ESPECIAL DBSNL /// Fallen FighterZ // Universo 6 / Parte VII: El despertar de Majin Bu

Fallen FighterZ / Parte VII: El despertar de Majin Bu
¡Has fracasado como padre y como guerrero!


Son Gohan se levanta entre los escombros. Padre e hijo se encuentran cara a cara.

– “Nunca pensé que tu corazón albergara tanta oscuridad, hijo” – le dice Goku. – “Siento mucho todo lo que ha pasado.”
– “No, no lo sientes” – responde Gohan. – “Pero pronto lo harás”.
– “No voy a dejar que Majin Bu despierte con nuestra energía” – dice Goku. – “Así que acabaré con esto rápidamente”.
Son Goku eleva su ki de Súper Saiyajín al máximo y se prepara para luchar.

– “¡HAAAAAAAA!” – grita Gohan, respondiendo de la misma forma.
En las profundidades de la nave, Vegeta y Shin se encuentran frente a Dabra y Babidí.

– “Majin Bu despertará pronto y no quiero que destruya la nave…” – sonríe el brujo. – “Así que será mejor que salgamos a la superficie” – continúa. – “¡PAPARAPPA!” – canta.
Los cuatro personajes son transportados a la superficie junto con la esfera de Majin Bu.

– “¡Acaba con ellos, Dabra!” – ordena Babidí.
Dabra se abalanza sobre Vegeta, pero el saiyajín detiene los ataques del demonio sin dificultad.
El Rey de los demonios enseguida parece frustrarse al no conseguir superar a Vegeta.

– “¿Qué ocurre, diablito?” – se burla Vegeta. – “¿No puedes con un guerrero de verdad?”
Vegeta le da un puñetazo en la cara a Dabra, seguido de una combinación de golpes en el estómago, y finalmente lo empuja con una onda de ki, lanzándole contra unas rocas cercanas.
Shin se alegra al ver que Vegeta tiene su combate controlado.

– “¡Has fracasado, Babidí!” – le dice el Kaioshin.
Goku y Gohan se enzarzan en un violento intercambio de golpes muy igualado.
Tras un choque, ambos recuperan la distancia.

– “Eres extraordinario, Son Gohan” – le dice Goku. – “Nuestras fuerzas están igualadas y yo he dedicado toda mi vida a entrenar”.
– “He estado entrenando con Piccolo” – responde Gohan. – “Pero gran parte de este poder proviene de Babidí”.
– “¿Y has aceptado un poder que no es tuyo?” – dice Goku muy serio. – “Creía haberte educado mejor…”
– “¡Cállate!” – exclama Gohan.
– “Tampoco creo que hayas aprendido eso de Piccolo” – insiste Goku.
Gohan se enfurece al escuchar el nombre de Piccolo y recordar por un instante los sacrificios que éste ha hecho por él.

– “¡¡HAAAAAAAAA!!” – grita mientras una enorme cantidad de ki emana de su cuerpo y su cabello se eriza.


Dibujado por Sorita

Son Goku asiste enmudecido al poder demostrado por su hijo.

– “Son Gohan…” – murmura al sentir el sufrimiento del chico.
El aura de Gohan se ha vuelto mucho más violenta y múltiples rayos de energía chasquean a su alrededor. Son Gohan ha superado el poder del Súper Saiyajín.
En los alrededores de la nave de Babidí, Vegeta arrincona a Dabra.

– “¿Esto es todo?” – se burla Vegeta. – “¡Qué decepción!” – exclama antes de asestarle una patada en la cara y lanzarle contra el suelo.
De repente, el saiyajín percibe el aumento en el ki de Gohan.

– “Pero, ¿qué está pasando?” – murmura perplejo. – “¿Es que el poder de ese crío no tiene límite?”
Shin lanza un ataque de ki a Babidí, pero este se protege con una barrera de energía.

– “¡PAPARAPPA!” – exclama el mago, lanzando una sustancia pegajosa hacia Shin, que parece destinada a retenerle con un extraño poder eléctrico.
El Kaioshin esquiva el ataque elevándose rápidamente y alza su mano, provocando la aparición de un enorme bloque de hierro Katchin que lanza contra el mago.
Babidí se ve forzado a usar su teletransportación para esquivar el ataque.
Mientras tanto, Goku y Gohan se han enzarzado en un combate que el mestizo domina claramente.
Gohan agarra la cara de Goku y lo estampa contra el suelo, generando un gran cráter, y empieza a golpearle la cara violentamente con una ristra de puñetazos.

– “¡Toda tu vida entrenando, ¿y esto es todo?!” – grita Gohan furioso. – “¡Has fracasado como padre y como guerrero!” – exclama mientras se eleva unos metros, prepara un Masendan y lo lanza a bocajarro contra Goku.
Tras una gigantesca explosión, Gohan observa el gigantesco agujero mientras recobra el aliento.
Son Goku, muy magullado y con la ropa hecha trizas, surge del cráter arrastrándose y se pone se pone en pie tórpidamente.

– “¿Aún quieres seguir peleando?” – dice Gohan exasperado al ver que su padre no se rinde.
– “No voy a abandonarte, Son Gohan” – responde Goku con una tierna sonrisa.
Gohan se enfurece aún más ante la actitud de su padre.

– “Entonces, morirás” – dice Gohan.
– “Lo siento, hijo” – responde Goku. – “Podría intentar culpar mi sangre saiyajín por todo lo ocurrido, pero no me parece justo. Siento mucho haberte fallado. Parece que, al fin y al cabo, no he podido proteger a todo el mundo.”
Son Gohan escucha a su padre con atención mientras aprieta sus puños con rabia.

– “Pero mi fracaso acaba aquí” – continúa Goku. – “Cuando esto acabe y nos hayamos librado de Babidí, me gustaría que fuéramos juntos a pescar, como hace tanto tiempo te prometí” – sonríe Goku.
– “¿¡Te burlas de mí?!” – exclama Gohan.
– “Siento que hayas caído en este abismo de oscuridad por mi culpa” – dice Goku. – “Pero te prometo que no te abandonaré en las sombras… No dejaré que te ahogues en este pozo… Voy a sacarte de ahí… ¡Aunque tenga que hundirme en él para conseguirlo!”
Goku aprieta con fuerza sus puños y su ki se eleva exponencialmente. El suelo a su alrededor tiembla mientras su cabello se eriza.

– “¡HAAAAAAAAA!” – grita al transformarse en Súper Saiyajín 2.
Su aura cambia de la misma forma en que lo hizo la de Son Gohan, volviéndose más agresiva y con electricidad a su alrededor.
Son Gohan asiste perplejo a la transformación de su padre.

– “Papá…” – murmura asombrado.
Vegeta, que ha demostrado ser superior al Rey de los demonios, percibe el aumento de poder de Goku.

– “Kakarotto…” – murmura el saiyajín sorprendido. – “¿Tú también?”
Dabra aprovecha la distracción para abalanzarse sobre el príncipe saiyajín, generando un puñal e intentando acuchillarle, pero Vegeta reacciona a tiempo y detiene su mano.
El Rey de los demonios se prepara para escupir al saiyajín, pero Vegeta agarra su boca y prepara una esfera de ki cuya luz transluce a través de las mejillas del demonio, que enseguida es abordado por el pánico.

– “Vete al infierno” – le dice Vegeta mientras lanza su ataque, que desintegra la cabeza del demonio.
Babidí cae de rodillas al asistir aterrorizado a la muerte de su mejor luchador, mientras Shin se acerca a él por la espalda.

– “Se acabó, Babidí” – le dice el Kaioshin. – “Tus planes han fracasado”.
Goku y Son Gohan se enzarzan en una brutal pelea que hace vibrar el aire y temblar la tierra a su alrededor.
El mestizo libera parte de su rabia contenida en cada golpe y en cada choque, cada vez de una forma más violenta.
Shin alza su mano para acabar con el brujo, pero en ese instante, una alarma le interrumpe y un vapor rosado a presión empieza a emanar del cascarón en el que está encerrado Majin Bu.

– “¡AL FIN!” – exclama aliviado Babidí. – “¡MAJIN BU HA DESPERTADO!”
– “No…” – titubea Shin aterrorizado. – “No puede ser…”
– “¡HA LLEGADO VUESTRO FINAL!” – grita el brujo.
Vegeta contempla la escena.

– “Al fin veremos al protagonista…” – sonríe fanfarrón el saiyajín.
En el desierto, tras un intercambio de golpes, Goku y Gohan recuperan la distancia para intentar recuperar el aliento.

– “¡Espera, Son Gohan!” – exclama Goku.
Gohan detiene su avance.

