OLD MAN GOHAN // Capítulo 37: Los Kaioshin

OMG // Capítulo 37: Los Kaioshin
La Resistencia se reagrupa en el Castillo de Pilaf. Videl, Shapner e Ikose se han reunido con los misteriosos recién llegados. Tao Pai Pai ha sido atado y permanece inconsciente sentado en el suelo de la habitación. Un dispositivo PEM minúsculo ha sido insertado en la base de su cráneo para inhabilitar sus mejoras cibernéticas e impedir su movimiento en caso de que despierte.

– “¿Qué haremos ahora?” – se preocupa Ikose. – “Sin Pilaf…”
– “Seguiremos adelante” – responde Shapner. – “Videl asumirá el mando.”
– “Shapner… yo…” – titubea Videl.
– “Eres la persona más preparada, Comandante” – responde Shapner con una sonrisa, intentando transmitir confianza a su amiga. – “La gente confía en ti”.
– “Si creéis que es lo mejor para la Resistencia, lo haré” – asiente Videl. – “Pero será difícil que la gente recupere la esperanza en la causa. Pilaf era un gran líder al que muchos idolatraban.”
– “Sin Pilaf, Mai y Shu, esto se complica” – suspira Ikose.
– “Sin duda” – añade Shapner. – “El Rey Chappa confiaba en Pilaf. Es posible que esto dificulte las relaciones entre ambos territorios.”
– “Seguimos teniendo el mismo enemigo” – responde Videl. – “Tendrá que colaborar si quiere derrotar al Imperio Plateado”.
Shin escucha atentamente a los tres militares.

– “No quiero desanimaros…” – interviene el extraño ser. – “Pero vuestro principal problema no es ese Imperio Plateado.”
– “Un poderoso mago lleva años intentando despertar al monstruo que su padre creó” – añade Kibito.
– “¿Un mago?” – se pregunta Shapner.
– “¿Un monstruo?” – titubea Ikose.
– “El mago necesita una enorme cantidad de energía para poder despertar a su criatura” – explica Shin. – “Por suerte, la fuerza de los humanos es ínfima y la población ha sido muy mermada, así que no puede conseguirlo fácilmente.”
Videl se acerca a Shin y le mira atentamente intentando asimilar lo que está escuchando y la identidad de ese ser.

– “¿De verdad sois Dioses?” – le pregunta la nueva Comandante.
– “Soy el Kaioshin del Este” – responde Shin. – “Un Dios por encima de Kamisama, de los Kaios y del Gran Kaio. Él es mi ayudante: Kibito.”
– “¿Y no podéis deshaceros del mago?” – pregunta Shapner.
– “Su paradero es desconocido” – responde Shin.
– “El poder oscuro que temía Son Gohan…” – murmura Videl.
Kibito mira a Videl al escuchar ese nombre.

– “El Guerrero Dorado…” – murmura el ayudante del Kaioshin.
– “¡¿Conocéis a Gohan?!” – exclama la Comandante, sorprendida y emocionada por la posibilidad de tener noticias suyas.
– “Conocemos su historia” – responde Shin. – “Hemos estado investigando; buscando guerreros que pudieran ayudarnos en esta empresa”.
– “Pero su corazón y su mente han sido nublados por la duda y el miedo” – interviene Kibito. – “No puede enfrentarse a Babidí.”
– “Pero… ¿sabéis dónde está?” – pregunta Videl con los ojos vidriosos.
Shin, que puede sentir todas las emociones de Videl y oír sus pensamientos, sonríe de forma tierna.

– “Lo siento” – responde el Kaioshin. – “No lo sé.”
Kibito mira extrañado a Shin.
De repente, Tao Pai Pai parece despertarse lentamente de su sueño.

– “Estúpido…” – murmura el asesino. – “Estúpido Kaioshin…”
Shin y Kibito se sorprenden de que Tao Pai Pai les reconozca.

– “¿Crees que puedes detenerme?” – sonríe Tao Pai Pai.
– “Babidí…” – murmura Shin.
– “Majin Bu despertará pronto” – continúa el asesino. – “¡Y acabaré lo que mi padre empezó!”
– “Te detendremos, Babidí” – responde Kibito. – “El mal nunca triunfará”.
– “Idiotas” – responde tajante el asesino. – “Los humanos son fácilmente corruptibles…”
De repente, el asesino se fija en Videl.

– “Tú…” – sonríe Tao. – “Te reconozco… Estás en su mente…”
– “¿De qué estás hablando?” – se extraña Videl.
– “Él piensa mucho en ti y eso le hace débil…” – continúa el asesino.
Kibito da un paso al frente y alza su mano hacia Tao Pai Pai.

– “Suficiente” – dice el ayudante del Kaioshin.
– “¡NO!” – exclama Videl, que intenta apartar el brazo de Kibito. – “¡ESPERA!”
Kibito se detiene un instante y Tao Pai Pai sonríe.

– “¿Quieres saber dónde se encuentra?” – pregunta el asesino.
– “¡Dime dónde está!” – exclama Videl.
– “¡JAJAJA!” – ríe el enemigo.
Pero de repente, Kibito dispara al asesino y le desintegra.

– “¡NOOO!” – grita Videl.
La Comandante se abalanza sobre Kibito y le agarra por la solapa.

