Fallen FighterZ / Parte XI: Sin esperanza
“Están ocultando su rastro…”
En la Atalaya de Kamisama, Goku y Gohan aparecen de repente frente a Mr. Popo y caen al suelo.
En el horizonte se divisa una luz cegadora que ilumina el cielo. El sonido de una gran explosión pronto alcanza la atalaya, seguido de una fuerte corriente de aire que barre el lugar.
Trunks, Chichi y Bulma, que se encontraban de camino a la Tierra Sagrada de Karín, sufren la onda expansiva, pero Bulma consigue evitar que su vehículo sea derribado.
En las montañas rocosas y en la Kame House también se pueden sentir los efectos del estallido.
El ataque de Vegeta se pierde en el cielo y se aleja de la Tierra.
Al disiparse la polvareda y todo volver a la calma, Vegeta se desploma contra el suelo.
Son Goku se acerca al borde de la Atalaya y observa el horizonte preocupado.
– “¿Ha funcionado?” – pregunta Gohan temeroso. – “Acaso Vegeta ha…”
Son Goku no responde, pero coloca los dedos índice y corazón en su frente intentando rastrear a Vegeta.
– “Vamos, Vegeta…” – murmura Goku nervioso. – “Vamos…”
Tras unos instantes, Vegeta abre los ojos. Pese a estar agotado aún le queda un hálito de vida.
– “¡Está vivo!” – exclama Goku mientras agarra el pequeño saco de semillas de su cinturón.
Pero de repente se detiene y se queda petrificado.
– “¿Papá?” – se extraña Gohan.
– “No…” – murmura Goku. – “No puede ser…”
Vegeta intenta levantarse, pero pronto se percata de que una sombra se cierne sobre él.
– “Cell…” – titubea Goku. – “Ese monstruo sigue vivo…”
El príncipe saiyajín alza la mirada y ve como el insecto se encuentra frente a él. Sus brazos, la mitad derecha de su torso junto con su ala y su corona han sido cercenadas. Cell mira a Vegeta con rabia.
Vegeta, pese a sorprenderse al ver a su enemigo aún con vida, disimula esbozando una sonrisa.
– “No tienes muy buena pinta…” – se burla el saiyajín.
– “Mira quién fue a hablar…” – responde el insecto.
– “Tu cuerpo no parece tan perfecto ahora…” – insiste Vegeta.
Cell sonríe ante las provocaciones de Vegeta.
– “Pobre infeliz” – murmura el insecto.
En un instante, Cell regenera sus partes cercenadas y parece estar de nuevo en perfectas condiciones.
En la Atalaya de Kamisama, Son Gohan puede percibir de nuevo el ki del enemigo.
– “¡Ha vuelto!” – exclama asustado el mestizo.
– “Es incluso más fuerte que antes…” – añade Goku.
Cell alza su mano apuntando a un aterrorizado Vegeta.
– “Has perdido contra la perfección.” – le dice el insecto. – “Siéntete orgulloso, príncipe saiyajín.” – añade mientras prepara una esfera de ki.
En ese instante, el vehículo de Bulma aterriza en la Atalaya. Chichi, Bulma y Trunks salen de él apresuradamente.
– “¿Qué ha ocurrido?” – dice Trunks. – “¿Estáis bien?”
– “¡Me temía lo peor!” – exclama Chichi mientras abraza a Gohan.
– “¿Y Vegeta?” – pregunta Bulma.
Goku aparta los dedos de su frente y agacha la cabeza en silencio.
Bulma enseguida nota que algo va mal.
– “¿Dónde está Vegeta?” – insiste Bulma con su voz quebrada. – “¡Contéstame, Goku!”
– “Se ha ido” – lamenta apretando sus puños con rabia. – “Vegeta… Ya no está. Lo siento.”
La mujer del príncipe se lleva las manos a la boca acongojada y asustada.
– “¿Vegeta… Ha muerto…?” – dice mientras sus ojos se inundan de lágrimas. – “¡WAAAAAAH!” – grita Bulma liberando todo su dolor en un fuerte grito que sacude el alma de todos los presentes.
El joven Trunks enseguida abraza a su madre con fuerza intentando calmarla ocultando su propio dolor.
Son Gohan se acerca a su padre, que sigue mirando al infinito.
– “¿Qué vamos a hacer ahora?” – pregunta Gohan.
– “De momento aquí deberíamos estar a salvo” – responde Goku.
– “Yo quiero luchar” – interrumpe Trunks. – “Quiero vengar a mi padre”.
Goku mira al joven mestizo y sonríe.
– “Lo sé” – responde Goku. – “Puedo ver el orgullo de Vegeta en tus ojos”.