– “¿Sientes ese poder?” – le dice Goku. – “¡Majin Bu ha despertado!”
Gohan mira al horizonte y sonríe.

– “No hay para tanto…” – murmura el mestizo.
– “Tengo un muy mal presentimiento…” – responde Goku.
– “¡No me importa!” – exclama Gohan cargando contra su padre.
En la superficie de la nave, el cascarón se abre, vacío, y libera una nube de vapor rosado que asciende hacia el cielo.

– “Huele a caramelos rancios…” – murmura Vegeta.
– “No…” – murmura desolado Babidí. – “No puede ser…”
– “¡JAJAJA!” – ríe Shin. – “¡Se acabó, Babidí! ¡Tu monstruo ha muerto!”
Vegeta, con semblante preocupado, mira al cielo.

– “¿Qué ocurre?” – dice Shin mientras alza su mirada.
El humo empieza a condensarse y tomar forma humanoide, hasta que un orondo ser rosado aparece frente a nuestros amigos.

– “¡BUUUUUUUUU!” – grita el ser mágico.
Shin contempla con horror a dicho ser, mientras Babidí parece desconcertado.

– “¿Es ese Majin Bu?” – piensa el brujo. – “Shin es el único que lo ha visto antes…”
El brujo se da la vuelta y mira de reojo a Shin.

– “¡Sí! ¡Tiene que ser él!” – se alegra al ver la cara de terror del Dios.
Shin da un paso atrás invadido por el miedo.

– “¡Huyamos!” – le dice a Vegeta. – “¡Tenemos que salir de aquí!”
– “¿Estás de broma?” – dice el saiyajín esbozando una sonrisa. – “Ahora empieza la diversión.”
– “¡¿Es que estás loco?!” – exclama el Kaioshin. – “¡Los saiyajín habéis demostrado ser muy fuertes, pero no sois rivales para una criatura como Majin Bu!”
Vegeta ignora a Shin y camina hacia el monstruo.
Babidí ríe feliz al ver renacido al monstruo creado por su padre.

– “¡Soy el hijo de Bibidí!” – le dice el mago. – “¡Soy tu nuevo amo! ¡Acaba con ellos, Majin Bu!”
El monstruo se da la vuelta y sonríe de forma bobalicona.

– “Esto será más fácil de lo esperado…” – sonríe Vegeta.
Shin contempla la escena preocupado.

– “¿De verdad puede ganar?” – se pregunta el Dios.
La mirada de Majin Bu cambia de repente y se vuelve terrorífica y malvada. Por los orificios de su cabeza libera vapor a presión.

– “¿¡QUÉ!?” – se sorprende Vegeta al notar como el ki del monstruo se eleva de forma exponencial.
Majin Bu golpea a Vegeta en la cara y le lanza contra una montaña, que se derrumba sobre el saiyajín.

– “¡Bravo, Majin Bu!” – celebra Babidí emocionado. – “¡Has noqueado a ese estúpido terrícola de un solo golpe! ¡Eres extraordinario!”
El monstruo vuelve a mostrar su carácter bobalicón y lo celebra haciendo una pose de forzudo.

– “Estamos perdidos…” – titubea Shin.
En el desierto, Gohan prepara un Masenko que lanza contra su padre, quien lo desvía hacia el cielo golpeándolo con su mano.
Gohan vuelve a abalanzarse contra Goku, pero éste le esquiva con el Shunkanido y le lanza al suelo de una patada.

– “¡Escúchame, Son Gohan!” – insiste Goku. – “¡El poder de Majin Bu ha aumentado! ¡Nunca nos hemos enfrentado a nadie así, pero juntos encontraremos la forma de derrotarle! ¡Aún tenemos una oportunidad!”
– “¡Majin Bu no me interesa!” – responde Gohan.
– “¡Va a matar a todo el mundo!” – insiste Goku. – “Tu madre, Piccolo, Krilín, esa chica del torneo… ¡Todos morirán!”
Son Gohan aprieta fuertemente los dientes mientras parece que intenta recapacitar.
Vegeta se levanta de entre los escombros algo malherido.

– “Maldito seas…” – murmura el saiyajín.
Babidí se acerca a Majin Bu.

– “¡Bien hecho, mi criatura!” – exclama el mago. – “Ahora, ¡mátalos!”
Bu responde al mago con una mueca.

– “Si no me obedeces, tendré que encerrarte” – responde el brujo. – “Conozco el hechizo para hacerlo”.
Majin Bu parece pensárselo durante un instante y responde con una reverencia.

– “Bien hecho” – le dice Babidí.
– “¡BUUUUUU!” – exclama el monstruo mientras avanza hacia Vegeta dando saltos como si fuera un niño.
Vegeta se pone en guardia, listo para luchar.

– “¡Veamos hasta dónde llega tu poder!” – exclama Vegeta abalanzándose contra el monstruo.
El saiyajín golpea a Bu en la cara, enterrando su puño en ella como si estuviera hecha de chicle.

– “Pero, ¿qué…?” – se extraña Vegeta.
El saiyajín insiste con una combinación de golpes que Bu encaja como si fuera un muñeco de trapo y finalmente le lanza lejos con una patada. El monstruo, deformado por los golpes, rebota por el suelo hasta perder la inercia. 

– “No…” – se preocupa Babidí. – “Bu…”
Pero el monstruo se levanta de un salto y su cuerpo recupera la forma original, como si no hubiera recibido ningún daño.

– “No es posible…” – murmura Vegeta preocupado.
– “¡JAJAJAJA!” – ríe Babidí. – “¡Bu es invencible! ¡Acaba con ellos, Bu! ¡Mátalos a todos! ¡Hazles sufrir!”
De repente, Vegeta se da la vuelta y alza su mano hacia el brujo.

– “Cállate” – dice mientras lanza un Big Bang Attack que desintegra a Babidí.
Shin se alarma mientras la explosión alza una inmensa nube de polvo.

– “¡NO!” – grita el Kaioshin. – “¿Qué has hecho? ¡Babidí era el único que podía encerrarle! ¡Nuestra única posibilidad de sobrevivir era que Bu escapara a su control y él se viera obligado a encerrarle de nuevo, igual que hizo su padre!”
– “Me parece una manera muy ruin de vencer” – responde Vegeta. – “Los saiyajín no recurrimos a trampas baratas. Le derrotaremos a nuestra manera.”
En el desierto, Goku y Gohan siguen luchando. Son Goku prepara un Kamehameha, pero Gohan le lanza un Makankosappo.
Goku desaparece, esquivando el ataque de Gohan, y reaparece a su espalda.

– “¡HAAAAAA!” – grita al lanzar la técnica de la Escuela Tortuga contra la espalda de su hijo.
Tras la gigantesca explosión, el mestizo se ha estrellado contra el suelo.

– “No te levantes, Son Gohan” – le advierte Goku.
Pero el mestizo, ensangrentado y enfurecido, vuelve a ponerse en pie.
Vegeta se eleva y extiende sus brazos hacia los lados mientras se envuelve con el aura del Súper Saiyajín.

– “¿Te crees muy fuerte?” – le dice Vegeta. – “¡Pues veamos hasta dónde llega tu resistencia!”
Majin Bu sonríe de forma burlona.
Shin asiste asombrado a la escena.

– “Le está provocando para que no esquive el ataque…” – murmura Shin.
Vegeta junta sus manos frente a él.

– “¡FINAL FLASH!” – exclama al disparar un poderosísimo ataque de ki que avanza a toda velocidad hacia el monstruo Bu y le sobrepasa, perdiéndose en el espacio.
Al disiparse la polvareda, Vegeta y Shin se dan cuenta de que Majin Bu ha perdido la parte superior de su cuerpo. 

– “¡Lo has logrado, Vegeta!” – celebra Shin.
Pero Vegeta sigue preocupado.

– “No puede ser…” – murmura el príncipe saiyajín con algo de miedo perceptible en su voz. – “Su ki apenas ha disminuido…”
Tras un choque, Goku y Gohan se detienen un instante para recuperar el aliento.
En ese momento, Son Goku parece percatarse de algo y esboza una tímida sonrisa.

– “Luchas como un verdadero guerrero, Son Gohan” – le dice Goku.
– “La magia de Babidí ha aumentado mucho mi poder” – responde el mestizo. – “¡Y hace que luche sin compasión!” – exclama expulsando su ki.
– “¿Es eso cierto?” – sonríe Goku, preparándose para continuar el combate.
El monstruo Bu se regenera en un santiamén.