– “¡Él sabía dónde estaba Son Gohan!” – llora furiosa Videl. – “¡BASTARDO!”
Kibito agarra a la Comandante por el cuello y la levanta del suelo, clavando la mirada en sus ojos. Shapner e Ikose desenfundan rápidamente sus armas y apuntan al ayudante del Kaioshin.
En ese instante, el hijo de Videl entra en la habitación apresuradamente, pues ha estado escuchando toda la conversación a través de la puerta.

– “¡Suelta a mi madre!” – grita el chico.
Shin mira detenidamente al joven y sonríe.

– “Suficiente, Kibito” – dice el Kaioshin. – “Ellos no son nuestros enemigos”.
Kibito suelta a Videl, que cae al suelo. Gyuma corre a socorrerla, mientras Shapner e Ikose bajan sus armas lentamente.

– “Nuestro trabajo aquí ha terminado” – dice Shin. – “Ya hemos recopilado toda la información que necesitábamos.”
Kibito se acerca a Shin y pone la mano en su espalda.

– “Disculpad las molestias” – sonríe el Dios. – “¡Hasta otra!” – se despide antes de que ambos desaparezcan.
Videl, que ya ha recuperado el aliento, se levanta con ayuda de su hijo.

– “¿Estás bien?” – le pregunta Shapner.
– “Tenemos que encontrar a Gohan” – responde la Comandante.
En el Castillo Imperial, Silver ya conoce el resultado de la misión de Tao Pai Pai y se comunica con sus generales mediante un holograma.

– “Sin Pilaf son más débiles” – murmura el Comandante.
– “Pero Videl y Shapner han sobrevivido” – dice Killa. – “Ellos tomarán el mando”.
– “¡Es el momento de atacar!” – dice Ranfan. – “¡Hay que aprovechar su momento de confusión!”
– “Tienes razón.” – dice Silver. – “Tú y Killa atacaréis por ambos frentes. ¡Les aplastaremos como cucarachas!”
Mientras tanto, nuestros amigos se han reunido para debatir sus opciones y reflexionar sobre lo sucedido.

– “¡Gohan sigue vivo!” – insiste Videl. – “¡Le necesitamos!”
– “Shin ha dicho que no puede enfrentarse a ese mago…” – murmura Shapner.
– “¿Y te fías de él?” – pregunta la Comandante.
– “No podemos dejar a nuestra gente desprotegida mientras buscamos a Gohan” – responde Ikose.
– “Esta gente confía en nosotros” – dice Shapner. – “No podemos fallarles”.
– “Pero no podemos ganar sin él” – insiste Videl.
– “Eres la Comandante” – responde Shapner. – “Esta gente confía en ti para que les protejas”.
– “¡Yo iré!” – interrumpe Gyuma. – “¡Yo iré a buscar al Guerrero Dorado!”
Todos se sorprenden al escuchar al joven soldado.

– “Pero…” – dice Videl.
– “Si estás convencida de que le necesitamos para ganar la guerra y derrotar a ese brujo, yo iré a buscarle” – insiste el chico.
– “No puedes ir sólo” – responde Shapner. – “Es una locura. ¡Ni siquiera sabemos donde está!”
– “Lo he visto” – interrumpe Videl.
– “¿Cómo dices?” – se extraña Shapner.
– “He visto dónde está” – responde la Comandante. – “Por un instante, cuando Kibito ha matado al asesino, he visto una imagen en mi mente”.
– “Videl…” – murmura preocupado Ikose.
– “He visto la Tierra Sagrada de Karín” – dice Videl.
– “Es una trampa” – dice Shapner. – “Lo sabes, ¿verdad?”
– “Por supuesto” – responde la Comandante. – “Pero es todo lo que tenemos.”
– “¿Y mandarás a tu hijo allí?” – le pregunta Shapner.
En ese momento, un soldado interrumpe la reunión.

– “¡Un nuevo mensaje de Killa!” – exclama el soldado. – “¡Se acercan tropas enemigas por ambos frentes!”
Las alarmas suenan por todo el castillo y sus alrededores. Nuestros amigos se movilizan y se preparan para acometer la batalla.

– “¡No tenemos efectivos suficientes para hacer frente a dos ejércitos!” – exclama Shapner alarmado.
– “¡Retrocederemos hacia el Sur!” – dice Videl. – “¡Hacia el mar!”
– “¡¿Hacia el mar?!” – se extraña Ikose. – “¡Eso nos deja sin ruta de escape! ¡No podemos evacuar a todo el mundo!”
Videl, pese a no estar segura, intenta forzar una sonrisa para dar tranquilidad a sus compañeros mientras una gota de sudor recorre su sien.

– “Enviad una señal de auxilio al Rey Chappa” – dice la Comandante.

58 thoughts on “OLD MAN GOHAN // Capítulo 37: Los Kaioshin

  1. ¿Cual es una buena misión para estrenarte como comandante? Ir a buscar al tio que te abandono, di que si ajajajaj ¿va a enviar al niño de quince años? ¿Solito? ¿a una trampa???Ayyyy que emocionanteee estaaa!!!Un saludoooooo

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  2. ¿Cual es una buena misión para estrenarte como comandante? Ir a buscar al tio que te abandono, di que si ajajajaj ¿va a enviar al niño de quince años? ¿Solito? ¿a una trampa???Ayyyy que emocionanteee estaaa!!!Un saludoooooo

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