– “Hay un problema” – interviene Gohan. – “Si entrenamos, Cell podrá sentir nuestro ki y localizarnos fácilmente.”
– “Tienes razón…” – lamenta Goku. – “Nos localizaría incluso en el planeta de Kaiosama… Y encima conoce el Shunkanido.”
– “Además, su poder es abrumador.” – reflexiona Gohan. – “¿Crees que podemos alcanzarle entrenando? ¿Lo crees posible? ¿En cuántos años?”
– “No voy a quedarme de brazos cruzados” – insiste Trunks.
– “Yo tampoco” – le calma Goku. – “Pero no podemos actuar sin cabeza. No contra alguien como él.”
– “Se me ocurre un lugar en el que podéis entrenar…” – les interrumpe Mr. Popo tímidamente.
Mientras tanto, Cell se encuentra de pie, con los brazos cruzados y en silencio, en mitad del páramo desierto en el que ha caído el príncipe saiyajín.
– “Están ocultando su rastro…” – murmura el insecto. – “Espero que no tarden mucho tiempo… o tendré que obligarles a salir.” – añade esbozando una terrorífica sonrisa.
En la Atalaya, Mr. Popo refresca la memoria a nuestros amigos recordándoles las características de la Sala del Espíritu y el Tiempo.
– “El entrenamiento de un año en un día…” – murmura Gohan. – “¿Será suficiente?”
– “Podéis entrar dos veces” – le recuerda Popo.
– “Creo que nos distancia mucho más que eso” – dice Goku cabizbajo.
– “¿Y si entramos una tercera vez?” – insiste Trunks.
– “La puerta de la sala desaparecería y quedaríais encerrados en esa dimensión para siempre” – responde el ayudante de Kamisama.
– “¡ESO ES!” – exclama Gohan llamando la atención de todos.
– “¿Se te ha ocurrido una forma de vencerle?” – se sorprende Goku.
– “No podemos vencerle” – responde Gohan. – “Así que no vamos a hacerlo”.
– “No te sigo…” – dice Goku.
– “¡Vamos a encerrarle en la sala!” – exclama Trunks, que ya ha entendido el plan de su amigo.
– “Podría funcionar…” – reflexiona Goku.
Pero en ese instante, el ki de Cell alerta a nuestros amigos.
– “¡Se mueve!” – exclama Goku.
– “Y rápido…” – añade Trunks.
– “¿A dónde va?” – se pregunta Gohan. – “Parece que se aleja de aquí…”
– “Va hacia el Sureste.” – dice Goku.
– “¡La Kame House!” – exclama Bulma.
– “¡Conoce ese lugar! ¡Igual que los androides!” – se asusta Goku. – “Maldita sea…” – se lamenta mientras coloca los dedos en su frente. – “Y Krilín está ocultando su ki… ¡Umigame!” – exclama un instante antes de desaparecer.
En la Kame House, Goku aparece junto a Roshi, Krilín, Yamcha, Oolong, Puar y la tortuga.
– “¡Dadme la mano! ¡AHORA!” – exclama Goku.
Los presentes apresuradamente se agarran a Goku, que se teletransporta de nuevo a la Atalaya de Kamisama.
Un momento después, Cell llega a la pequeña isla y toma tierra en la playa.
– “Qué extraño…” – murmura el insecto, que alza su mano y hace que la el techo y las pareces de la casa se desmonten en cientos de piezas y revelen el interior. – “No hay nadie en casa”.
En la Atalaya de Kamisama, los presentes se recuperan del susto.
– “Ha estado muy cerca…” – jadea Krilín mientras intenta recobrar el aliento tras tal susto.
– “Deberíamos recoger a todo el mundo” – dice Trunks.
– “¿Dónde están Ten Shin Han y Chaoz?” – pregunta Bulma.
– “No lo sé” – responde Yamcha. – “Nunca dicen donde van a entrenar”.
– “No pasa nada” – responde Gohan. – “Eso significa que Cell tampoco lo sabe.”
Goku se aleja hasta el final de la Atalaya y contempla la Tierra en silencio. Chichi se acerca a él y le abraza tiernamente por la espalda.
Son Goku se da la vuelta y abraza a su esposa.
– “No sé si podemos ganar” – dice Goku en un tono más serio de lo normal. – “Nunca me había sentido tan impotente. Odio no poder enfrentarme a él en un combate justo”.
– “Ganaremos” – responde Chichi con una sonrisa. – “Eres Son Goku. Mi marido. Para ti no hay nada imposible.”
– “Chichi…” – se sorprende Goku al escuchar a su mujer.
Son Gohan se acerca a sus padres y mira al horizonte de nuevo.
– “Se está moviendo otra vez…” – advierte el mestizo.

Es que pense que lo haría en US batalla contra los Ángeles.
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