– “Eso ha sido divertido” – sonríe alegremente Majin Bu.
– “Maldición…” – lamenta Vegeta. – “Además de ser muy fuerte parece inmortal… ¿Por qué estás tardando tanto, Kakarotto?”
– “¡Me toca a mí!” – dice el monstruo mientras agarra su barriga y la estira hasta obtener una tira de pasta rosa.
Vegeta, cuyas fuerzas empiezan a flaquear, no duda en atacar de nuevo al monstruo. Majin Bu le lanza un ataque de ki, obligando a Vegeta a esquivarlo, y aprovecha el momento para interceptarle lanzándole el trozo de chicle que ha preparado, que se enrolla en el saiyajín y le inmoviliza. 
El príncipe saiyajín, aprisionado, cae al suelo.

– “¡BUUUUU!” – grita el monstruo mientras corre hacia él con los brazos extendidos y lo patea como si fuera una pelota de playa.
Vegeta sale disparado, pero el monstruo se lanza sobre él, sentándose encima y castigándole con una combinación incesante de puñetazos en la cara.

– “¡BUUU! ¡BUUUU!” – exclama el monstruo, que se está divirtiendo.
De repente, alguien aparece en escena y patea a Majin Bu, apartándole de Vegeta.

– “¡Papá!” – exclama el chico. – “¿Estás bien?”
El joven Trunks ha aparecido y se apresura a ayudar a su padre a liberarse del chicle que le envuelve.
Vegeta, muy malherido, se pone de nuevo en pie.

– “¿Qué haces tu aquí?” – le dice Vegeta. – “¡Vete!”.
– “¡He venido a ayudarte!” – responde su hijo. – “¡Voy a luchar contigo! ¡Juntos podremos derrotarle!”
– “¡Te he dicho que te largues!” – le grita Vegeta.
– “Papá…” – dice Trunks, triste al no comprender el rechazo de su padre.
El monstruo Bu se pone en pie y empieza a liberar humo por los orificios de su cabeza.

– “Ese chico me ha pegado…” – murmura el monstruo mientras se envuelve en una esfera fucsia de ki. – “¡Y AHORA ESTOY FURIOSO!” – grita al liberar una poderosa onda expansiva que arrasa con todo lo que encuentra a su alrededor.
En el desierto, Goku y Gohan siguen centrados en su combate. 
De repente, Gohan parece distraerse un instante al sentir el poder devastador de Majin Bu.

– “Tenemos que hacer algo…” – le dice Goku. – “¡Ayúdame a detener a ese monstruo!”
Gohan parece recapacitar un instante.

– “Tengo que luchar contra ti…” – responde Gohan.
Son Goku sonríe.

– “Si quieres seguir peleando, podemos reanudar nuestro combate cuando nos hayamos encargado de Majin Bu.” – dice Goku. – “Al fin y al cabo, ya hace rato que ha desaparecido la marca de Babidí de tu frente”.
Gohan se queda estupefacto al escuchar a su padre y darse cuenta de que ha continuado luchando por su propia frustración y no por las órdenes del mago.

– “Yo… Lo siento…” – dice Gohan agachando la cabeza. 
De repente, alguien se acerca a ellos.

– “Piccolo…” – suspira Gohan como si estuviera viendo un fantasma.
– “Parece que Dabra ha muerto.” – sonríe Goku. – “Me alegro de verte.”
El namekiano, muy serio, se acerca a Gohan.

– “Son Gohan…” – dice Piccolo. – “Entiendo tu frustración. Yo más que nadie he conocido lo que significa estar sólo. Lo estuve hasta que te conocí”.
Gohan parece tranquilizarse y conmoverse ante las palabras de su mentor.

– “Crecí sólo y con la única misión de vengarme de tu padre. Odiándole cada segundo de mi vida y preparándome para cuando llegara el momento de enfrentarme a él y matarle.” – continúa el namekiano. – “Hasta que descubrí que yo podía crear mi propio camino. Vosotros me cambiasteis. Goku tuvo compasión y me trató como un rival, no como un enemigo. Y después tú… te convertiste en mi amigo.”
– “Piccolo…” – murmura Gohan.
– “Ahora la Tierra te necesita. La gente que nos importa corre peligro… así que lucharé para protegerles.” – le dice Piccolo extendiendo su mano hacia el mestizo en forma de invitación. – “Lucha a mi lado, amigo mío.”
La polvareda se disipa en la superficie de la nave de Babidí y revela un gigantesco cráter.
Vegeta ha protegido a Trunks, que ahora yace inconsciente en los brazos de su padre.

– “Trunks… ¡Trunks!” – intenta despertarle Vegeta.
El monstruo Bu celebra el destrozo que ha creado con un bailoteo.
El príncipe saiyajín coloca a Trunks en el suelo con delicadeza.

– “Me has salvado, hijo” – susurra Vegeta. – “No voy a desperdiciar esta oportunidad que me has dado.”
Vegeta se pone en pie y mira a Majin Bu.

– “Descansa un poco” – murmura Vegeta, mirando de reojo a su hijo con ternura. – “Estoy orgulloso de ti”.
Vegeta se eleva y avanza hasta Bu.

– “¿Sigues vivo?” – se extraña el monstruo.
– “Has hecho daño a mi hijo” – le dice Vegeta. – “He encontrado la paz en este planeta. He formado una familia aquí. Y has intentado arrebatármelo…” – continúa. – “No te lo perdonaré… ¡¡NO TE LO PERDONARÉ!!” – grita con rabia.
En ese momento, el cabello de Vegeta se eriza y su aura se vuelve más violenta, provocando la aparición de rayos de energía a su alrededor.
Majin Bu parece confuso ante la transformación de Vegeta.
El príncipe saiyajín contempla sus manos, abrumado ante su propio poder, y sonríe.

– “Yo también he conseguido llegar más allá del Súper Saiyajín” – dice mientras aprieta los puños satisfecho. – “Así que este es tu truco, Kakarotto.”
De repente, Goku, Gohan y Piccolo aparecen junto a Vegeta con el Shunkanido.

– “Habéis tardado mucho” – les dice Vegeta sin perder la sonrisa.
– “Vegeta…” – le dice Gohan, con intención de disculparse.
– “Ahora no” – le corta Vegeta. – “Centra tu rabia en Majin Bu. Nos hará falta.”
– “Está bien” – responde Gohan, listo para luchar.
– “Piccolo, por favor, encárgate de Trunks” – le pide Vegeta.
Piccolo se sorprende al escuchar a Vegeta pedir algo “por favor”.

– “Déjanos a Majin Bu a nosotros” – añade Goku. – “Y dale esta semilla al chico” – dice dándole una senzu.
– “Yo me encargo.” – responde Piccolo, sabiendo que el poder del monstruo le sobrepasa.  – “Vosotros luchad sin conteneros. No os preocupéis por nada”.
– “Seré mejor que nosotros también nos tomemos una” – dice Vegeta.
– “Sí” – responde Goku, repartiendo una a cada uno.
– “Puede que Shin siga vivo” – le dice Vegeta a Piccolo.
– “Le buscaré” – responde Piccolo.
El namekiano se aleja hacia Trunks.

– “¿Intenta huir?” – se pregunta Bu.
Los tres guerreros, que han conseguido un poder más allá del Súper Saiyajín y han repuesto fuerzas tomándose una semilla senzu, se encuentran cara a cara con el monstruo de Babidí.

– “Así que éste es Majin Bu…” – dice Goku analizando a su enemigo.
– “Su poder y resistencia son descomunales.” – dice Vegeta. – “Parece que nada consigue hacerle daño. Se regenera con una facilidad pasmosa.”
– “Vamos a tener que darlo todo” – sonríe Goku. – “¿Estás listo, Son Gohan?” 
– “Estoy preparado” – responde el mestizo. – “Yo le he despertado. Es mi responsabilidad acabar con él”.
– “Lo haremos juntos” – responde Goku.
Majin Bu sigue pendiente de Piccolo, pero Vegeta llama su atención.

– “¡Eh! ¡Bola de grasa!” – le insulta Vegeta. – “¿Qué te parece si empezamos el segundo asalto?”
– “¿Me has insultado?” – se enfada Bu.

Los tres saiyajín se ponen en guardia, listos para luchar contra al enemigo más fuerte al que jamás se han enfrentado.

Especial DBSNL // U6 / Parte VII: El despertar de Majin Bu

Especial DBSNL // U6 / Parte VII: El despertar de Majin Bu
¡Has fracasado como padre y como guerrero!


Son Gohan se levanta entre los escombros. Padre e hijo se encuentran cara a cara.

