice Goku. – “Has sido mi mejor amigo.”
Yamcha, Ten Shin Han y Chaoz también se acercan y se despiden de Goku con un abrazo.
Piccolo observa la escena con una media sonrisa en su rostro.
– “Son Goku…” – piensa el namekiano. – “En tu camino has cambiado a mucha gente. Al principio te veía como un enemigo que se entrometía en mis planes de conquista, pero tú supiste ver algo en mí más allá de eso… Tú y Gohan me cambiasteis, y ahora me siento honrado por poder llamarte amigo.” 
Son Goku se acerca a Piccolo y le ofrece la mano.
– “Adiós, Piccolo.” – sonríe Goku.
– “Ha sido un placer, Son Goku.” – responde el namekiano.
El Rey Enma prepara su maza.
– “¿Estás listo, Son Goku?” – pregunta el juez.
– “En realidad…” – responde Goku. – “Me gustaría pedirle un último favor, jeje” – sonríe.
En la Tierra, todos se reúnen para despedir a Gohan y a Vegeta.
– “Ha llegado el momento” – dice Baba.
Son Gohan abraza a Gyuma, que no puede evitar llorar.
– “Tranquilo” – sonríe Gohan. – “Dile a Trunks que te enseñe el Shunkanido y podrás visitarme siempre que quieras.”
– “Pero no es lo mismo” – llora el chico.
– “Tendremos que acostumbrarnos” – bromea Gohan.
Gyuma se aparta mientras se seca las lágrimas, y ahora es Videl quien abraza a Gohan.
– “Te echaré de menos” – dice Videl.
– “Y yo a ti” – responde Gohan.
Mientras tanto, Trunks y Vegeta también se despiden.
– “¿Qué ocurrirá ahora?” – pregunta Trunks. – “¿Podré volver a verte?”
– “Lo dudo.” – responde Vegeta. – “Mi alma pertenece al purgatorio.”
– “Me ha gustado mucho conocerte” – sonríe Trunks, con ojos brillantes.
– “Cuídate, hijo.” – responde Vegeta. – “Y sobretodo, prométeme que no dejarás que el nieto de Kakarotto te supere.”
– “Lo prometo” – responde Trunks, que fuerza una sonrisa entre lágrimas.

Ikose, Erasa, Upa, Karín y Norimaki se despiden de sus amigos.
Uranai Baba y los dos guerreros se elevan hacia el cielo.
– “¡Nos veremos en el Más Allá!” – se despide Gohan.
– “Esas cosas no se dicen…” – murmura Ikose.
Videl se acerca a Gyuma y coloca la mano sobre su hombro en un gesto cariñoso.
– “Hasta pronto, papá” – se despide Gyuma.
Finalmente, los tres personajes desaparecen.
Mientras tanto, en la costa, Lupo prepara su nueva embarcación e iza una bandera pirata con el rostro de Majin Bu.
En el Más Allá, en el puesto fronterizo, los tres personajes aparecen ante el Rey Enma. Son Goku, Krilín, Piccolo, Yamcha, Ten Shin Han y Chaoz les esperan. El ambiente tiene un aire agridulce.
– “Habéis hecho un trabajo excelente…” – les felicita el juez, sin mucha alegría.
– “¿Qué ocurre?” – le interrumpe Vegeta.
Son Goku se acerca a Vegeta y Gohan.
– “Tengo que despedirme.” – dice Goku.
Gohan y Vegeta sospechaban que algo así podría ocurrir desde el momento en que notaron el ki de Goku en la Tierra.
Son Gohan abraza a su padre.
– “Gracias, papá.” – dice el mestizo.
– “Te has convertido en todo un guerrero y has formado una increíble familia.” – sonríe Goku. – “Estoy orgulloso de ti.”
A su lado, Vegeta intenta disimular su tristeza.
– “¿Te escaqueas de nuestro duelo, Kakarotto?” – dice Vegeta.
– “No exactamente…” – sonríe Goku.
Unos minutos después, en el planeta de los Kaioshin, Goku y Vegeta se encuentran cara a cara. Cerca de allí, sus amigos observan el combate.
– “Así que el Rey Enma nos concede unos minutos…” – sonríe Vegeta.
– “Eso es” – responde Goku, haciendo unos estiramientos.
– “¿Seguro que no vas a arrepentirte?” – se burla vegeta. – “Podrías haberte ido conservando tu dignidad.”
– “Jeje” – ríe Goku. – “Podría decir lo mismo.”
Los asistentes observan el duelo con una sonrisa, pues saben lo importante que es para los dos contrincantes, que viven para el combate.
Son Goku y Vegeta se pone en guardia, recordando su enfrentamiento de hace ya tantos años.
– “¿Listo, Kakarotto?” – pregunta Vegeta.
– “Por supuesto” – responde Goku.
Los dos guerreros se abalanzan el uno contra el otro.
– “¡HAAAAAA!” – gritan al unísono.
Mientras tanto, en la Tierra, en una remota isla diminuta, el agua parece haber arrastrado el cuerpo del pirata Bu hasta la costa.
Un viejo perro beige de orejas caidas se acerca a husmear al desconocido, empujándole con su hocico y lamiéndole la cara, hasta que Bu empieza a toser.

162 thoughts on “OLD MAN GOHAN // Capítulo 75: Paz en la Tierra

  1. sabía que me haría llorar, demoré en llegar. pero ahora leere el final y el epílogo juntos, dejaré un comentario más extenso ahí, de momento solo diré que esto es hermoso :')

    Like

  2. sabía que me haría llorar, demoré en llegar. pero ahora leere el final y el epílogo juntos, dejaré un comentario más extenso ahí, de momento solo diré que esto es hermoso :')

    Like

Leave a comment