– “Nunca pensé que tu corazón albergara tanta oscuridad, hijo” – le dice Goku. – “Siento mucho todo lo que ha pasado.”
– “No, no lo sientes” – responde Gohan. – “Pero pronto lo harás”.
– “No voy a dejar que Majin Bu despierte con nuestra energía” – dice Goku. – “Así que acabaré con esto rápidamente”.
Son Goku eleva su ki de Súper Saiyajín al máximo y se prepara para luchar.

– “¡HAAAAAAAA!” – grita Gohan, respondiendo de la misma forma.
En las profundidades de la nave, Vegeta y Shin se encuentran frente a Dabra y Babidí.

– “Majin Bu despertará pronto y no quiero que destruya la nave…” – sonríe el brujo. – “Así que será mejor que salgamos a la superficie” – continúa. – “¡PAPARAPPA!” – canta.
Los cuatro personajes son transportados a la superficie junto con la esfera de Majin Bu.

– “¡Acaba con ellos, Dabra!” – ordena Babidí.
Dabra se abalanza sobre Vegeta, pero el saiyajín detiene los ataques del demonio sin dificultad.
El Rey de los demonios enseguida parece frustrarse al no conseguir superar a Vegeta.

– “¿Qué ocurre, diablito?” – se burla Vegeta. – “¿No puedes con un guerrero de verdad?”
Vegeta le da un puñetazo en la cara a Dabra, seguido de una combinación de golpes en el estómago, y finalmente lo empuja con una onda de ki, lanzándole contra unas rocas cercanas.
Shin se alegra al ver que Vegeta tiene su combate controlado.

– “¡Has fracasado, Babidí!” – le dice el Kaioshin.
Goku y Gohan se enzarzan en un violento intercambio de golpes muy igualado.
Tras un choque, ambos recuperan la distancia.

– “Eres extraordinario, Son Gohan” – le dice Goku. – “Nuestras fuerzas están igualadas y yo he dedicado toda mi vida a entrenar”.
– “He estado entrenando con Piccolo” – responde Gohan. – “Pero gran parte de este poder proviene de Babidí”.
– “¿Y has aceptado un poder que no es tuyo?” – dice Goku muy serio. – “Creía haberte educado mejor…”
– “¡Cállate!” – exclama Gohan.
– “Tampoco creo que hayas aprendido eso de Piccolo” – insiste Goku.
Gohan se enfurece al escuchar el nombre de Piccolo y recordar por un instante los sacrificios que éste ha hecho por él.

– “¡¡HAAAAAAAAA!!” – grita mientras una enorme cantidad de ki emana de su cuerpo y su cabello se eriza.


Dibujado por Sorita

Son Goku asiste enmudecido al poder demostrado por su hijo.

– “Son Gohan…” – murmura al sentir el sufrimiento del chico.
El aura de Gohan se ha vuelto mucho más violenta y múltiples rayos de energía chasquean a su alrededor. Son Gohan ha superado el poder del Súper Saiyajín.
En los alrededores de la nave de Babidí, Vegeta arrincona a Dabra.

– “¿Esto es todo?” – se burla Vegeta. – “¡Qué decepción!” – exclama antes de asestarle una patada en la cara y lanzarle contra el suelo.
De repente, el saiyajín percibe el aumento en el ki de Gohan.

– “Pero, ¿qué está pasando?” – murmura perplejo. – “¿Es que el poder de ese crío no tiene límite?”
Shin lanza un ataque de ki a Babidí, pero este se protege con una barrera de energía.

– “¡PAPARAPPA!” – exclama el mago, lanzando una sustancia pegajosa hacia Shin, que parece destinada a retenerle con un extraño poder eléctrico.
El Kaioshin esquiva el ataque elevándose rápidamente y alza su mano, provocando la aparición de un enorme bloque de hierro Katchin que lanza contra el mago.
Babidí se ve forzado a usar su teletransportación para esquivar el ataque.
Mientras tanto, Goku y Gohan se han enzarzado en un combate que el mestizo domina claramente.
Gohan agarra la cara de Goku y lo estampa contra el suelo, generando un gran cráter, y empieza a golpearle la cara violentamente con una ristra de puñetazos.

– “¡Toda tu vida entrenando, ¿y esto es todo?!” – grita Gohan furioso. – “¡Has fracasado como padre y como guerrero!” – exclama mientras se eleva unos metros, prepara un Masendan y lo lanza a bocajarro contra Goku.
Tras una gigantesca explosión, Gohan observa el gigantesco agujero mientras recobra el aliento.
Son Goku, muy magullado y con la ropa hecha trizas, surge del cráter arrastrándose y se pone se pone en pie tórpidamente.

– “¿Aún quieres seguir peleando?” – dice Gohan exasperado al ver que su padre no se rinde.
– “No voy a abandonarte, Son Gohan” – responde Goku con una tierna sonrisa.
Gohan se enfurece aún más ante la actitud de su padre.

– “Entonces, morirás” – dice Gohan.
– “Lo siento, hijo” – responde Goku. – “Podría intentar culpar mi sangre saiyajín por todo lo ocurrido, pero no me parece justo. Siento mucho haberte fallado. Parece que, al fin y al cabo, no he podido proteger a todo el mundo.”
Son Gohan escucha a su padre con atención mientras aprieta sus puños con rabia.

– “Pero mi fracaso acaba aquí” – continúa Goku. – “Cuando esto acabe y nos hayamos librado de Babidí, me gustaría que fuéramos juntos a pescar, como hace tanto tiempo te prometí” – sonríe Goku.
– “¿¡Te burlas de mí?!” – exclama Gohan.
– “Siento que hayas caído en este abismo de oscuridad por mi culpa” – dice Goku. – “Pero te prometo que no te abandonaré en las sombras… No dejaré que te ahogues en este pozo… Voy a sacarte de ahí… ¡Aunque tenga que hundirme en él para conseguirlo!”
Goku aprieta con fuerza sus puños y su ki se eleva exponencialmente. El suelo a su alrededor tiembla mientras su cabello se eriza.

– “¡HAAAAAAAAA!” – grita al transformarse en Súper Saiyajín 2.
Su aura cambia de la misma forma en que lo hizo la de Son Gohan, volviéndose más agresiva y con electricidad a su alrededor.
Son Gohan asiste perplejo a la transformación de su padre.

– “Papá…” – murmura asombrado.
Vegeta, que ha demostrado ser superior al Rey de los demonios, percibe el aumento de poder de Goku.

– “Kakarotto…” – murmura el saiyajín sorprendido. – “¿Tú también?”
Dabra aprovecha la distracción para abalanzarse sobre el príncipe saiyajín, generando un puñal e intentando acuchillarle, pero Vegeta reacciona a tiempo y detiene su mano.
El Rey de los demonios se prepara para escupir al saiyajín, pero Vegeta agarra su boca y prepara una esfera de ki cuya luz transluce a través de las mejillas del demonio, que enseguida es abordado por el pánico.

– “Vete al infierno” – le dice Vegeta mientras lanza su ataque, que desintegra la cabeza del demonio.
Babidí cae de rodillas al asistir aterrorizado a la muerte de su mejor luchador, mientras Shin se acerca a él por la espalda.

– “Se acabó, Babidí” – le dice el Kaioshin. – “Tus planes han fracasado”.
Goku y Son Gohan se enzarzan en una brutal pelea que hace vibrar el aire y temblar la tierra a su alrededor.
El mestizo libera parte de su rabia contenida en cada golpe y en cada choque, cada vez de una forma más violenta.
Shin alza su mano para acabar con el brujo, pero en ese instante, una alarma le interrumpe y un vapor rosado a presión empieza a emanar del cascarón en el que está encerrado Majin Bu.

– “¡AL FIN!” – exclama aliviado Babidí. – “¡MAJIN BU HA DESPERTADO!”
– “No…” – titubea Shin aterrorizado. – “No puede ser…”
– “¡HA LLEGADO VUESTRO FINAL!” – grita el brujo.
Vegeta contempla la escena.

– “Al fin veremos al protagonista…” – sonríe fanfarrón el saiyajín.
En el desierto, tras un intercambio de golpes, Goku y Gohan recuperan la distancia para intentar recuperar el aliento.

– “¡Espera, Son Gohan!” – exclama Goku.
Gohan detiene su avance.

– “¿Sientes ese poder?” – le dice Goku. – “¡Majin Bu ha despertado!”
Gohan mira al horizonte y sonríe.

– “No hay para tanto…” – murmura el mestizo.
– “Tengo un muy mal presentimiento…” – responde Goku.
– “¡No me importa!” – exclama Gohan cargando contra su padre.
En la superficie de la nave, el cascarón se abre, vacío, y libera una nube de vapor rosado que asciende hacia el cielo.

– “Huele a caramelos rancios…” – murmura Vegeta.
– “No…” – murmura desolado Babidí. – “No puede ser…”
– “¡JAJAJA!” – ríe Shin. – “¡Se acabó, Babidí! ¡Tu monstruo ha muerto!”
Vegeta, con semblante preocupado, mira al cielo.

– “¿Qué ocurre?” – dice Shin mientras alza su mirada.
El humo empieza a condensarse y tomar forma humanoide, hasta que un orondo ser rosado aparece frente a nuestros amigos.

– “¡BUUUUUUUUU!” – grita el ser mágico.
Shin contempla con horror a dicho ser, mientras Babidí parece desconcertado.

– “¿Es ese Majin Bu?” – piensa el brujo. – “Shin es el único que lo ha visto antes…”
El brujo se da la vuelta y mira de reojo a Shin.

– “¡Sí! ¡Tiene que ser él!” – se alegra al ver la cara de terror del Dios.
Shin da un paso atrás invadido por el miedo.

– “¡Huyamos!” – le dice a Vegeta. – “¡Tenemos que salir de aquí!”
– “¿Estás de broma?” – dice el saiyajín esbozando una sonrisa. – “Ahora empieza la diversión.”
– “¡¿Es que estás loco?!” – exclama el Kaioshin. – “¡Los saiyajín habéis demostrado ser muy fuertes, pero no sois rivales para una criatura como Majin Bu!”
Vegeta ignora a Shin y camina hacia el monstruo.
Babidí ríe feliz al ver renacido al monstruo creado por su padre.

– “¡Soy el hijo de Bibidí!” – le dice el mago. – “¡Soy tu nuevo amo! ¡Acaba con ellos, Majin Bu!”
El monstruo se da la vuelta y sonríe de forma bobalicona.

– “Esto será más fácil de lo esperado…” – sonríe Vegeta.
Shin contempla la escena preocupado.

– “¿De verdad puede ganar?” – se pregunta el Dios.
La mirada de Majin Bu cambia de repente y se vuelve terrorífica y malvada. Por los orificios de su cabeza libera vapor a presión.

– “¿¡QUÉ!?” – se sorprende Vegeta al notar como el ki del monstruo se eleva de forma exponencial.
Majin Bu golpea a Vegeta en la cara y le lanza contra una montaña, que se derrumba sobre el saiyajín.

– “¡Bravo, Majin Bu!” – celebra Babidí emocionado. – “¡Has noqueado a ese estúpido terrícola de un solo golpe! ¡Eres extraordinario!”
El monstruo vuelve a mostrar su carácter bobalicón y lo celebra haciendo una pose de forzudo.

– “Estamos perdidos…” – titubea Shin.
En el desierto, Gohan prepara un Masenko que lanza contra su padre, quien lo desvía hacia el cielo golpeándolo con su mano.
Gohan vuelve a abalanzarse contra Goku, pero éste le esquiva con el Shunkanido y le lanza al suelo de una patada.

– “¡Escúchame, Son Gohan!” – insiste Goku. – “¡El poder de Majin Bu ha aumentado! ¡Nunca nos hemos enfrentado a nadie así, pero juntos encontraremos la forma de derrotarle! ¡Aún tenemos una oportunidad!”
– “¡Majin Bu no me interesa!” – responde Gohan.
– “¡Va a matar a todo el mundo!” – insiste Goku. – “Tu madre, Piccolo, Krilín, esa chica del torneo… ¡Todos morirán!”
Son Gohan aprieta fuertemente los dientes mientras parece que intenta recapacitar.
Vegeta se levanta de entre los escombros algo malherido.

– “Maldito seas…” – murmura el saiyajín.
Babidí se acerca a Majin Bu.

– “¡Bien hecho, mi criatura!” – exclama el mago. – “Ahora, ¡mátalos!”
Bu responde al mago con una mueca.

– “Si no me obedeces, tendré que encerrarte” – responde el brujo. – “Conozco el hechizo para hacerlo”.
Majin Bu parece pensárselo durante un instante y responde con una reverencia.

– “Bien hecho” – le dice Babidí.
– “¡BUUUUUU!” – exclama el monstruo mientras avanza hacia Vegeta dando saltos como si fuera un niño.
Vegeta se pone en guardia, listo para luchar.

– “¡Veamos hasta dónde llega tu poder!” – exclama Vegeta abalanzándose contra el monstruo.
El saiyajín golpea a Bu en la cara, enterrando su puño en ella como si estuviera hecha de chicle.

– “Pero, ¿qué…?” – se extraña Vegeta.
El saiyajín insiste con una combinación de golpes que Bu encaja como si fuera un muñeco de trapo y finalmente le lanza lejos con una patada. El monstruo, deformado por los golpes, rebota por el suelo hasta perder la inercia. 

– “No…” – se preocupa Babidí. – “Bu…”
Pero el monstruo se levanta de un salto y su cuerpo recupera la forma original, como si no hubiera recibido ningún daño.

– “No es posible…” – murmura Vegeta preocupado.
– “¡JAJAJAJA!” – ríe Babidí. – “¡Bu es invencible! ¡Acaba con ellos, Bu! ¡Mátalos a todos! ¡Hazles sufrir!”
De repente, Vegeta se da la vuelta y alza su mano hacia el brujo.

– “Cállate” – dice mientras lanza un Big Bang Attack que desintegra a Babidí.
Shin se alarma mientras la explosión alza una inmensa nube de polvo.

– “¡NO!” – grita el Kaioshin. – “¿Qué has hecho? ¡Babidí era el único que podía encerrarle! ¡Nuestra única posibilidad de sobrevivir era que Bu escapara a su control y él se viera obligado a encerrarle de nuevo, igual que hizo su padre!”
– “Me parece una manera muy ruin de vencer” – responde Vegeta. – “Los saiyajín no recurrimos a trampas baratas. Le derrotaremos a nuestra manera.”
En el desierto, Goku y Gohan siguen luchando. Son Goku prepara un Kamehameha, pero Gohan le lanza un Makankosappo.
Goku desaparece, esquivando el ataque de Gohan, y reaparece a su espalda.

– “¡HAAAAAA!” – grita al lanzar la técnica de la Escuela Tortuga contra la espalda de su hijo.
Tras la gigantesca explosión, el mestizo se ha estrellado contra el suelo.

– “No te levantes, Son Gohan” – le advierte Goku.
Pero el mestizo, ensangrentado y enfurecido, vuelve a ponerse en pie.
Vegeta se eleva y extiende sus brazos hacia los lados mientras se envuelve con el aura del Súper Saiyajín.

– “¿Te crees muy fuerte?” – le dice Vegeta. – “¡Pues veamos hasta dónde llega tu resistencia!”
Majin Bu sonríe de forma burlona.
Shin asiste asombrado a la escena.

– “Le está provocando para que no esquive el ataque…” – murmura Shin.
Vegeta junta sus manos frente a él.

– “¡FINAL FLASH!” – exclama al disparar un poderosísimo ataque de ki que avanza a toda velocidad hacia el monstruo Bu y le sobrepasa, perdiéndose en el espacio.
Al disiparse la polvareda, Vegeta y Shin se dan cuenta de que Majin Bu ha perdido la parte superior de su cuerpo. 

– “¡Lo has logrado, Vegeta!” – celebra Shin.
Pero Vegeta sigue preocupado.

– “No puede ser…” – murmura el príncipe saiyajín con algo de miedo perceptible en su voz. – “Su ki apenas ha disminuido…”
Tras un choque, Goku y Gohan se detienen un instante para recuperar el aliento.
En ese momento, Son Goku parece percatarse de algo y esboza una tímida sonrisa.

– “Luchas como un verdadero guerrero, Son Gohan” – le dice Goku.
– “La magia de Babidí ha aumentado mucho mi poder” – responde el mestizo. – “¡Y hace que luche sin compasión!” – exclama expulsando su ki.
– “¿Es eso cierto?” – sonríe Goku, preparándose para continuar el combate.
El monstruo Bu se regenera en un santiamén.

– “Eso ha sido divertido” – sonríe alegremente Majin Bu.
– “Maldición…” – lamenta Vegeta. – “Además de ser muy fuerte parece inmortal… ¿Por qué estás tardando tanto, Kakarotto?”
– “¡Me toca a mí!” – dice el monstruo mientras agarra su barriga y la estira hasta obtener una tira de pasta rosa.
Vegeta, cuyas fuerzas empiezan a flaquear, no duda en atacar de nuevo al monstruo. Majin Bu le lanza un ataque de ki, obligando a Vegeta a esquivarlo, y aprovecha el momento para interceptarle lanzándole el trozo de chicle que ha preparado, que se enrolla en el saiyajín y le inmoviliza. 
El príncipe saiyajín, aprisionado, cae al suelo.

– “¡BUUUUU!” – grita el monstruo mientras corre hacia él con los brazos extendidos y lo patea como si fuera una pelota de playa.
Vegeta sale disparado, pero el monstruo se lanza sobre él, sentándose encima y castigándole con una combinación incesante de puñetazos en la cara.

– “¡BUUU! ¡BUUUU!” – exclama el monstruo, que se está divirtiendo.
De repente, alguien aparece en escena y patea a Majin Bu, apartándole de Vegeta.

– “¡Papá!” – exclama el chico. – “¿Estás bien?”
El joven Trunks ha aparecido y se apresura a ayudar a su padre a liberarse del chicle que le envuelve.
Vegeta, muy malherido, se pone de nuevo en pie.

– “¿Qué haces tu aquí?” – le dice Vegeta. – “¡Vete!”.
– “¡He venido a ayudarte!” – responde su hijo. – “¡Voy a luchar contigo! ¡Juntos podremos derrotarle!”
– “¡Te he dicho que te largues!” – le grita Vegeta.
– “Papá…” – dice Trunks, triste al no comprender el rechazo de su padre.
El monstruo Bu se pone en pie y empieza a liberar humo por los orificios de su cabeza.

– “Ese chico me ha pegado…” – murmura el monstruo mientras se envuelve en una esfera fucsia de ki. – “¡Y AHORA ESTOY FURIOSO!” – grita al liberar una poderosa onda expansiva que arrasa con todo lo que encuentra a su alrededor.
En el desierto, Goku y Gohan siguen centrados en su combate. 
De repente, Gohan parece distraerse un instante al sentir el poder devastador de Majin Bu.

– “Tenemos que hacer algo…” – le dice Goku. – “¡Ayúdame a detener a ese monstruo!”
Gohan parece recapacitar un instante.

– “Tengo que luchar contra ti…” – responde Gohan.
Son Goku sonríe.

– “Si quieres seguir peleando, podemos reanudar nuestro combate cuando nos hayamos encargado de Majin Bu.” – dice Goku. – “Al fin y al cabo, ya hace rato que ha desaparecido la marca de Babidí de tu frente”.
Gohan se queda estupefacto al escuchar a su padre y darse cuenta de que ha continuado luchando por su propia frustración y no por las órdenes del mago.

– “Yo… Lo siento…” – dice Gohan agachando la cabeza. 
De repente, alguien se acerca a ellos.

– “Piccolo…” – suspira Gohan como si estuviera viendo un fantasma.
– “Parece que Dabra ha muerto.” – sonríe Goku. – “Me alegro de verte.”
El namekiano, muy serio, se acerca a Gohan.

– “Son Gohan…” – dice Piccolo. – “Entiendo tu frustración. Yo más que nadie he conocido lo que significa estar sólo. Lo estuve hasta que te conocí”.
Gohan parece tranquilizarse y conmoverse ante las palabras de su mentor.

– “Crecí sólo y con la única misión de vengarme de tu padre. Odiándole cada segundo de mi vida y preparándome para cuando llegara el momento de enfrentarme a él y matarle.” – continúa el namekiano. – “Hasta que descubrí que yo podía crear mi propio camino. Vosotros me cambiasteis. Goku tuvo compasión y me trató como un rival, no como un enemigo. Y después tú… te convertiste en mi amigo.”
– “Piccolo…” – murmura Gohan.
– “Ahora la Tierra te necesita. La gente que nos importa corre peligro… así que lucharé para protegerles.” – le dice Piccolo extendiendo su mano hacia el mestizo en forma de invitación. – “Lucha a mi lado, amigo mío.”
La polvareda se disipa en la superficie de la nave de Babidí y revela un gigantesco cráter.
Vegeta ha protegido a Trunks, que ahora yace inconsciente en los brazos de su padre.

– “Trunks… ¡Trunks!” – intenta despertarle Vegeta.
El monstruo Bu celebra el destrozo que ha creado con un bailoteo.
El príncipe saiyajín coloca a Trunks en el suelo con delicadeza.

– “Me has salvado, hijo” – susurra Vegeta. – “No voy a desperdiciar esta oportunidad que me has dado.”
Vegeta se pone en pie y mira a Majin Bu.

– “Descansa un poco” – murmura Vegeta, mirando de reojo a su hijo con ternura. – “Estoy orgulloso de ti”.
Vegeta se eleva y avanza hasta Bu.

– “¿Sigues vivo?” – se extraña el monstruo.
– “Has hecho daño a mi hijo” – le dice Vegeta. – “He encontrado la paz en este planeta. He formado una familia aquí. Y has intentado arrebatármelo…” – continúa. – “No te lo perdonaré… ¡¡NO TE LO PERDONARÉ!!” – grita con rabia.
En ese momento, el cabello de Vegeta se eriza y su aura se vuelve más violenta, provocando la aparición de rayos de energía a su alrededor.
Majin Bu parece confuso ante la transformación de Vegeta.
El príncipe saiyajín contempla sus manos, abrumado ante su propio poder, y sonríe.

– “Yo también he conseguido llegar más allá del Súper Saiyajín” – dice mientras aprieta los puños satisfecho. – “Así que este es tu truco, Kakarotto.”
De repente, Goku, Gohan y Piccolo aparecen junto a Vegeta con el Shunkanido.

– “Habéis tardado mucho” – les dice Vegeta sin perder la sonrisa.
– “Vegeta…” – le dice Gohan, con intención de disculparse.
– “Ahora no” – le corta Vegeta. – “Centra tu rabia en Majin Bu. Nos hará falta.”
– “Está bien” – responde Gohan, listo para luchar.
– “Piccolo, por favor, encárgate de Trunks” – le pide Vegeta.
Piccolo se sorprende al escuchar a Vegeta pedir algo “por favor”.

– “Déjanos a Majin Bu a nosotros” – añade Goku. – “Y dale esta semilla al chico” – dice dándole una senzu.
– “Yo me encargo.” – responde Piccolo, sabiendo que el poder del monstruo le sobrepasa.  – “Vosotros luchad sin conteneros. No os preocupéis por nada”.
– “Seré mejor que nosotros también nos tomemos una” – dice Vegeta.
– “Sí” – responde Goku, repartiendo una a cada uno.
– “Puede que Shin siga vivo” – le dice Vegeta a Piccolo.
– “Le buscaré” – responde Piccolo.
El namekiano se aleja hacia Trunks.

– “¿Intenta huir?” – se pregunta Bu.
Los tres guerreros, que han conseguido un poder más allá del Súper Saiyajín y han repuesto fuerzas tomándose una semilla senzu, se encuentran cara a cara con el monstruo de Babidí.

– “Así que éste es Majin Bu…” – dice Goku analizando a su enemigo.
– “Su poder y resistencia son descomunales.” – dice Vegeta. – “Parece que nada consigue hacerle daño. Se regenera con una facilidad pasmosa.”
– “Vamos a tener que darlo todo” – sonríe Goku. – “¿Estás listo, Son Gohan?” 
– “Estoy preparado” – responde el mestizo. – “Yo le he despertado. Es mi responsabilidad acabar con él”.
– “Lo haremos juntos” – responde Goku.
Majin Bu sigue pendiente de Piccolo, pero Vegeta llama su atención.

– “¡Eh! ¡Bola de grasa!” – le insulta Vegeta. – “¿Qué te parece si empezamos el segundo asalto?”
– “¿Me has insultado?” – se enfada Bu.

Los tres saiyajín se ponen en guardia, listos para luchar contra al enemigo más fuerte al que jamás se han enfrentado.

OLD MAN GOHAN // Capítulo 44: El rugido del ozaru

OMG // Capítulo 44: El rugido del ozaru

Un soldado del Imperio Plateado irrumpe en el despacho de la General Ranfan, situado en una Torre en el centro de la Capital del Oeste.
–  “¡Hemos capturado a dos sospechosos!” – informa el soldado.
– “¿De la Resistencia?” – pregunta la General.
– “Eso parece. ” – responde el soldado. – “Viajaban hacia el Oeste”.
– “Buen trabajo” – dice Ranfan. – “Que los traigan a la base. Les interrogaremos”.
De repente, un fuerte rugido interrumpe la conversación.
– “¿Qué ha sido eso?” – pregunta la General.
Ranfan corre hacia una ventana y se queda boquiabierta el contemplar la escena.
–  “Eso es… ¡¿un mono gigante?!” – titubea aterrorizada al ver al ozaru erguirse y rugir.
Gyuma, transformado en mono, pisotea los vehículos del Imperio que les habían rodeado.
Lupo, malherido, intenta alejarse del lugar y se detiene tras un edificio cercano.
– “Buen trabajo, muchacho…” – murmura mientras comprueba el estado de sus heridas.
La General agarra su radio apresuradamente.
– “¡A todas las unidades!” – anuncia Ranfan. – “¡Hay que detener a esa cosa! ¡Acabad con ese mono!”
Los soldados se preparan para una ofensiva total contra Gyuma, que destruye todo lo que encuentra a su paso.
Dos cazas se acercan a él y le disparan, pero el fuego enemigo no parece causarle daño. Los aviones pasan cerca de él rápidamente y el ozaru no consigue agarrarlos. Tras dar la vuelta, intentan atacar de nuevo, desesperando a Gyuma.
El ozaru, harto de que jueguen con él, abre la boca y dispara a discreción contra los aviones, derribando a uno de ellos.
Mientras tanto, la flota pirata proveniente de Isla Papaya se dirige a la Tierra Sagrada.
Videl, en la cubierta, siente una sensación extraña y dirige su mirada hacia el horizonte, en dirección a la Capital del Oeste.
– “Gyuma…” – murmura la Comandante.
En la Tierra Sagrada de Karín, Upa también se estremece al sentir el inmenso poder del ozaru.
– “¿¡Qué es eso!?” – exclama al no reconocer ese ki. – “¿Otra amenaza?” – dice mientras intenta concentrarse. – “No… Este ki es distinto… Incluso me resulta familiar… ¿Son Goku?”
Ranfan sale al balcón de su Torre para poder ver al mono gigante con sus propios ojos.
– “Ese mono… Lo he visto antes.” – piensa la General, recordando la final del 21º Torneo Mundial de Artes Marciales. – “Era ese chico…”
Gyuma, incapaz de controlar sus acciones, se enfrenta a todos los que se le acercan. Pisotea y golpea tanquetas que intentan rodearle y dispara a discreción contra los edificios cercanos.
– “Tenemos que evacuar la ciudad” – dice Ranfan. – “¡Que evacuen la ciudad!” – ordena.
El soldado que la acompaña da la orden por radio y una fuerte sirena suena por todas la Capital del Oeste, y ese estruendo parece llamar la atención de Gyuma.
– “Maldita sea…” – murmura Ranfan al ver que el mono se acerca.
El ozaru se fija en la alta torre iluminada y abre su boca, disparando un potente ataque de ki que pulveriza una gran parte de la ciudad.
Tras una larga noche, el Sol despierta a Gyuma, acurrucado en el asiento trasero de una camioneta del Ejército Plateado.
– “¿Qué ha pasado?” – dice confuso.
Lupo, de nuevo convertido en lobo, es quien conduce el vehículo.
– “Ya has despertado…” – sonríe el licántropo. – “Ya empezaba a preocuparme. Han pasado más de un día.”
– “¿Qué ha ocurrido?” – pregunta el confuso muchacho. – “¿Y mi ropa?” – dice al verse desnudo y tapado con una chaqueta de soldado imperial.
– “¿No recuerdas nada?” – le dice Lupo.
El mestizo nota un dolor extraño en la zona baja de su espalda y al poner la mano en esa zona, donde descubre una extraña herida.
– “¡¿Qué es esto?!” – se asusta Gyuma.
–  “He tenido que cortarte la cola por seguridad” – responde Lupo. – “Lo siento.”
– “¡¿La cola?!” – exclama el mestizo. – “¡¿De qué me estás hablando?!
Lupo informa a Gyuma sobre todo lo ocurrido, su transformación en ozaru y su experiencia en el Torneo Mundial de Artes Marciales, donde vio a un joven Son Goku transformarse en mono durante un combate contra el misterioso Jackie Chun.
–  “¿De verdad no sabías nada de esto?” – le dice el pirata.
– “Nunca me había ocurrido nada así…” – dice Gyuma.
– “El poder destructivo de ese mono gigante es extraordinario…” – dice Lupo. – “Si pudieras controlarlo podrías acabar con el Ejército Plateado en un santiamén.
– “La Capital del Oeste…” – dice apenado el mestizo.
–  “Ha sufrido graves daños, chico” – le confirma Lupo. – “No te voy a engañar. Pero el Imperio Plateado a sufrido un duro golpe al perder una de sus bases. No todo son malas noticias.”
– “Ha muerto gente por mi culpa” – dice Gyuma cabizbajo.
– “Estamos en guerra, muchacho” – responde el lobo-hombre. – “Y en las guerras ocurren este tipo de cosas.”
Unas horas después, Lupo y Gyuma se adentran en un frondoso bosque con su camioneta, avanzando a través de los arbustos y la hojarasca, pero no tardan en encallarse en el barro tras recorrer unos pocos kilómetros.
Lupo sale del vehículo y analiza su estado. El lobo intenta empujar la camioneta fútilmente.
– “Necesito tu ayuda, chico” – le dice el lobo-hombre.
Pero de repente un grupo de indígenas con lanzas aparece de entre la maleza y les rodea.

– “¡Alto!” – exclama uno de ellos.
– “¡No os mováis!” – insiste otro.
– “¡¿Quiénes sois?!” – pregunta un tercero.
Lupo prepara sus garras, listo para la confrontación.

– “Eso no será necesario” – interrumpe el que parece ser el líder de los indígenas. –  “Me llamo Upa. Bienvenidos a la Tierra Sagrada de Karín”.

DBSNL // Capítulo 63: Un as en la manga

DBSNL // Capítulo 63: Un as en la manga
“Ni te imaginas a lo que están dispuestos algunos para proteger a los suyos”
El Zamas Dai Kaioshin ataca a Gotenks, que retrocede mientras esquiva los ataques del Dios.

– “Parece que esa espada es su recurso principal” – piensa mientras se zafa de sus ataques. – “Si estoy atento a ella, debería poder ganarle”.
Pero Zamas activa una nueva espada en su otra mano y casi sorprende a Gotenks, que vuelve a evitar su ataque pese a perder un mechón de pelo.
Zamas insiste e intenta atravesar a la fusión saiyajín de una estocada con su espada izquierda, pero Gotenks vuelve a esquivarle mientras crea un aro de ki por el que el Dios pasa la mano. Gotenks hace que se cierre el halo, aprisionando la muñeca de Zamas. 
El Dios grita de dolor y su espada se desvanece.
Gotenks recupera una distancia prudencial y prepara el Kamehameha del maestro Roshi.

– “¡Se acabó!” – exclama. – “¡Ka… Me… Ha… Me…! ¡¡HAAAAA!!!”
Un gigantesco Kamehameha avanza rápidamente hacia el Dios, que corta el donut de ki con su espada derecha, reactiva su espada izquierda y cruza ambas hojas frente a él para resistir el ataque de Gotenks.

– “¡Maldito!” – murmura Gotenks.
– “¡Estúpidos mortales!” – grita el Dios furioso ante el poder de Gotenks, que le hace retroceder. – “¡No dejaré que alteréis mis planes!”
El Zamas Hakaishin del Universo 5, sosteniendo la bola de chicle, observa atentamente a su homónimo en esa comprometida situación.
Lejos de allí, Piccolo se encuentra inmerso en un combate contra tres enemigos del Universo 2. Uno de ellos, de aspecto humanoide con la cabeza parecida a una anguila, usa unos tentáculos que salen de su antebrazo y se entrelazan formando un látigo eléctrico con el que intenta golpear al namekiano.

Dibujado por Ipocrito


Piccolo esquiva el látigo y éste golpea a su gigantesco compañero con aspecto de jabalí, que grita al ser electrocutado.

– “¡Elecus, ten cuidado!” – dice el tercero, que es un ser pequeño de piel verde oliva – “¡Casi matas a Brut!”
– “¡El namekiano es muy rápido, Lebin!” – protesta Elecus.


Dibujado por Ipocrito


Piccolo aparece detrás del guerrero anguila.

– “Vosotros sois los lentos” – dice antes de golpear con el codo la nuca de Elecus, lanzándole contra Lebin.
Brut, aún humeante por el chispazo recibido de su compañero Elecus, se abalanza sobre Piccolo, que lo esquiva dejando que éste golpee el suelo con sus dos puños.

Dibujado por Ipocrito
Piccolo se eleva de un salto y prepara su granada infernal.

– “¡Apartaos!” – grita el Dai Kaioshin de ese universo al percatarse del poder destructivo de la técnica.
– “¡HAAAA!” – grita Piccolo lanzando su ataque que golpea el suelo causando una gran explosión.
Cerca de allí, Cell encara a Shoku.

– “Dime, chico” – dice Cell. – “¿Existió Son Goku en tu universo?”
– “¿Son Goku?” – pregunta Shoku, que no parece familiarizado con el nombre.
– “El saiyajín de ahí” – responde Cell señalando a Goku, que se encuentra cruzando el ring a toda velocidad.
– “Los saiyajín fueron exterminados porque representaban una amenaza potencial para la paz en el universo” – responde el humano.
– “Ya veo…” – murmura Cell. – “Así que sin saiyajín no hubo Son Goku, y sin él, no hubo motivos para crearme”.
– “¿De verdad eres una creación del Doctor Gero?” – se extraña Shoku.
– “Soy su obra maestra” – responde Cell sonriendo.
En el límite del ring, Maguro sigue hablando con el Dai Kaioshin del Universo 6.

– “Hace mucho tiempo, mis antepasados predijeron el final de nuestra raza” – explica el kanassano.
– “Pero no ocurrió” – le dice el Dios.
– “Eso creíamos” – responde Maguro. – “Al reescribir el tiempo, la historia cambió, y ese destino al que estábamos abocados nunca llegó a ocurrir”.
– “Los Kaioshin usaron el anillo Toki” – murmura el Dai Kaioshin.
– “Mis antepasados describieron a los monstruos que acabarían con nuestra raza…” – explica Maguro, mirando de reojo a Son Goku. – “Y un hombre destacaba entre los demás.”
– “¿Y qué ves ahora?” – insiste el Dios.
– “Para ser un Dios, tiene muy poca paciencia” – sonríe el kanassano.
– “¿Sabes cómo va a acabar esto?” – repite el Dai Kaioshin, algo impaciente.
– “Veo el todo convirtiéndose en la nada…” – responde Maguro.
– “Así que no hay solución…” – agacha la cabeza apenado el Dios.
– “…Pero también veo a un hombre” – continúa el kanassano, sorprendiendo al Kaioshin. – “Un hombre que sigue en pie cuando todo a su alrededor se desmorona”.
– “¿Quién es ese hombre?” – pregunta el Dios.
– “Es extraño…” – responde el kanassano. – “Cada vez que intento ver su rostro, éste cambia por completo.”
El Kaioshin, inquieto ante las palabras de Maguro, da un paso al frente con actitud inquisitiva.

– “Tus visiones parecen vagas” – dice el Dios. – “¡Dime cuál es el destino de mi universo!”
– “Adiós, Kaioshin” – dice el Kanassano sin alterar su tono de voz.
De repente, un ataque de ki impacta en la espalda del Dios y éste sale proyectado hacia el vacío que rodea el ring, donde se desvanece.
– “Otro idiota menos” – sonríe Ginyu, que es quien ha disparado.
En otro lugar, el ácido de Nigrissi corroe la espalda de Shisami, que se ve obligado a reducir su temperatura corporal para intentar reducir la velocidad a la que éste actúa.

– “Maldita sea…” – se lamenta el toro rojo.
– “Este es tu fin, akaburu” – dice Nigrissi con una peculiar voz similar al “canto de garganta”.
– “Soy un soldado de élite del Imperio de Freezer” – responde Shisami. – “No voy a rendirme tan fácilmente”.
El toro rojo se abalanza por sorpresa sobre Nigrissi y lo abraza con fuerza.

– “¡Voy a llevarte conmigo!” – exclama Shisami.
– “No te quedan fuerzas” – sonríe Nigrissi mientras clava sus garras en los costados del toro.
De repente, Nigrissi nota como la temperatura está aumentando vertiginosamente.

– “¡¿Qué estás haciendo?!” – exclama el extraño ser del Universo 1.
– “¡¡HAAAAA!!” – grita Shisami al notar como el ácido de su espalda acelera su actividad.
Pero en ese instante, Nigrissi aumenta de tamaño convirtiéndose en Garana y agarra a Shisami del cuello.

– “Buen intento” – dice Nigrissi con la voz de Garana.
Shisami, agotado, pierde el conocimiento y enfría su cuerpo.
Nigrissi aprieta el cuello del toro rojo hasta partirlo y arroja su cadaver fuera del ring. Después, vuelve a su aspecto original y lame su garra con la sangre de Shisami.
En el límite del ring, Ginyu se acerca a Maguro, que sigue impertérrito mirando al vacío.

– “¿Necesitas ayuda para saltar?” – le dice Ginyu.
– “Capitán Ginyu…” – murmura el kanassano.
– “¿Me conoces?” – se sorprende el capitán.
Maguro mira de reojo a Son Goku, que sigue su recorrido a través del ring mientras derriba a varios guerreros del Doctor Kamakiri, y parece que esboza una sonrisa por un instante.

– “Irónico…” – murmura el kanassano antes de arrojarse al vacío.
Ginyu se queda perplejo al ver que el guerrero del Universo 6 ha saltado al vacío de verdad.
Mientras tanto, el ejército de cadáveres del Dr. Kamakiri se lanza sobre Son Gohan, Freezer y Zamas, que no han tenido tiempo de intercambiar palabra.
Los tres repelen sin problemas a los enemigos, pues no son rivales para ellos. 
Beerus y Champa siguen enfrentándose a Sidra. Los tres parecen agotados. El enfrentamiento está siendo largo, pero ninguno parece dispuesto a abandonar. 
Sidra observa a su alrededor y se percata de que él es el único superviviente de su Universo.

– “Sólo quedas tú” – le confirma Beerus.
– “Abandona con dignidad” – le sugiere Champa.
– “Idiotas” – responde Sidra decepcionado con la actitud de sus alumnos. – “Lucho por la supervivencia de mi universo. No por la mía. Perder significaría la muerte de infinidad de inocentes” – explica.
– “¿Desde cuándo te importa eso?” – le espeta Beerus. – “Nos enseñabas que lo importante es mantener el equilibrio y eliminar las anomalías que aparecieran”.
– “Para mantener la paz en el universo” – responde Sidra.
– “¿Paz?” – se burla Beerus. – “¿Así lo veían las razas que exterminaste?”
Champa mira sorprendido a Beerus, pues no reconoce esa actitud en su hermano, que siempre ha sido mucho más frío.

– “Es la única opción” – responde Sidra. – “El equilibrio…”
– “¡Esas razas luchan para sobrevivir!” – le interrumpe Beerus. – “¡Para proteger lo que aman!”
En ese momento, Gin avanza a toda velocidad hacia un agotado Vegeta para darle el golpe de gracia, pero un destello magenta intenso se interpone entre ambos y detiene el puñetazo del Hakaishin. Son Goku ha llegado en el instante necesario, transformado en Súper Saiyajín Blue, pero con un aura distinta, emitiendo reflejos centelleantes de color rojizo. 

– “Kakarotto…” – murmura Vegeta al ver a su compañero delante de él. – “¿Cómo has…?”
– “Otro insecto insignificante” – dice Gin, que intenta golpear a Goku con su otro puño, pero Goku lo detiene también y se quedan cara a cara.
Sidra baja la mirada y parece pensativo.

– “Y créeme…” – añade el Hakaishin del Universo 7. – “Ni te imaginas a lo que están dispuestos algunos mortales para proteger a los suyos” – sentencia mientras mira a Son Goku de reojo.
Whis contempla la interacción de Sidra con sus alumnos y sonríe al escuchar a Beerus.

– “Parece que visitar la Tierra le ha cambiado, señor Beerus” – piensa el ángel.
Un destello rojo envuelve a Son Goku, que abre los brazos agarrando los puños del Hakaishin. Su aura roja y azul se unen como una llamarada de color magenta muy intenso que recuerda a las auras de los Hakaishin, y le da una patada en la barbilla a Gin, seguido de una patada giratoria que le lanza lejos de su amigo.

– “El Kaioken, ¿eh?” – le dice Vegeta. – “Has logrado combinarlo”.
– “Cómete la senzu” – responde tajante Goku para sorpresa de Vegeta, mientras una gota de sudor recorre su sien – “No aguantaré mucho…”.
Gotenks sigue intentando superar a Zamas, que resiste ante el Kamehameha. 
En el último instante, cuando parece que Gotenks va a conseguir echar al Dios del ring, Zamas logra repeler el ataque, que se desvanece frente a sus espadas.

– “¡Oh, no!” – se lamenta Gotenks que vuelve a su estado base. – “Puse demasiado en ese ataque…”
Y en un destello, la fusión se deshace.
Zamas sonríe y avanza con ambas espadas activas hacia Goten y Trunks, que se encuentran indefensos y sin fuerzas ante su enemigo.

– “Ahora pagaréis por oponeros a un Dios” – murmura el Dai Kaioshin del universo 3 esbozando una sádica sonrisa.